El tema fundamental de El Capital, según los extractos proporcionados, se centra en el análisis de la mercancía como la forma elemental de la riqueza de las sociedades donde domina el modo de producción capitalista, y la crítica de la economía política a través de la cual se revela la esencia oculta y las contradicciones de este sistema.
I. La Mercancía: Valor de Uso y Valor
La mercancía es, ante todo, un objeto exterior que satisface necesidades humanas cualesquiera que sean, lo que constituye su valor de uso. Este valor de uso está condicionado por las propiedades corpóreas de la mercancía (como el hierro o el trigo) y es el contenido material de la riqueza.
Sin embargo, la mercancía posee una dualidad:
1. Valor de Uso (Aspecto Cualitativo): La utilidad de una cosa. En cuanto valores de uso, las mercancías son diferentes en cuanto a su cualidad.
2. Valor (Aspecto Social/Abstracto): Se manifiesta inicialmente como valor de cambio, que es una relación cuantitativa o proporción en la que se intercambian valores de uso de diferentes clases. El valor de cambio parece ser contingente y relativo.
Al hacer abstracción del valor de uso de la mercancía, lo único que subsiste es la propiedad de ser productos del trabajo. Este residuo es una "misma objetividad espectral", una "mera gelatina de trabajo humano indiferenciado". En cuanto cristalizaciones de esta sustancia social común, las mercancías son valores.
II. La Sustancia y Magnitud del Valor (El Trabajo)
La esencia de la mercancía como valor es el trabajo abstractamente humano que está objetivado o materializado en ella.
La magnitud de valor de una mercancía se mide por la cantidad de trabajo contenida en ella. Esta cantidad se mide por su duración, es decir, por el tiempo de trabajo socialmente necesario. El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso bajo las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad, con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo.
La magnitud de valor de una mercancía varía en razón directa a la cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo.
III. La Dualidad del Trabajo
La comprensión de la economía política gira en torno a la naturaleza bifacética del trabajo contenido en la mercancía. Todo trabajo es, simultáneamente:
1. Trabajo Útil (Concreto): Gasto de fuerza humana de trabajo en una forma particular y orientada a un fin. Produce valores de uso. La división social del trabajo se manifiesta a través del cúmulo de trabajos útiles cualitativamente diferentes (como el trabajo del sastre y el del tejedor).
2. Trabajo Abstractamente Humano: Gasto de fuerza humana de trabajo en un sentido fisiológico. Constituye el valor de la mercancía. Es trabajo humano indiferenciado, sin consideración a la forma específica en que se gastó.
La equiparación de mercancías heterogéneas en el intercambio reduce los trabajos heterogéneos a su carácter común de trabajo abstractamente humano.
IV. Las Formas de Valor y el Dinero
La objetividad del valor de las mercancías es de naturaleza puramente social y solo puede manifestarse en la relación social entre diversas mercancías. La expresión del valor se desarrolla progresivamente en cuatro formas:
1. Forma Simple o Singular de Valor (x Mercancía A = y Mercancía B): Una mercancía expresa su valor en otra mercancía determinada (ejemplo: 20 varas de lienzo = 1 chaqueta). Aquí surgen los dos polos: la forma relativa de valor (la mercancía cuyo valor se expresa, ej. el lienzo) y la forma de equivalente (la mercancía que sirve de material para la expresión del valor, ej. la chaqueta).
2. Forma Total o Desplegada de Valor (A = B, C, D, etc.): El valor de una mercancía (A) se expresa en otros innumerables elementos del mundo de las mercancías. Esto manifiesta el valor como una "gelatina de trabajo humano indiferenciado" equivalente a cualquier otro trabajo humano.
3. Forma General de Valor (B, C, D, etc. = A): Todas las mercancías representan su valor de manera unitaria en una sola mercancía (ej. en el lienzo). Esta forma surge como obra común del mundo de las mercancías y le confiere a la mercancía segregada (el lienzo en el ejemplo) el carácter de equivalente general.
4. Forma de Dinero: Es la forma IV, que no se distingue de la Forma III (General), salvo que una clase específica de mercancías (históricamente, el oro) ha conquistado el monopolio de desempeñar el papel de equivalente general por costumbre social, fusionándose con la forma de equivalente. La expresión relativa simple del valor en la mercancía dineraria es la forma de precio.
V. Plusvalía y la Crítica al Capitalismo
El argumento central de El Capital es que en el capitalismo los salarios reales de los trabajadores tienden a mantenerse permanentemente en un nivel bajo. El capitalista, por su parte, busca la valorización de su capital a través del cambio (M-C-M').
La plusvalía es la ganancia o el superávit que incrementa el capital primitivo. Esta plusvalía nace porque el capitalista encuentra en el mercado la fuerza de trabajo como una mercancía con la cualidad de que, al consumirse (ejercitarse/trabajar), engendra nuevo valor.
El valor de la fuerza de trabajo se mide por el tiempo de trabajo necesario para producir los medios de subsistencia del obrero. El capitalista compra el uso de esta fuerza de trabajo. La jornada laboral se divide en:
• Trabajo Necesario: El tiempo que el obrero trabaja para reponer el valor de su salario.
• Plustrabajo: El tiempo de trabajo adicional que el obrero realiza después de cubrir su salario, que no es retribuido y que constituye la fuente de la plusvalía y la ganancia para la clase capitalista.
El movimiento del capital (D-M-D') tiene en sí mismo su propio fin: su acrecentamiento sin fin (valorización). Este potencial destructivo del desarrollo capitalista es el núcleo de la crítica marxiana.
VI. El Fetichismo de la Mercancía
El carácter misterioso o enigmático de la mercancía, que la transforma en un objeto "sensorialmente suprasensible", se debe a su forma misma.
El fetichismo consiste en que la forma mercantil refleja el carácter social del trabajo privado de los productores como caracteres objetivos inherentes a los productos, como propiedades sociales naturales de dichas cosas, invirtiendo la relación social. La relación social determinada entre los productores adopta, para ellos, la forma fantasmagórica de una relación entre cosas. El valor, por lo tanto, transforma al producto del trabajo en un "jeroglífico social".
La crítica de Marx (la "crítica de la economía política") apunta a desvelar esta estructura invariable y común del modo de producción capitalista, que produce esta inversión donde los hombres se relacionan solo a través de las relaciones de las cosas, quedando sometidos a procesos objetivos que parecen inmodificables.