Cuentos de Miguel Tadeo

Cuentos de Miguel Tadeo

By Miguel TadeoArtsBooks
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Cuentos de Miguel Tadeo episodes

  • James P. Crow: Un relato de PKD
    James P. Crow, de Phillip K. Dick
     
    Ofrezco una disculpa para quienes esperaban un episodio más antes del fin de año.
    No, no estaba de vacaciones, un meteorito cayó en mi casa y ahora estamos reconstruyendola.
     
    Como regalo de inicio de año les tengo preparada una no muy conocida historia de un autor fantástico.
     
    Como siempre, también una breve dósis de Nanocuentos.
     
    Un Saludo y feliz inicio de Año.
     
    Descargar desde Podomatic: James P Crow.mp3
    Descargar desde Poderato: James P Crow.mp3
    1 hr 15 min
  • Funes El Memorioso
    Que tal, amigos del auditorio de Los Cuentos de Miguel Tadeo.
    En este episodio presentamos:
    Un relato de Jorge Luís Borges, "FUNES EL MEMORIOSO.mp3"
    La recopilación de nanocuentos de este mes
    No olviden nuestros canales de comunicación:
    Correo Electrónico: [email protected]
    Twitter: http://twitter.com/migueltadeo01
    Y recuerden que si no pueden descargar el episodio desde podomatic pueden ir a http://www.poderato.com/migueltadeo/ y descargar Funes El Memorioso.mp3
    39 min
  • Arañas
    Arañas
    Que tal, amigos del auditorio de Los Cuentos de Miguel Tadeo.
     
    En este episodio presentamos:
     
    Un relato corto (muy corto) titulado "ARAÑAS"
    La recopilación de nanocuentos de este mes
    El estreno de nuestra página Web: www.nanocuentos.com
    Una invitación a que particípen en la 2a edición del Concurso Internacional de Microrelatos.
    No olviden nuestros canales de comunicación:
    Correo Electrónico:  [email protected]
    Twitter:  http://twitter.com/migueltadeo01
    Y recuerden que si no pueden descargar el episodio desde podomatic pueden ir a  http://www.poderato.com/migueltadeo/
    17 min
  • Nanocuentos
    En caso de que este podcast haya llegado a su límite de descargas les invito a descargar este episodio en el sitio alternativo en http://www.poderato.com/migueltadeo
    Muchas gracias por seguir este modesto podcast. Ya hemos logrado atraer a cási 600 suscriptores en los últimos 4 meses... De verdad muchas gracias.
    En este episodio les hago unas cuantas recomendaciones de podcasts similares al mío y les doy una muestra de lo que son los Nanocuentos que publico en mi Twitter:
    http://twitter.com/migueltadeo01
    Links a los Podcast recomendados:
    http://rickymango.podomatic.com/
    http://radioelviaje.podomatic.com/
    http://comopienso.podomatic.com/
     
    Un saludo a estos colegas y espero que a ustedes les gusten sus relatos tanto como a mí.
    Pongo a su disposición mi correo para hacer contacto:
    14 min
  • La última respuesta
    Que tal, amigos:
     
    Me complace en presentarles el último de los cuentos de Isaac Asimov que tuve a bien producir: La última Respuesta.
    Quiero compartir también con ustedes el archivo electrónico de un libro de Cuentos de este gran autor de Ciencia Ficción, que es de donde saqué estas dos historias. Pueden solicitarlo enviándome un correo a [email protected] y de paso contarme qué tal les han parecido las historias que he producido.
    Para quienes lo soliciten espero que disfruten esta deliciosa colección.
    No olvíden que también estoy publicando mis nanocuentos en Twitter en la siguiente dirección:
     http://twitter.com/migueltadeo01 (NanoCuentos de Miguel Tadeo)
     
