Debemos aceptar que ante el paso de Dios en nuestra vida, a veces, somos mal agradecidos, nos cuesta reconocer las grandezas que Dios hace en nosotros, y más aun, olvidamos volver a sus pies a agradecer. Lucas nos recuerda que si queremos sanar de raíz debemos ser agradecidos con Dios y volver a los pies de Jesús.