San Pablo, antes de irse a Jerusalén y a Roma, se despide de los obispos y les dice: No tengo nada que reprocharme, no he omitido nada de mi misión. Jesús en la última cena, anuncia al Padre que ha cumplido su misión. Tú y yo revisamos nuestra conciencia: ¿me entrego a la misión para la que Dios me ha creado?
San Pablo, antes de irse a Jerusalén y a Roma, se despide de los obispos y les dice: No tengo nada que reprocharme, no he omitido nada de mi misión. Jesús en la última cena, anuncia al Padre que ha cumplido su misión. Tú y yo revisamos nuestra conciencia: ¿me entrego a la misión para la que Dios me ha creado?