Dios le prometió a Abraham algo que parecía imposible, y aunque Sara se rió, Dios cumplió. No hay nada imposible para Él. El ayuno nos invita a depender totalmente de Dios y a ser personas conforme a su corazón, dispuestas a cumplir su propósito.
¡Ora con fe, esperando milagros y promesas cumplidas!
Dios le prometió a Abraham algo que parecía imposible, y aunque Sara se rió, Dios cumplió. No hay nada imposible para Él. El ayuno nos invita a depender totalmente de Dios y a ser personas conforme a su corazón, dispuestas a cumplir su propósito.
¡Ora con fe, esperando milagros y promesas cumplidas!