    Ojalá también sean de su agrado.
    28 min
  • La última pregunta.
    Comparto contigo uno de los cuentos que me inspiraron a crear mis propias historias.
    Te Invito a que me escribas tu opinión a [email protected] y a que visites y me sigas en mi Twitter en http://twitter.com/migueltadeo01, donde publicaré nanocuentos, cuentos compuestos de uno o dos enunciados máximo.
    Estos nanocuentos los estaré publicando semanalmente.
    Puedes descargar el Podcast en estas dos direcciones:
    http://migueltadeo.podomatic.com
    y
    http://www.poderato.com/migueltadeo
    Saludos y que disfrutes un buen mes.
    49 min
  • La vaca del Sr. Arcadio
    Cada mañana el señor Arcadio se levanta temprano a realizar sus rutinarias tareas en la granja que su padre le heredó al morir. Justamente al cumplir su mayoría de edad decidió olvidar los estudios y se dedico entonces de lleno a su patrimonio.
    Desde entonces al día de hoy se levanta a las cuatro de la mañana y se prepara huevos con jamón y unos chiles en escabeche. Los acompaña con unas rústicas tortillas que él mismo prepara con el maíz de sus cosechas, entre las que también tiene calabacitas, zanahorias y tomates. También deja crecer algo de cilantro y perejil entre sus otras hortalizas, unos cuatro huacalitos adaptados como maceta para unos cebollones y chiles verdes.
    Esta mañana todo parece normal, sólo la vaca en el establo de atrás de la casa ha notado algo diferente. Ya la han alimentado, siempre es la primera en tener su ración de forraje, luego les toca a los cuatro cerdos y después les da al par de bueyes que la hostigan mucho últimamente, cuando don Arcadio les sacaba a pastar. Aunque esta en celo ya es vieja y soportar casi dos toneladas encima le es muy incómodo.
    Los gallos y las gallinas no podían quejarse tampoco, y menos hoy que la lata que siempre usa don Arcadio para acarrear sus semillas ha caído dejando todas las semillas regadas y a su completa disposición. Las palomas no tienen ansiedad alguna, ni los patos. Son aves que no se inmutan, han sido muy domesticadas.
    El aire es frío por comenzar el invierno, pero el sol ya empieza a calentar la tierra húmeda y ya vuela alguna que otra arañita del ovillo que puso la madre araña junto al pozo de la granja. Una de ellas se posa en la frente de Don Arcadio.
    Hoy ve el último amanecer de su existencia, tendido boca abajo sintiendo su corazón roto. Nunca había sido roto por ninguna mujer, solo existía para él el amor por su granja. No existía en el mundo otra cosa para él, pero hoy ha visto la muerte y se ha enamorado de ella. Ella ha sido la primera que le parte el corazón, le mostró todo lo que la vida le había ofrecido y perdió por dedicarse solo a su granja.
    Sí, sus animales están contentos ahora, pero no podrán agradecerle, aunque parecía que si lo hacían la realidad es otra. Ellos viven en su propia granja, son inconscientes. Don Arcadio les lleva ventaja, la muerte le ha ofrecido amor, amor por la vida y le conducirá de nuevo a ver a su Padre, a su Madre y su primera infancia.
    6 min
  • Sembrador de pecados
    Grande era la suerte que tenía aquel diablillo, que acababa de salir del Pandemonio Superior con los más altos honores. Había entrado en el infierno como todo impío. Era un alma ignorante que, al tomar gusto por la siembra de discordias y el disfrute del mal ajeno, fue candidato a ser legionario de Satanás, abrazando de este modo la carrera del guerrero contra Dios.
    Su paso por el purgatorio no hizo sino acrecentar cada uno de los siete pecados mayores dentro de él. No había ya en su ser bondad alguna... Bueno tal vez sólo era el humor que le causaba el sufrimiento provocado por los verdugos a los simples mortales; sobre todo los primerizos, aquellos que morían por primera vez y recorrían reviviendo virtualmente, en el purgatorio, una y otra vez sus recuerdos del paso por la vida, olvidando solamente que ya habían muerto.
    Era para él un placer enorme ver a algunos tratar de gritar con los ojos mientras eran decapitados, sus gargantas atravesadas por una estaca. Pero esos pobres diablos sufrían más por los sueños ocurridos en su mente que por la realidad presente ante su vista, para el demonio eso era hilarante hasta las lágrimas.
    El primer paso que dio fue convertirse en verdugo del infierno. Teniéndolos ya en sus garras no dejaba alma entera alguna.
