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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES 2026
“DIGNAS DE SU VOZ”
Narrado por: Sirley Delgadillo
Desde: Bucaramanga, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
16 DE AGOSTO DE 2026
GRACIA PARA EL CONFLICTO
La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa. Proverbios 19:11
Una palabra contenida puede apagar el incendio antes de que alcance la mesa y el corazón.
Conozco ese instante en que una respuesta áspera sube por dentro, sobre todo cuando me siento malentendida, apurada o herida por alguien cercano. El impulso de defenderme aparece rápido, y con él la tentación de decir más de lo necesario, de ganar la discusión, de dejar claro mi punto. Pero en esas horas descubro que no todo lo que siento debe convertirse en voz, ni toda ofensa merece el trono de mi atención. La cordura no niega lo que me duele; me ayuda a no entregar mi paz al enojo ajeno.
Proverbios 19:11 me recuerda que la sabiduría no siempre luce espectacular, pero sí profunda: “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.” Detener el furor es una obra de gracia, porque no nace de la fuerza humana sino de un corazón rendido a Dios. Pasar por alto la ofensa no significa justificar el mal ni callar ante todo; significa no permitir que el agravio gobierne mis reacciones. El Señor ve lo que se dijo, lo que se insinuó y lo que me dolió, y aun así me llama a responder con dominio propio, verdad y misericordia.
En una conversación difícil, antes de contestar, puedo respirar, orar y pedir al Espíritu Santo que guarde mi lengua. Puedo elegir el momento correcto, las palabras necesarias y el tono que no humilla. Si debo poner un límite, lo haré con firmeza serena; si debo callar, no será por cobardía sino por obediencia. Dios honra esa clase de mansedumbre, porque refleja el carácter de Cristo. Y cuando me cuesta pasar por alto una ofensa, puedo llevarla delante del Señor para que sane mi memoria, enderece mis motivos y me enseñe a vivir en libertad. Él sigue formando en mí una dignidad tranquila, capaz de responder con gracia incluso en medio del conflicto.