En el Evangelio de la Misa de hoy, Cristo señala tres condiciones para ser discípulo suyo: preferirlo a Él, por encima de la propia familia y de uno mismo; tomar la cruz; y renunciar a los bienes de este mundo. De esta manera es posible no sólo asimilar su doctrina, sino, sobre todo, seguirlo de cerca.
En el Evangelio de la Misa de hoy, Cristo señala tres condiciones para ser discípulo suyo: preferirlo a Él, por encima de la propia familia y de uno mismo; tomar la cruz; y renunciar a los bienes de este mundo. De esta manera es posible no sólo asimilar su doctrina, sino, sobre todo, seguirlo de cerca.