
Sign up to save your podcasts
Or


«Existen muchos emprendedores digitales que están a un solo lanzamiento raruno de irse a la quiebra».
Cuando hace unos meses una buena conocida me dijo esta frase, apenas le di importancia. Pero cuando ves a muchos de tus referentes por dentro, te das cuenta de algo.
Prácticamente todos los emprendedores digitales viven en el ahora.
Muy pocos tienen un plan para el corto, medio o largo plazo y esto puede acabar convirtiéndose en un problema.
Después de todo, solo hace falta que algo salga un poco mal para que todo su castillo de naipes se caiga.
Y los castillos de naipes se caen prácticamente siempre.
Por suerte, con el tiempo me he encontrado con algún que otro emprendedor que sí que tenía los ojos puestos en el futuro.
Alguien que sabía que a corto plazo no tenía sentido mirar y que buscaba la manera de que su negocio aguantara todo lo que le pudieran echar.
Él tenía una estrategia muy particular.
Y si te apetece, te la cuento en este email.
El problema de esta idea es que no se hace de la noche a la mañana.
De hecho, ni siquiera supone un gran esfuerzo un solo día para después recoger sus frutos.
Pero cuando se hace bien…
Cuando hay una persona o equipo que se comprometa a optimizar y actualizar con el paso del tiempo…
Oh la la.
Nos convertimos hasta en franceses.
Mira.
Voy a ser tan duro como realista: la mayoría de las personas emplea fatal su blog.
De hecho, en casa del herrero, cuchara de palo.
Aunque la estrategia que te voy a contar la he preparado decenas de veces para otros, llevo años diciéndome que yo lo haré la semana que viene.
Y aquí seguimos.
Como te decía, la gente no sabe cómo sacarle partido a su blog.
Se piensan que vale con publicar —y si eso adaptar para SEO—, que las ventas llegarán solas.
Pero si tú tienes un negocio digital sabrás que vender no es tan fácil.
Que para poder vender normalmente hay que sembrar y empujar antes.
Y eso es lo que hacía este marketer.
Este marketer había diseñado su blog como un espacio con cientos de puertas para potenciales clientes.
En cada uno de ellos había un Lead Magnet preparado para comenzar el proceso que te voy a contar ahora.
El plan: dos pasos muy simples —pero que llevan un esfuerzo—
En función de la temática del post, había preparado un Lead Magnet diferente adaptado a la necesidad de esa persona.
Como te puedes imaginar, no todas las personas se registraban. Pero las que lo hacían estaban mucho más cal
¿Has estudiado algo completamente alejado del copywriting y del marketing pero te gustaría dedicarte a esto?
ES POSIBLE
Y de eso vamos a hablar en el episodio del pódcast de hoy.
Te cuento cómo pasé de estudiar una carrera legal y empresarial a emprender.
¡Al lío!
Mira.
La historia que te voy a contar ahora no sucedió de la noche a la mañana.
Se trata de una serie de catastróficas desdichas que me llevaron de un punto a otro.
Y en ese viaje, llegué hasta aquí.
¡Vamos allá!
Como sabes, puedes pulsar el botón de play de más arriba y comenzaremos la fiesta de la persuasión.
Además, te puedes llevar este episodio a donde quieras con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por todas?
El año se está acabando.
Sé que nos quedan un par de semanas, pero pronto la mayoría de la audiencia se irá de vacaciones.
Así que en este episodio del pódcast quiero comprometerme contigo con 5 objetivos para este programa en 2022.
¿Vamos a por el día?
Mira.
Te quiero confesar algo…
El pódcast siempre ha sido mi parte favorita de este proyecto.
Siempre.
Y por eso me da rabia la sensación de descontrol que he tenido durante los últimos meses.
Nunca más.
Estos 5 objetivos y compromisos van en esa dirección.
¿Al lío?
¡Vamos allá!
Como sabes, puedes pulsar el botón de play de más arriba y comenzaremos la fiesta de la persuasión.
Además, te puedes llevar este episodio a donde quieras con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por todas?
Sé que hay taras que pueden llegar a dar mucha pereza.
Es normal…
Cuando preparas guiones y tienes que probarlos… hay ocasiones en las que se te pueden pegar las sábanas metafóricas.
