Día 1 Ayuno: Escuchar la voz de Dios
Comenzamos este tiempo especial de ayuno como familia, enseñando también a nuestros niños a participar.
Este primer día nos invita a entregar nuestro cuerpo a Dios como un acto de adoración genuina (Romanos 12:1).
El ayuno abre el camino para escuchar la voz de Dios, vivir en pureza y conocer su voluntad buena, agradable y perfecta. Así como Pablo, quien durante su ayuno de tres días recibió la revelación de Dios para su vida, creemos que este tiempo prepara el camino para cambios espirituales profundos.
¡Dios sabe cómo hablarte!