Por: Lidice Valenzuela
El ultraderechista presidente brasileño, Jair Bolsonaro, con postura amenazante y envalentonado por el presunto apoyo de las Fuerzas Armadas a sus decisiones, tratará de evitar el triunfo del izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva en las elecciones generales del próximo 2 de octubre, incluso con un golpe de Estado.
Hasta ahora, las encuestas de opinión, como Data Folha, indican que Lula da Silva está en el primer lugar de las intenciones de voto (44%) y detrás de él Bolsonaro, con un 33%, lo cual indica la victoria del exmandatario que gobernó del 2003 al 2010, cuando cerró el ciclo con un 87% de apoyo de la ciudadanía.
Uno de los dos postulados principales ocupará el Palacio del Planalto, sede del gobierno en Brasilia, la capital. Ya están en campaña de manera extraoficial, pues solo comenzará por ley el próximo 16 de agosto.