Conferencias Magistrales Fundación Rafael del Pino

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Conferencias Magistrales Fundación Rafael del Pino episodes

  • Total Leadership, english version
    ¿Qué puede inspirar a una persona, en términos de liderazgo, el hecho de tener un hijo? A Stewart D. Friedman, fundador y director The Wharton Leadership Program, le inspiró un libro “Total Leadership. Sé un mejor líder, consigue una vida más plena”, que presentó el 17 de marzo en la Fundación Rafael del Pino. Para Friedman es importante tener conciencia de lo que realmente es importante y de lo que no, de quiénes son importantes para nosotros. Y es que necesitamos mejorar todos los aspectos de nuestra vida, entendiendo por tales los referentes al mundo laboral, la vida familiar, las relaciones con la sociedad y el cuidado del cuerpo, la mente y el espíritu. Para ello es preciso hacer que nuestras acciones sean acordes con nuestros valores y con todo aquello que nos satisface en esos cuatro ámbitos de la vida. Además, usando nuestra creatividad podemos dar con ideas prácticas que nos permitan llevar a cabo los cambios de fondo que podamos necesitar. Y es que el líder que se necesita hoy en día no es solo una persona que se centre estrictamente en la vertiente de los negocios, sino en la totalidad de su persona y sepa cómo combinar la vida laboral con la familiar. Ese nuevo estilo de liderazgo persigue que se llegue a armonizar trabajo, hogar, la comunidad y la propia persona, provocando los cambios precios para ello con autenticidad, integridad y creatividad. Autenticidad significa clarificar qué es lo verdaderamente importante, integridad se refiere a hacer este análisis para todos los ámbitos de la persona y con creatividad se pretende que se experimente con la búsqueda de nuevas soluciones. En este sentido, Friedman nos propone un método consistente en evaluar la forma en la que empleamos nuestro tiempo en esas cuatro áreas fundamentales de la vida, comparemos los resultados con nuestros valores más profundos y desarrollemos “experimentos” para crear “cuatro caminos ganadores”. Éstos consisten en aquellas actividades o comportamientos que se traducen en mejoras simultaneas en todos los aspectos de la vida de la persona.
    1 hr 15 min
  • Total Leadership, versión es español
    ¿Qué puede inspirar a una persona, en términos de liderazgo, el hecho de tener un hijo? A Stewart D. Friedman, fundador y director The Wharton Leadership Program, le inspiró un libro “Total Leadership. Sé un mejor líder, consigue una vida más plena”, que presentó el 17 de marzo en la Fundación Rafael del Pino. Para Friedman es importante tener conciencia de lo que realmente es importante y de lo que no, de quiénes son importantes para nosotros. Y es que necesitamos mejorar todos los aspectos de nuestra vida, entendiendo por tales los referentes al mundo laboral, la vida familiar, las relaciones con la sociedad y el cuidado del cuerpo, la mente y el espíritu. Para ello es preciso hacer que nuestras acciones sean acordes con nuestros valores y con todo aquello que nos satisface en esos cuatro ámbitos de la vida. Además, usando nuestra creatividad podemos dar con ideas prácticas que nos permitan llevar a cabo los cambios de fondo que podamos necesitar. Y es que el líder que se necesita hoy en día no es solo una persona que se centre estrictamente en la vertiente de los negocios, sino en la totalidad de su persona y sepa cómo combinar la vida laboral con la familiar. Ese nuevo estilo de liderazgo persigue que se llegue a armonizar trabajo, hogar, la comunidad y la propia persona, provocando los cambios precios para ello con autenticidad, integridad y creatividad. Autenticidad significa clarificar qué es lo verdaderamente importante, integridad se refiere a hacer este análisis para todos los ámbitos de la persona y con creatividad se pretende que se experimente con la búsqueda de nuevas soluciones. En este sentido, Friedman nos propone un método consistente en evaluar la forma en la que empleamos nuestro tiempo en esas cuatro áreas fundamentales de la vida, comparemos los resultados con nuestros valores más profundos y desarrollemos “experimentos” para crear “cuatro caminos ganadores”. Éstos consisten en aquellas actividades o comportamientos que se traducen en mejoras simultaneas en todos los aspectos de la vida de la persona.