Pero por eso es tan importante aprender a valorar el poder que tienen.
Solo así podrás sacarles partido.
En el episodio del pódcast de hoy te quiero contar la experiencia escuchando a mis clientes con los guiones que preparamos.
Son guiones de todo tipo.
¿Vamos al lío?
Escúchame.
Tenemos tantas cosas por hacer que siempre queremos avanzar rápido.
Deprisa y corriendo.
Como si la vida se nos fuera a escapar de las manos.
Sin embargo, hay un refrán que yo me intento aplicar siempre
Vístete despacio, que tengo prisa.
Mantener la calma con tu trabajo y asegurarte de que estás haciéndolo bien es vital a la hora de conseguir resultados.
Y por eso es tan importante que escuches con calma a tu cliente.
¡Vamos allá!
Como sabes, puedes pulsar el botón de play de más arriba y comenzaremos la fiesta de la persuasión.
Además, te puedes llevar este episodio a donde quieras con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
¿Vamos a por todas?
¿Preparado para un nuevo episodio del pódcast?
Ahora que se está acabando el año, ha llegado la hora de que compartamos algún programa un poco más personal.
Por eso hoy quiero que hablemos de la importancia que tiene la actitud a la hora de escribir tu copy.
¿Vamos al lío?
Mira.
En el episodio de hoy quiero mostrarte una cara mucho más personal de la que te he enseñado hasta ahora.
¿El motivo?
Porque este año yo miso he pasado por épocas mejores y peores y sé que todo ello ha condicionado mis textos.
Y eso me ha permitido aprender mucho.
¿Lo bueno?
Que ahora tengo mucho material para compartir contigo.
¡Genial!
Como sabes, puedes pulsar el botón de más arriba y empezará la fiesta persuasiva.
Además, te puedes llevar este episodio a donde quieras en iVoox, Apple Pódcast o Spotify.
¿Vamos a por el miércoles?
Cuando empecé como copywriter, me aterraba escribir copy para anuncios.
A diferencia de una página web o de un email donde puedes tener algo de práctica por tu parte, en el tema de los anuncios solemos llegar bastante pez.
De hecho, es probable que ahora mismo estés leyendo este artículo por algo parecido…
Por ello, en este pódcast descubrirás los 5 grandes errores que yo mismo he cometido como copywriter.
¿Vamos al lío?
Mira.
Hoy hablamos de pequeños detalles.
Igual que marcan la diferencia entre una buena o mala cita, también lo hacen con unos anuncios.
Porque el problema no está en cómo los ejecutamos, sino en unos pequeños vicios que llevamos de base.
Si los corriges hoy, mañana estarás más cerca de tus objetivos.
#1 Tu cliente no es tonto: trátale como una persona inteligente
Este es uno de los errores que se cometen más a menudo.
Pensamos que nuestro cliente es tonto y por eso le masticaos las respuestas que le queremos dar.
Mira.
Como decía Ogilvy, el cliente no es tonto, el cliente no es tu mujer.
(Hoy puedes actualizar este mensaje sin problemas).
Asegúrate de que estás tratando a tu cliente con el respeto que se merece una persona que está a punto de comprarte.
No trates de engañarle.
No le edulcores la solución.
Crea una relación de confianza.
La confianza vende.
#2 No colocar enlaces en el texto (en Instagram no funciona)
Más no es siempre mejor, pero si queremos un clic, se lo debemos poner muy sencillo.
Aunque depende del tipo de anuncio que estés escribiendo, es interesante que te plantees tres posibles lugares donde colocar tus enlaces.
Tres lugares que no son excluyentes.
Darle la oportunidad de saber más desde el principio es una oportunidad para captar esos clics de personas que vayan por la vida con mucha prisa.
Colocarlo justo después del beneficio principal te ayudará a que cuando visualicen el cambio lo puedan pulsar sin pensárselo dos veces.
Y, por último, dejarlo para el final, siempre es una buena opción. Si alguien ha leído todo lo que le has contado, interés tiene.
Eso por lo menos.
#3 Enviar a todo el mundo el mismo mensaje
Aunque sepas quién es tu cliente, estoy convencido de que no todos ellos se encuentran en la misma situación.
