Tal como vimos en el episodio anterior, debemos soñar, orar y proyectarnos con nuestros nietos, porque esto nos dará visión y motivación. Tengamos en cuenta que a nuestros hijos y nietos no solo les dejaremos un legado espiritual, sino también un legado cultural. Es crucial acompañar el desarrollo de nuestros hijos, identificando sus dones y talentos, y procurando siempre su bienestar. Esta es la responsabilidad de todo padre.