    1 hr 15 min
  • Por qué fracasan los países, english version
    ¿Por qué fracasan los países? James Robinson, catedrático de Economía Política en la Harris School de Política Pública en la Universidad de Chicago ofreció una respuesta a esta pregunta en la conferencia que pronunció el 29 de marzo en la Fundación Rafael del Pino. Según Robinson, coautor del libro “Por qué fracasan los países”, las sociedades de éxito son las que generan productividad. La diferencia entre los países ricos y pobres no es, en realidad, de renta per cápita, sino de productividad. Y detrás de ello se encuentra la forma en que las sociedades están organizadas; las normas, los sistemas de incentivos y las oportunidades que se generan en su seno. Todo lo cual depende de las instituciones. Bill Gates y Carlos Slim son dos de las personas más ricas del mundo, pero la forma en la que hicieron su fortuna y el impacto de su enriquecimiento en las sociedades estadounidense y mexicana, respectivamente, son muy diferentes como consecuencia, precisamente, de las diferencias institucionales entre ambos países. En Estados Unidos hay instituciones inclusivas que llevan a la gente hacia las actividades innovadoras que generan riqueza para el conjunto de la sociedad. En México, en cambio, las instituciones no aplican las normas y permiten la generación de monopolios, como el de Slim, que enriquecen a unos pocos y empobrecen a la mayoría, incluido al Estado. Detrás de las instituciones hay un Estado, un sistema político, que es el que crea dichas instituciones. Si las instituciones que se crean son inclusivas, es decir, que definen y defienden los derechos de propiedad, los países prosperan. Si, por el contrario, son extractivas, o sea, que no definen ni protegen esos derechos, entonces los países fracasan. Las primeras permiten aprovechar el talento latente en las sociedades; las segundas, no. Los países pobres, desde esta óptica, no lo son porque carezcan de gente capaz, sino porque el sistema institucional no permite sacar partido de esas capacidades. Las instituciones extractivas, además, concentran el poder político, mientras que las inclusivas lo distribuyen por la sociedad. Así se configuran las instituciones políticas. Y las instituciones políticas extractivas dan lugar a instituciones económicas extractivas, mientras que las inclusivas generan otras económicas también inclusivas. Las primeras crean pobreza; las segundas, crecimiento económico y desarrollo. Hay casos, no obstante, como el de China, en el que instituciones políticas extractivas dan lugar a instituciones económicas inclusivas que generan crecimiento económico. Pero esa situación es inestable e insostenible en el tiempo. Por lo que se refiere a España, el país es un ejemplo de mucho éxito en términos económicos y políticos porque tiene instituciones inclusivas. Pero también existen algunas extractivas que establecen un nexo entre la política, las empresas de construcción y las entidades financieras que explica la crisis.
    33 min
  • Por qué fracasan los países, versión en español
    ¿Por qué fracasan los países? James Robinson, catedrático de Economía Política en la Harris School de Política Pública en la Universidad de Chicago ofreció una respuesta a esta pregunta en la conferencia que pronunció el 29 de marzo en la Fundación Rafael del Pino. Según Robinson, coautor del libro “Por qué fracasan los países”, las sociedades de éxito son las que generan productividad. La diferencia entre los países ricos y pobres no es, en realidad, de renta per cápita, sino de productividad. Y detrás de ello se encuentra la forma en que las sociedades están organizadas; las normas, los sistemas de incentivos y las oportunidades que se generan en su seno. Todo lo cual depende de las instituciones. Bill Gates y Carlos Slim son dos de las personas más ricas del mundo, pero la forma en la que hicieron su fortuna y el impacto de su enriquecimiento en las sociedades estadounidense y mexicana, respectivamente, son muy diferentes como consecuencia, precisamente, de las diferencias institucionales entre ambos países. En Estados Unidos hay instituciones inclusivas que llevan a la gente hacia las actividades innovadoras que generan riqueza para el conjunto de la sociedad. En México, en cambio, las instituciones no aplican las normas y permiten la generación de monopolios, como el de Slim, que enriquecen a unos pocos y empobrecen a la mayoría, incluido al Estado. Detrás de las instituciones hay un Estado, un sistema político, que es el que crea dichas instituciones. Si las instituciones que se crean son inclusivas, es decir, que definen y defienden los derechos de propiedad, los países prosperan. Si, por el contrario, son extractivas, o sea, que no definen ni protegen esos derechos, entonces los países fracasan. Las primeras permiten aprovechar el talento latente en las sociedades; las segundas, no. Los países pobres, desde esta óptica, no lo son porque carezcan de gente capaz, sino porque el sistema institucional no permite sacar partido de esas capacidades. Las instituciones extractivas, además, concentran el poder político, mientras que las inclusivas lo distribuyen por la sociedad. Así se configuran las instituciones políticas. Y las instituciones políticas extractivas dan lugar a instituciones económicas extractivas, mientras que las inclusivas generan otras económicas también inclusivas. Las primeras crean pobreza; las segundas, crecimiento económico y desarrollo. Hay casos, no obstante, como el de China, en el que instituciones políticas extractivas dan lugar a instituciones económicas inclusivas que generan crecimiento económico. Pero esa situación es inestable e insostenible en el tiempo. Por lo que se refiere a España, el país es un ejemplo de mucho éxito en términos económicos y políticos porque tiene instituciones inclusivas. Pero también existen algunas extractivas que establecen un nexo entre la política, las empresas de construcción y las entidades financieras que explica la crisis.
