Creo (y puedo asegurar) que Poe se inspiró en las novelas "Los elixires del diablo" y "Los Dobles" de E. T. A. Hoffmann cuando escribió William Wilson, uno de los cuentos que más me gusta leer de mi héroe literario y que tiene otro ingrediente: el cuento es totalmente autobiográfico, pues está inspirado en su experiencia personal durante sus años de estudios universitarios en la Manor House School de Stoke Newington en Londres, período en el que Poe tuvo una alta adicción al whisky otros juegos de cartas que lo dejaron en una incómoda situación económica, lo que lo llevó a pedirle continuamente sumas de dinero a John Allan, su padre adoptivo quien, ante este inminente desastre le soltó la mano.
La temática del doppelgänger, introducida por los alemanes le sirve a Poe para narrar los sucesos que atraviesa este jugador y de su persecución fatal a manos de un doble perfectamente igual a él.
De aquí se desprenderá el posible germen que utilizó Oscar Wilde para "El retrato de Dorian Gray" (muy especialmente por su final), pero también de notoria asociación con otras narraciones famosas de dobles como "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" de Stevenson, de "El doble" de Dostoievski (aunque seguramente el gigante ruso no leyó este cuento pero sí otros tres que reseña) y de otros que seguramente también podrían amoldarse a este cuento que tiene el thriller necesario para hacerse adictivo a su lectura.
Otro claro ejemplo de cómo ser un pionero y un "influencer" en la materia.