Lo que a él le importaba es que yo llegara a ser un personaje diserto, mejor dicho, desierto, sin cultivar, sin ese laboreo tuyo, Dios mío, dueño, único, verdadero y bueno, de tu campo que es mi corazón. Mt 13, 24-30.
12 min
About Confesiones de San Agustín
From the publisher's feed
Confesiones de San Agustín, Dios en la vida de Agustín