    A algunas almas eran despellejadas como papas cocidas, a otros se les hervía hasta el punto de ablandar sus huesos y derramar su tuétano. A otros les ponía "zancadillas" y les causaba "accidentes". Con gran maestría comenzó su primer reclutamiento en la tierra, haciendo firmar a sus víctimas los ya muy famosos contratos firmados con "Tinta Sangre".
    A cambio recibían y disfrutaban fugazmente algunos de los tres placeres mayores, los tres eternos aliados del pecado: dinero, sexo o poder; siendo el último el más deseado hasta por el más reticente al Demonio y sus tentaciones, pues todo ser humano desea al menos PODER respirar.
    - Estamos para servirle: Caballero, Dama, Joven, Señorita; ¡Si, usted! - Abordaba así a los peatones de la avenida principal de cada ciudad. Podía trabajar en cualquiera de las ciudades humanas, en cualquier época y en varias personas simultáneamente.
    - No deseo nada, ¡y menos de manos de un demonio! - le dijo la ingenua Pamela al escuchar la explicación del apuesto joven que la había abordado.
    - Te engañas a ti misma. Se de tu deseo por ese hombre. Únicamente firmando esto obtendrás sus favores...
    -No vale tanto. Hay muchos mejores que él... - decía Pamela mientras se retiraba con un aire de autosuficiencia.
    -... Pero ninguno de ellos tocará tu vida como él.
    - ¡Déjeme en paz, o llamo a un oficial!
    -No lo puedo hacer, es inevitable. Mi alimento de hoy depende de ti. Soy como la fiera que ha mordido y probado la sangre de su víctima... Sé que por tu cabeza pasan muchas cosas. La vanidad y la soberbia asoman, ese es mi primer bocado. Te excita el ser vista con un galán como el que hoy he encarnado, tu lujuria y vanidad me has regalado. Incluso en el caso de que consideres creer que verdaderamente soy un demonio te envanecerás, la soberba de decir "Pude rechazar al demonio" es deliciosa.
    - ... E... Eso lo puede adivinar cualquiera -Dijo Pamela muy nerviosa, pues cada idea que pasaba por su cabeza era expuesta por ese hombre.
    - Pamela... ¡conozco tu secreto, tu mayor pecado!
    Con sorpresa y susto, Pamela titubeó en su intento de huida. Pensó en la posibilidad de estar tratando con un maniático, pero al seguir escuchando se dio cuenta de que en verdad era lo que decía ser.
    - ¿Cómo sabes mi nombre, qué es lo que quieres?
    -Ya te lo he dicho. Eres parte del menú. Sé el motivo de tu obsesión por Abel. Sé que lo usaste siendo cinco años mayor que él, que fue el primer hombre y el único que has deseado. Que a tus quince años dejaste la virginidad.
    -No... No... ¿Cómo sabes...? ¡Aléjate de mí!
    - Ya es tarde, te ofrecí una opción de morir después de vivir aparentemente una vida plácida y con todos tus caprichos cumplidos. Ahora deberás enfrentarte a tu Ángel. Odio hacerlo porque pierdo un buen banquete, pero me eres indigesta de esa forma. Cuando tocan fondo me intoxican, suplican perdón y se arrepienten. Eso me enferma. No he decidido convertirme en ángel porque me parecen seres despreciables. Pronto sabrás de lo que hablo.
    El demonio se marchó cuando el cielo despejaba un poco al atardecer. El frió del invierno le hacía temblar menos que la idea de que un ángel fuese más terrible que un demonio.
    - No, eso no acaba de pasar... es imposible. Nadie sabe eso, solo yo y Abel, y tal vez el tampoco se acuerde. ¡Es una coincidencia!
    Pamela se dio la vuelta y terminó olvidando el suceso. Pero pronto iba a arrepentirse de haberlo hecho.
    9 min
  • Cada vez que me levanto.
    Cada vez que me levanto no puedo evitar sentir desprecio por mí mismo, por no tener suficiente poder como para no tener que levantarme cada mañana. Envidio a los muertos. Una vida vacía, completamente carente de sentido, es lo que me espera al levantar mi sábana. Ójala un día no pudiera despertar.
    El transporte colectivo es la misma mugre cada día, gente igual o peor que yo de malencarada. El ambiente, más que a podredumbre humana, hiede a muerte por pedazos. Muertos vivos andamos, muerte lenta es lo que damos.
    Alegrías fugaces igual que tristezas, una felicidad carente de sentido en un mundo agonizante. ¿Qué diablos esperan ver, el apocalipsis? ¡ El mundo desde mucho antes se está pudriendo, por todos los cielos! Todos lo saben pero nadie lo acepta.