    33 min
  • El guardián de la verdad y la tercera puerta del tiempo
    El pasado 25 de febrero tuvo lugar en la Fundación Rafael del Pino la conferencia magistral de Mario Alonso Puig, con motivo de la presentación de su último libro: El guardián de la verdad y la tercera puerta del tiempo. En esta novela, el autor nos propone ser como Ulises y realzar un largo viaje de vuelta a Ítaca que nos ayude a superar nuestras propias limitaciones. El doctor Mario Alonso Puig, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y de la Asociación Americana para el avance de la Ciencia, nos pide que nunca perdamos la capacidad de sorprendernos a nosotros mismos, que dejemos espacio para ello porque esa capacidad está en nuestro interior. Si nuestros sueños son grandes, nos dice, viviremos en un mundo grande. Por ello, no debemos desistir ante los momentos difíciles. Todos tenemos problemas en nuestras vidas que pueden llevarnos a la desesperenza, pero podemos superarlos. Y podemos hacerlo, precisamente, porque el cerebro humano solo es realmente activo cuando lo llevamos al límite. En ese momento es cuando aparece la creatividad para encontrar soluciones, para salir del atolladero y continuar. Hay que confiar en que podremos llegar a ese punto porque la creatividad es parte de nosotros mismos. Precisamente por ello, no hay que dejar de luchar por aquello que de verdad nos importa. Quien tiene fuerza de voluntad siempre acaba encontrando un camino, una salida, porque, en realidad, todo ese muro de limitaciones que nos impide actuar lo genera la propia mente. Cada persona tiene distintas personalidades. Si somos capaces de aunar todas ellas, nos dice Mario Alonso Puig, tendremos una fuerza increíble. Los retos no desaparecerán de nuestras vidas, porque siempre los tendremos, pero podremos superarlos y convertirnos en héroes de nuestra propia historia, ya que todos tenemos talentos extraordinarios dentro de nosotros. Solo hay que saber cómo llegar hasta ellos. Para ello debemos ser conscientes de que si nos sentimos impotentes ante un problema, es porque la mente está utilizando trucos sucios con nosotros. Si nos damos cuenta de ello, entonces el problema deja de ser insuperable. También debemos tener en cuenta que la mente no es todo lo que somos. Si algo nos importa de verdad, tenemos que empezar a transcender nuestra mente, a superar esas limitaciones que nos impone. Para ello, debemos conocernos a fondo, mirarnos al espejo sin temores, porque el núcleo del ser humano es bello, es hermoso. Pero también debemos penetrar en lo desconocido, para poder superar las dudas y afrontar los miedos.
