Muchas personas pasan años intentando entender por qué reaccionan distinto: Por qué sienten más. > Por qué ciertas situaciones los impactan más profundamente. > Por qué el mundo a veces se siente simplemente… demasiado.
Durante mucho tiempo estas experiencias se interpretaron como problemas a corregir.
Desde los años 90 la investigación científica describe algo distinto: la Alta Sensibilidad, o Sensory Processing Sensitivity (SPS) > Un rasgo de temperamento presente en aproximadamente el 15–20% de la población, que implica una forma particular de procesar la información y el entorno.
Las personas con este rasgo tienden a:
- Procesar la información más profundamente
- Registrar más estímulos del entorno
- Reaccionar emocionalmente con mayor intensidad ante ciertas experiencias.
- Presentar sensibilidad sensorial
Esto no es un diagnóstico ni es un trastorno.
Es una variación natural dentro del temperamento humano, que incluso ha sido observada en más de 100 especies animales.
Cuando este rasgo no es reconocido, muchas experiencias pueden interpretarse de manera equivocada (ESTE ES EL PROBLEMA MAYOR)
Todo eso puede terminar etiquetándose como un problema o un defecto (cuando no una incapacidad)… cuando en realidad estamos viendo la expresión de un rasgo de temperamento.
Pero descubrir el concepto suele ser solo el comienzo. >>> Porque la Alta Sensibilidad tiene muchas capas que no suelen explicarse cuando uno recién escucha el término.
Cuando empezamos a entender todo esto en conjunto, muchas experiencias que antes parecían aisladas empiezan a tener sentido.
Y esa comprensión cambia profundamente la manera de mirarnos… y de mirar a otros. MEJORA LA CALIDAD DE VIDA.
Si este tema te resuena...
Creé 101 — Formación en Alta Sensibilidad, un programa donde exploramos el rasgo en profundidad desde la investigación científica y la práctica clínica.
Podés ver el programa completo acá, e inscribirte desde afuera de Argentina por este link >>>
https://lic.sigi.com.ar/101
Abrazo,
Sigi