Hermanos, ¿se han preguntado por qué Dios hace lo que hace? La respuesta es fácil, es porque nos ama y Él, cual padre, buscará siempre nuestro bien. Su amor es tan grande que siempre y a pesar de todo, siempre nos esperará, siempre tendrá esperanza en que volveremos a casa. Para Él siempre seremos bienvenidos.
Meditemos y acojamos pues este amor que nos ha sido dado e imitemos también esta actitud con nuestros semejantes.