    1 hr 3 min
  • Hacia la singularidad: el futuro de la tecnología y la tecnología del futuro
    “En las próximas dos décadas vamos a ver más cambios que en los dos últimos milenios”. Así resumió José Luis Cordeiro el impacto del desarrollo tecnológico durante la conferencia “Hacia la singularidad: el futuro de la tecnología y la tecnología del futuro”, que organizó la Fundación Rafael del Pino el pasado 9 de febrero. Cordeiro recordó que, hasta el siglo XVIII, el mundo vivía encerrado en la “trampa malthusiana”, esto es, en un mundo de muy bajos niveles de riqueza y de una esperanza de vida que, en promedio, no superaba los 25 años. La revolución industrial cambió este escenario, acelerando el crecimiento de la población y de la renta per cápita. Hoy el desarrollo económico es cada vez más rápido, los países tardan menos tiempo en desarrollarse, por lo que, según Cordeiro, “no hay excusas para seguir siendo subdesarrollado, porque sabemos que hay cosas que funcionan y otras que no”. Una de las claves de este nuevo mundo es el paso de la manufactura a lo que denominó la “mentefactura”, que es lo que agrega valor a las materias primas. Y eso es posible gracias al desarrollo tecnológico, que va a determinar el futuro. Ese futuro se puede ver de cuatro formas. Se puede contemplar con una actitud pasiva, sin hacer nada; con una actitud reactiva, tratando de responder a los cambios; con una actitud preactiva, preparándose para esos cambios, o con una actitud proactiva, convirtiéndose en creador de ese futuro. Esta última actitud es la más recomendable. En ese futuro que se avecina vamos a conocer la singularidad tecnológica, esto es, el momento en el que la inteligencia artificial alcance y supere a la humana. ¿Fecha? Hacia 2040. Nos cuesta comprender lo cerca que, en realidad, puede estar ese momento porque el cerebro humano piensa de forma lineal, mientras que el cambio tecnológico es exponencial. Y esas nuevas tecnologías, además, son cada vez mejores y más baratas. Gracias a ello, cosas que hoy parecen inalcanzables para la mayoría de la gente, en un futuro cada vez más cercano serán asequibles para todo el mundo. Por ejemplo, el que cada persona disponga de la secuenciación de su propio genoma para poder prevenir enfermedades genéticas. O que, en 20 ó 30 años, se puedan controlar los procesos de envejecimiento físico y de rejuvenecimiento, lo que aumentará enormemente la esperanza de vida. E, incluso, hay científicos que piensan que la conciencia humana se podrá descargar a un cuerpo robotizado, lo que convertiría al hombre en inmortal. Y todo ello se producirá gracias a la convergencia de las cuatro grandes tecnologías del futuro: la nanotecnología, la biotecnología, la infotecnología y la cognotecnología. Este documento resume lo tratado durante el encuentro realizado al efecto en la Fundación. La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad.
    1 hr 5 min
  • El arte de los negocios en un mundo 2.0, versión en español
    El éxito puede ser cosa de suerte, pero a la suerte hay que ayudarla, sobre todo si se pretende crear una ‘start up’ de éxito. Según explico Guy Kawasaki, Haas Executive Fellow de la Haas School of Business de la Universidad de California- Berkeley y uno de los grandes referentes mundiales en el campo del marketing y las nuevas tecnologías, el éxito es el resultado de un proceso de diez pasos, que explicó el pasado 1 de febrero en una conferencia organizada por la Fundación Rafael del Pino. Todo empieza con hacerse tres preguntas básicas: qué necesita la gente, si la forma de satisfacer esa necesidad es interesante para las personas y si no hay una forma mejor de hacerlo. El proyecto empresarial, por tanto, no comienza con un gran plan, sino con estas tres simples cuestiones. Conseguidas las respuestas, lo que viene a continuación es la creación del producto, que debe ser viable y tener valor para alguien. En este punto hay que comprobar la validez de la idea. Entonces llega el momento de dar el tercer paso, que consiste en construir un prototipo. En este momento hay que empezar a buscar almas gemelas que complementen al emprendedor, así como crear un mantra que, en dos o tres palabras nada más, explique por qué la empresa debe existir. Una vez hecho esto es la hora de definir el modelo de negocio, especificando los mercados en los que se quiere entrar. El modelo debe ser simple y para testarlo hay que preguntar a las mujeres, que tienden a enfocar las cosas en el sentido de como poder ser más creativas, más productivas, etc., frente a la visión masculina, más proclive a pensar en términos de destruir al competidor. Así se llega hasta un punto en el que surgen muchas cosas que hacer, como poner nombre al producto, diseñar el logo, etc. Todo ello puede distraer la atención de lo que debería ser el objetivo principal en este momento, que no es otro que concluir el diseño del producto. En esta fase hay que fijar el número de llamadas a realizar por día, testar el funcionamiento de la página de internet y contratar a un ingeniero para acabar el prototipo. Una vez hecho esto hay que empezar a salir al exterior y contar la historia de la empresa, haciéndola personal y aplicando la regla del 10-20-30: diez diapositivas por presentación, 20 minutos de duración de la misma y 30 puntos en el conjunto de la presentación. Ahora toca ampliar la plantilla, pero con gente que ame lo que hace el emprendedor, para lo cual hay que ignorar a quien no sienta de esta forma, por muy buenas credenciales académicas y profesionales que presente. Hay que contratar a gente que sea mejor que uno mismo. Y también es el momento de socializar, esto es, de utilizar las redes sociales como plataforma de marketing. El siguiente paso es empezar a sembrar para conseguir una buena cosecha en forma de ventas, porque un buen nivel de facturación eleva la moral del equipo en general y del emprendedor en particular. En este punto es importante localizar a los ‘influencers’, es decir, a las personas que influyen a través de las redes sociales. Y, por último, no hay que dejar que nadie le diga que esto o lo otro no se puede hacer. No hay que escuchar a los derrotistas porque, entonces, la idea empresarial nunca saldrá adelante. Este documento resume lo tratado durante el encuentro realizado al efecto en la Fundación. La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad.
