¿Qué queremos decir con “conversión”? Dejar las anteriores maneras de vivir y comenzar una vida nueva es el primer ejercicio de la nueva naturaleza. Es la primera acción del alma regenerada de pasar de algo a algo. El término mismo sugiere que: conversión significa volverse de una cosa a otra. El término no es usado con frecuencia en las Escrituras, pero la verdad que la palabra connota y representa aparece constantemente.
Encontramos que en las Escrituras el término mismo es a veces usado de una manera general para referirse a cualquier acto de volverse. Por ejemplo, a veces es usado aun para referirse a un creyente. Nuestro Señor reprendió en una ocasión a Pedro y dijo: “Y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Luc. 22:32). Estaba diciendo: “cuando vuelvas otra vez, cuando hayas dado vuelta”. Aquí la palabra no se refiere a la venida original de Pedro a la vida cristiana; ya la estaba viviendo, pero iba a extraviarse, iba a descarrilarse y luego volver. Esto se describe como conversión, pero en consideración a las doctrinas bíblicas es bueno limitar la palabra conversión al sentido que normalmente le damos cuando hablamos de estas cosas, es decir, es el paso inicial en la historia consciente del alma en su relación con Dios; es su primer ejercicio, la primera manifestación de la vida nueva que ha sido recibida en la regeneración.