La pasada madrugada del 22 de octubre, once personas de origen africano resultaban heridas en la localidad francesa de La Verrière, al suroeste de París, al saltar al vacío desde un segundo piso cuando intentaban huir de un supuesto diablo. Un bebé de cuatro meses fallecía minutos después con motivo de las numerosas contusiones producidas por la caída.
Las autoridades policiales se encuentran actualmente investigando el caso. Según la versión del padre de familia, el extraño suceso se produjo cuando su esposa le confundió con el demonio, hiriéndole con un cuchillo. Por el momento, la Fiscalía de Versalles ha confirmado que en el interior del domicilio no se encontraron ningún tipo de drogas, ni muestras de haberse celebrado sesiones de espiritismo.