Por; Lídice Valenzuela
Boric, que asumió el pasado marzo, apabulló en las urnas a la poderosa maquinaria derechista chilena –que sigue profundizando en las hendijas del nuevo Ejecutivo- . Pero en estos tres primeros meses al frente de un Ejecutivo resultante de la alianza de la izquierda Apruebo Dignidad, hubo incidentes que movieron el piso al Palacio de La Moneda y su popularidad cayó a un 34 por ciento.
En Chile hay cuentas sociales pendientes, que crecieron a partir del golpe de Estado militar contra el presidente socialista Salvador Allende (1970-1973). El general traidor Augusto Pinochet y su régimen de terror dejaron profundas huellas en el país austral, donde miles de jóvenes fueron asesinados y desaparecidos, otros exilados, otros escondidos. Pinochet entregó la economía a las empresas extranjeras. Hasta la Constitución Nacional fue redactada bajo su mirada, con sus ideas capitalistas al servicio de la oligarquía nacional.