    1 hr 7 min
  • El arte de los negocios en un mundo 2.0, english version
    El éxito puede ser cosa de suerte, pero a la suerte hay que ayudarla, sobre todo si se pretende crear una ‘start up’ de éxito. Según explico Guy Kawasaki, Haas Executive Fellow de la Haas School of Business de la Universidad de California- Berkeley y uno de los grandes referentes mundiales en el campo del marketing y las nuevas tecnologías, el éxito es el resultado de un proceso de diez pasos, que explicó el pasado 1 de febrero en una conferencia organizada por la Fundación Rafael del Pino. Todo empieza con hacerse tres preguntas básicas: qué necesita la gente, si la forma de satisfacer esa necesidad es interesante para las personas y si no hay una forma mejor de hacerlo. El proyecto empresarial, por tanto, no comienza con un gran plan, sino con estas tres simples cuestiones. Conseguidas las respuestas, lo que viene a continuación es la creación del producto, que debe ser viable y tener valor para alguien. En este punto hay que comprobar la validez de la idea. Entonces llega el momento de dar el tercer paso, que consiste en construir un prototipo. En este momento hay que empezar a buscar almas gemelas que complementen al emprendedor, así como crear un mantra que, en dos o tres palabras nada más, explique por qué la empresa debe existir. Una vez hecho esto es la hora de definir el modelo de negocio, especificando los mercados en los que se quiere entrar. El modelo debe ser simple y para testarlo hay que preguntar a las mujeres, que tienden a enfocar las cosas en el sentido de como poder ser más creativas, más productivas, etc., frente a la visión masculina, más proclive a pensar en términos de destruir al competidor. Así se llega hasta un punto en el que surgen muchas cosas que hacer, como poner nombre al producto, diseñar el logo, etc. Todo ello puede distraer la atención de lo que debería ser el objetivo principal en este momento, que no es otro que concluir el diseño del producto. En esta fase hay que fijar el número de llamadas a realizar por día, testar el funcionamiento de la página de internet y contratar a un ingeniero para acabar el prototipo. Una vez hecho esto hay que empezar a salir al exterior y contar la historia de la empresa, haciéndola personal y aplicando la regla del 10-20-30: diez diapositivas por presentación, 20 minutos de duración de la misma y 30 puntos en el conjunto de la presentación. Ahora toca ampliar la plantilla, pero con gente que ame lo que hace el emprendedor, para lo cual hay que ignorar a quien no sienta de esta forma, por muy buenas credenciales académicas y profesionales que presente. Hay que contratar a gente que sea mejor que uno mismo. Y también es el momento de socializar, esto es, de utilizar las redes sociales como plataforma de marketing. El siguiente paso es empezar a sembrar para conseguir una buena cosecha en forma de ventas, porque un buen nivel de facturación eleva la moral del equipo en general y del emprendedor en particular. En este punto es importante localizar a los ‘influencers’, es decir, a las personas que influyen a través de las redes sociales. Y, por último, no hay que dejar que nadie le diga que esto o lo otro no se puede hacer. No hay que escuchar a los derrotistas porque, entonces, la idea empresarial nunca saldrá adelante. Este documento resume lo tratado durante el encuentro realizado al efecto en la Fundación. La Fundación Rafael del Pino no se hace responsable de los comentarios, opiniones o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades y que son expresadas como resultado de su derecho inalienable a la libertad de expresión y bajo su entera responsabilidad.
