Por: Lídice Valenzuela
El presidente Luis Arce presentó una nueva propuesta sobre la fecha de realización del Censo Nacional de Población y Vivienda previsto para 2024, el cual es utilizado como arma de presión de las derechistas autoridades del departamento de Santa Cruz de la Sierra, que pretenden repetir un golpe de Estado similar al de 2019 y, mediante un paro indefinido en curso, derrocar al gobierno izquierdista y reinstaurar un régimen neoliberal.
La paralización de la región separatista de Santa Cruz, la más rica del país, trata de igualarse a la que realizó allí la rancia derecha en 2019, con la unión de las clases medias bolivianas, que propiciaron un levantamiento opositor y el derrocamiento del presidente Evo Morales, reelecto en los comicios celebrados en noviembre de ese año.
Sin embargo, las condiciones son diferentes ahora, aunque el cabecilla del movimiento es el mismo: el ahora gobernador santacruceño Luis Fernando Camacho, entonces jefe del Comité Cívico de ese departamento, enemigo acérrimo de Morales y su partido Movimiento al Socialismo (MAS). Hoy, como entonces, ese fiel seguidor de las órdenes de Estados Unidos (EE.UU), trata de quebrar el sistema revolucionario. Este millonario empresario formó parte de la organización del golpe cívico-militar que impuso como presidenta de facto a la exsenadora Jeanine Áñez, ahora detenida por sus crímenes de Estado.