En este Viernes de Oración nos detenemos delante de Dios para reconocer que nuestra vida, nuestra seguridad y todo lo que tenemos dependen de Él. En medio del dolor que atraviesan tantas familias después del terremoto en Colombia, esta oración nos invita a agradecer por la vida, interceder por quienes han perdido seres queridos, hogares y recursos, y pedir que la provisión, el consuelo y la misericordia de Dios alcancen cada lugar afectado. Permita que este tiempo renueve su perspectiva, fortalezca su confianza en el Señor y le recuerde que, aun cuando la tierra se sacude y nuestras seguridades cambian, Dios permanece en control y nos llama a responder con oración, generosidad, solidaridad y amor.