En este Segundo Comentario del Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz 2022 contamos con la participación del Dr. José Antonio Meade Kuribreña y el Dr. Luis Roberto Mantilla Sahagún, donde se reflexionó sobre los siguientes puntos:
La educación es un motor de transformación y una condición de posibilidad para crear un proyecto de vida. La educación nos libra de no estar a merced de las condiciones de la realidad; nos ayuda a posicionarnos y tomar decisiones más consistes y sopesadas. La educación nos permite ser conscientes de los demás derechos, exigirlos y sobreponernos a determinismos y fatalismos.
La paz no es una mera contraposición a la guerra, ni un concepto abstracto, sino es un estado, un acontecimiento, que requiere circunstancias que se realizan en lo concreto.
Nos compete, es una obligación y una responsabilidad el conformar un espacio pacífico en lo más inmediato de nosotros. ¿Qué tanto soy capaz de construir paz en mí mismo y en los demás?
Es interesante, como el Papa está en sintonía con lo que está pasando en el mundo. El tema del Cambio Climático, implica la armonía entre las generaciones. Es curioso como coincide el Mensaje del Papa, con una intervención muy interesantes en el mundo económico. Larry Flynt, uno de los manejadores de fondos más importantes, dice ahora que el capitalismo está obligado a ver por el accionista, sí, pero también con el trabajador, con su entorno, con el medio ambiente, así como la comunidad que lo conforma. Si uno traduce ese mensaje que sale desde Nueva York, con el lenguaje del Papa, el llamado que se está haciendo es a una transformación de la forma como entendemos el mundo, a favor de mayor diálogo, de mayor solidaridad, de mayor capacidad de construir paz, de mayor empatía en la dinámica de la cultura del cuidado. El desafío es que la empresa armonice la satisfacción de nuestras necesidades, con el conjunto de condiciones para garantizar la de las generaciones futuras.
El Papa Francisco, no nos convoca a salir a tomar armas, sino a responder, a trabajar por el diálogo que posibilite las condiciones que permitan mayores espacios de desarrollo humano, de educación, de trabajo dingo; para que en esta convivencia democrática, sean más los que tengan acceso a los derechos, y por la vía de su ejercicio, a la paz.
Se recomendó acudir a este Mensaje y ampliar nuestra lectura con la notas al pie, que incluye una síntesis de los más importantes del Magisterio Social de la Iglesia.
El Papa Francisco, pone al Pacto Educativo Global, como instrumento, para generar un cambio de paradigmas en el desarrollo de los pueblos. Al poner a la educación al centro de la Doctrina Social de la Iglesia, y viceversa, llama a la educación a promover nuevos caminos, nuevas formas de entender la economía, la política, la democracia, nuestra relación con el mundo, con la naturaleza… Es urgente impulsar nuevas narrativas, que salgan de la lógica del conflicto, de la desesperanza.
Se recordó, como conclusión, que: “La educación es siempre un acto de esperanza, que desde el pasado, mira al futuro”, dice el Papa.
El llamado, nos urge a construir la paz de cada uno, la paz interna, así como la paz de nuestra comunidad próxima, y las condiciones para la paz de todos.