Al inicio del confinamiento a causa de la COVID-19, se hizo viral en las redes sociales una anécdota sobre la antropóloga Margaret Mead. Una vez le preguntaron sus alumnos sobre cuál era el primer signo de civilización en la humanidad. Ella respondió que este primer signo era un fémur, hueso de la pierna, más concretamente del muslo, fracturado y sanado. “Mead explicó que, en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida para sobrevivir.
“Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con la persona que se lo rompió, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien
Cuidar y recibir cuidados forma parte de nuestra experiencia humana. Todas las personas necesitan ayuda, cuidado o apoyo de otras, en algún momento de su vida, para subsistir, participar en la sociedad y vivir con dignidad.