La adolescencia es una etapa de cambios intensos, no solo físicos sino también emocionales y sociales. Durante estos años, los jóvenes comienzan a construir su identidad, a tomar decisiones importantes y a enfrentarse a nuevas responsabilidades. En medio de este proceso, la salud mental se convierte en un aspecto fundamental para su bienestar. En los últimos años, se ha observado un aumento en los niveles de ansiedad y estrés entre los adolescentes, especialmente relacionados con la presión académica, las expectativas familiares y las demandas sociales.