Aprender a diferenciar entre tráfico frío, templado y caliente para determinar qué mensaje le envías es básico para conseguir resultados.
De hecho, te animo a que lo tengas en mente desde el instante en el que comiences con la investigació
Cuando llegue mayo, se cumplirán 4 años desde el último día que pisé la Universidad.
No sé si 4 años son muchos o pocos para ti, pero a mí me parece un mundo.
Como si la persona que hubiera estado durante 6 años estudiando un Doble Grado que después no le ha servido para nada no fuera yo, sino cualquier otro.
Es más, siento que poco a poco muchos recuerdos se van poniendo borrosos.
¿A ti te pasa algo parecido?
Pero hoy no te quiero hablar de que todo tiempo pasado fue mejor.
No.
Sino de una de las lecciones de marketing más importantes que aprendí en ese aula y que me cambió la perspectiva para siempre.
Todo empezó en una clase de una asignatura llamada Desarrollo de marca y de producto…
¿Vamos con este episodio del pódcast?
Me acuerdo de ella.
Era una chica rubia con la que compartí mucho tiempo de carrera.
Una de esas fuerzas de la naturaleza que va siempre una marcha por encima del resto.
Se había apuntado a esta asignatura en el último año por lo mismo que muchos.
No había examen.
Nos la podíamos quitar antes de irnos de vacaciones de Navidad y eso significaba que, por un año, tendríamos el derecho de descansar y disfrutar de la familia.
Recuerdo que la profesora nos planteó un reto.
¿Por qué compraríamos esa mesa?
(Puso una de Amazon).
A lo que esta chica respondió que ella nunca compraría esa mesa por mil motivos diferentes.
—Ese es el error más habitual en el mundo del marketing —le contestó la profesora—. No se trata de por qué lo harías o no lo harías tú, sino de por qué lo haría el cliente al que está dirigido.
Supongo que ninguno de mis 16 compañeros de optativa se acordará de esa respuesta. Yo me la hubiera tatuado en el brazo en ese preciso momento.
Tuve la suerte de dar una charla a alumnos de marketing de una Universidad.
El último trabajo que tenían por delante era realizar un plan de comunicación par auna empresa ficticia, así que todas las preguntas fueron por esos derroteros.
Y creo que mis contestaciones no fueron las uqe más le gustaron a la profesora.
Mira.
Siempre intento ser práctico.
Y cuando yo estaba en la Universidad hubiera valorado mucho que alguien viniera a decirme que gran parte de las cosas que estoy haciendo no son en realidad utilizables en el mundo de ahí fuera.
Así que les dije la verdad.
Que lo del plan de marketing a largo plazo está genial si trabajas con una empresa muy grande.
Pero…
Que cuando trabajas con empresas más chiquititas, vale más el probar rápido, equivocarte pronto y encontrar una respuesta que un plan a 5 años
Hoy te quiero hablar de un caso especial.
Del de un cliente con el que hemos preparado un embudo de ventas y que está dando resultados muy interesantes.
En frío ya hemos vendido por más de 1.000 euros…
Y todavía nos falta optimizarlo.
Te doy la bienvenida a un nuevo episodio del pódcast.
¿Vamos al lío?
Mira.
Se trata de un embudo «a lo americano».
Uno en el que nos olvidamos de todo lo gratuito y nos lanzamos a la venta de cabeza.
¿Quieres saber más?
¡Dale al play!
¿Quieres escuchar este capítulo del pódcast?
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
Ahora que el Black Friday y el Cybermonday son historia —por suerte— podemos hablar de ellos con calma.
Durante todos estos días he visto bastantes listos que intentaban aprovecharse del resto del mundo…
Y por eso te quiero contar cómo son los casos en los que yo he participado y mi opinión sobre algunas estrategias.
¿Vamos con un nuevo episodio del pódcast?
Para empezar, quiero decirte que el Black Friday no es algo que me guste.
Ni como profesional ni como usuario.
Sin embargo, ya que forma parte de nuestro día a día, lo mejor es intentar aprovecharlo bien.
Y de eso mismo hablamos hoy.
¡Genial!
Puedes hacerlo pulsando en el botón de play de más arriba o llevándote a donde quieras este episodio con iVoox, Apple Pódcast y Spotify.
From the publisher's feed