    1 hr 7 min
  • El periodismo de investigación como servicio público, versión en español
    “El periodismo de investigación es un servicio público”. Así se manifestó Paul Steiger, ex Director de The Wall Street Journal y Presidente Ejecutivo de Propublica, durante su intervención en la IV Edición de ‘Conversaciones con…’, organizada por la Fundación Rafael del Pino y la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Según indicó Steiger, el periodismo de investigación se encuentra en peligro en estos momentos, debido a los cambios económicos y tecnológicos que han tenido lugar en los últimos años y que afectan a los medios de comunicación. Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, el aumento de los costes y el incremento de la competencia que opera con costes muy bajos gracias a esas nuevas tecnologías, han llevado a muchos medios de comunicación a considerar que el periodismo de investigación es un lujo. En este contexto, explicó Steiger, los periodistas de investigación se ven faltos de recursos con los que llevar a cabo su labor. En concreto, la falta de tiempo para desarrollar un trabajo que no siempre fructifica en un artículo y las restricciones presupuestarias están provocando que profesionales que no están dedicados específicamente a las labores de investigación tengan que hacerlo, además de sus tareas habituales. El periodismo de investigación, sin embargo, es necesario. Es un servicio público a través del cual se busca estimular el cambio positivo, indicó Steiger, sacando a la luz todas aquellas prácticas inadecuadas (escándalos, corrupción, etc.) de los grandes centros de poder. Para poder mantener el periodismo de investigación es necesario desarrollar nuevos modelos de negocio para los medios de comunicación. Los periódicos tradicionales están en declive porque aunque la aplicación de las nuevas tecnologías permitió reducir el coste por ejemplar, las cifras de venta en kiosco y de suscripciones también se están reduciendo, mientras que los ingresos por publicidad son cada vez más bajos. El futuro de los medios pasaría, por tanto, por fórmulas que les permitieran cobrar por la información online.
    1 hr 7 min
  • El periodismo de investigación como servicio público, english version
    “El periodismo de investigación es un servicio público”. Así se manifestó Paul Steiger, ex Director de The Wall Street Journal y Presidente Ejecutivo de Propublica, durante su intervención en la IV Edición de ‘Conversaciones con…’, organizada por la Fundación Rafael del Pino y la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Según indicó Steiger, el periodismo de investigación se encuentra en peligro en estos momentos, debido a los cambios económicos y tecnológicos que han tenido lugar en los últimos años y que afectan a los medios de comunicación. Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, el aumento de los costes y el incremento de la competencia que opera con costes muy bajos gracias a esas nuevas tecnologías, han llevado a muchos medios de comunicación a considerar que el periodismo de investigación es un lujo. En este contexto, explicó Steiger, los periodistas de investigación se ven faltos de recursos con los que llevar a cabo su labor. En concreto, la falta de tiempo para desarrollar un trabajo que no siempre fructifica en un artículo y las restricciones presupuestarias están provocando que profesionales que no están dedicados específicamente a las labores de investigación tengan que hacerlo, además de sus tareas habituales. El periodismo de investigación, sin embargo, es necesario. Es un servicio público a través del cual se busca estimular el cambio positivo, indicó Steiger, sacando a la luz todas aquellas prácticas inadecuadas (escándalos, corrupción, etc.) de los grandes centros de poder. Para poder mantener el periodismo de investigación es necesario desarrollar nuevos modelos de negocio para los medios de comunicación. Los periódicos tradicionales están en declive porque aunque la aplicación de las nuevas tecnologías permitió reducir el coste por ejemplar, las cifras de venta en kiosco y de suscripciones también se están reduciendo, mientras que los ingresos por publicidad son cada vez más bajos. El futuro de los medios pasaría, por tanto, por fórmulas que les permitieran cobrar por la información online.
    1 hr 7 min

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La Fundación Rafael del Pino, con el objetivo de contribuir a la mejora de los conocimientos de los dirigentes españoles, organiza Conferencias Magistrales en las que participan destacadas…