Se va otro año sin un trofeo dorado. Desde el ya lejano 2016 una selección de nuestro país no se cuelga la presea de oro en cualquier justa, de
cualquier edad; y fue, ¿coincidencia?, en una copa del orbe de los menores de 15 años. Sin embargo, las lecturas no pueden ser solo por el color de las preseas. O sí, porque esos muchachos del sub-15 fueron sensación en el Panamericano y su bronce debió ser oro, pero una mala gestión en las oficinas los privó de un triunfo que habían ganado espectacularmente en el campo de juego.