¡No estamos condenados a ser reactivos, a seguir cayendo en los mismos errores, a repetir historias pasadas! ¡En realidad, tenemos una mayor capacidad para adaptarnos más sabiamente a cada situación que estamos viviendo, si simplemente decidimos aprender de ellas! Por lo tanto, la próxima vez que te enfrentes a un reto, ¡programa la intención de aprender de él!