    Ese, el de cara de tonto, está "feliz", mejor dicho contento, porque va a ser papá; no lo estaría tanto si supiera de quién es el engendro. Esa otra inocente, ríe y se regocija con la risa traviesa de aquel bebé ajeno, anhela ser madre pero aún no sabe que estériles son sus entrañas, ni que ese pequeño malcriado será el delincuente más buscado dentro de unos años.
    Pobre ilusa, esa mujer que se ha compadecido de otro niño. La madre le ha negado el dulce, lleva otro bebé en los brazos y le da la espalda al infante, quien llora mientras la metiche observa. La metiche ha sacado un dulce de la bolsa y se lo da al niño, luego sale feliz por su buena obra del día. El niño está feliz y he dejado de observarlo, para cuando lo busco de nuevo se está retorciendo, tirado en el piso y se queda quieto un rato.
    -¡Pinche escuincle, deja de revolcarte o te vo'achingar, ya te dije que no tengo dulce!
    - ¡El niño está morado, que no lo ve vieja idiota!- Grito demasiado tarde.
    La madre, histérica, suelta un alarido. El niño ha muerto. Envidio a ese mocoso.
    En la siguiente estación alguien activa la palanca de emergencias; mejor me bajo y tomo el autobus, esto va para largo.
    5 min
  • El primer y último viaje a Europa.
    Eder ya no soportaba a sus padres. Los odiaba hasta el punto de desearles la muerte, por que sus mimos y sobreprotección lo habían convertido en un ser despreciable, incapaz de disfrutar los placeres de la vida contemporánea.
    Aunque a los ojos de la sociedad, donde se desenvolvió en sus primeros años de vida, era alguien muy culto y respetable para tener sólo 16 años, la realidad de ese cási extinto "primer mundo" era ya de un grado estúpido, carente de sentido. Lo que pudiera estudiar en la universidad no le satisfacía, nececitaba aventura, sentir emociones que no podía obtener en la Tierra, donde solo había conocido el sexo desenfrenado, las juergas y borracheras, bacanales dignas de Sodoma y Gomorra en sus mejores tiempos. No era eso lo que quería de la vida.
    Eder se decidió: tomaría el primer vuelo a Europa. Deseaba dejar ese mundo de tanta falaz vanidad, aquel mundo que había sido su hogar y del que solamente había aprendido mentiras.
    No escuchó los ruegos de sus padres, se limitó a verlos desde ese vehículo de alquiler que lo llevaba al último transporte que tomaría en su vida en un trayecto tan largo. Recordaba, mientras tanto, como su padre lo enseñó a seducir a las mujeres y las primeras borracheras que le habían apadriinado en la infancia. Era de lo más comun, sin chiste; todos lo hacían de la misma manera.
    Estaba esperando en el puerto, la nave se preparaba para salir mientras repasaba lo que iba a hacer. Se convertiría en pionero, lejos de la civilización humana, en un lugar apenas explorado. Justo lo que nececitaba, adrenalina y emociones de miedo encontrado con la facinación por lo desconocido.
    Los motores comenzaron a encenderse. La reacción que su cuerpo tuvo lo llevó a cási desmayarse. Sentía aumentar el peso de cada una de las partes de su cuerpo; veinte minutos después veía alejarse a ese enorme orbe que una vez fué su hogar y comenzaba a perder la sensación de pesadez. Incluso comenzó a flotar cuando se desabrochó el cinturón del asiento.
    Se acercó a la ventana para unirse a el montón de curiosos que observaban. Pudo ver esa llamativa línea rojiza que rayaba la atmósfera del lado oscuro de la Tierra. Sin duda tendría un tamaño considerable; aquella roca que la hizo despejó las nubes de su alrededor, para luego impactar y dejar un punto luminoso en la superficie.
    Se alegraba de haber sido criado entonces por sus padres, de haber sido llevado por la vida a despreciarlos, pues de no haber sido así ahora estaría sufriendo el destino de ese billón de infelices que se calcinaban con aquel meterorito.
    Ahora se encontraba rumbo al nuevo refugio de la humanidad: Europa, la luna de Júpiter, que había sido habilitada para vivir tal como los conquistadores habían hecho hacia tres mil años en su país de nacimiento.
    Cargada con miles de millones de toneladas de provisiones y con su primer grupo de pobladores, en camino se encontraba la primera nave comercial que fué curiosamente llamada "Lunar Orbiter Transport 01 " LOT-01
    7 min

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