La diferencia entre los sueldos más altos y los más bajos crece en todo el mundo. Los salarios más bajos han caído un 28% y los más altos se han mantenido o siguen aumentando.
Aunque en los últimos 25 años la renta a nivel global se ha doblado, ha sido el 10% de las personas más ricas las que han sacado mayor provecho de estas oportunidades, beneficiándose de casi la mitad de este incremento. Por contra, el 50% más pobre se conforma con tan sólo el 10% de las nuevas rentas generadas.
Los salarios constituyen la principal fuente de ingresos de los hogares y las personas. En el caso de los países más ricos, en torno a tres cuartas partes de la renta de la población en edad laboral provienen de los salarios. Sin embargo, a pesar de constituir el principal sustento, la renta que acaba en manos de los trabajadores y trabajadoras en forma de salarios es cada vez más pequeña, en términos relativos, frente a la creciente proporción de renta destinada a retribuir el capital (dividendos, intereses y los beneficios retenidos por las empresas)
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Así, mientras a nivel global la productividad aumentó en casi un 18%, los salarios reales lo hicieron en poco más del 6%. La evolución de los salarios se desvincula, cada vez con mayor intensidad, de los cambios en la productividad, rompiendo el vínculo entre dinamismo económico y desarrollo.
Con Antonio J. Mayor y de la mano de Ana Mª Claver, Investigadora de Incidencia y Políticas Sociales en OXFAM Intermon y Coordinadora y autora del Informe “Bajan los salarios, crece la desigualdad” (INFORME DE OXFAM INTERMÓN Nº 40) vas a conocer la realidad de los salarios, sus perspectivas reales y su futuro.
Hace escasas semanas, el Banco de España, convertido ya simplemente en un think tank más al servicio de los mercados, manifestaba que “sería un error aumentar el Salario Mínimo”.
Mientras, su gobernador, José María Linde, percibe un salario anual de 176.060 € y continúa exigiendo más “flexibilidad” a las empresas, menos regulación pública, menor fiscalidad y menores derechos a la figura del trabajador.
El salario medio a su vez de la plantilla del BdE se sitúa en 6.743 €, en una Institución que dispone de una Ley de Autonomía propia y que disfruta de privilegios ( créditos a menor coste que el resto, pensiones privilegiadas, residencias de veraneo prácticamente gratuitas, etc..) inalcanzables al resto de sociedad.
Sueldos, prebendas y privilegios más que elevados para la que es probablemente la Institución pública con mayor poder , pero que fue incapaz de prever ni un solo indicio de especulación y burbuja inmobiliaria actuando en complicidad con prestamistas y especuladores facilitando y abonando el entorno perfecto para romper y desemembrar la ya de por sí débil realidad económica.
Un Banco de España que mira otro lado mientras más de 46.800 millones de euros desaparecen cada año para no volver jamás con destino a paraísos fiscales, y que permitió y colaboró, entre otros muchos casos y sin ir más lejos, en 2011 a la Salida a Bolsa de Bankia, una estafa convertida en salida fraudulenta, contablemente falaz y falseada, que hizo perder millones de euros a cientos de miles de personas. Hoy, los “multiples indicios de criminalidad” tal y como afirman los Jueces de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal por parte del BdE y la CNMV son más que evidentes y reales.
Esta es la Institución que hoy defiende, junto a otras similares como la sempiterna y repleta de convictos económicos CEOE, el propio Banco Mundial o el mismo FMI, la bajada de salarios, el no aumento del SMI, el recorte de derechos a los trabajadores indefinidos o la plena flexibilidad al marco laboral.
Vas a conocer cuales son las perspectivas y el futuro cierto de la retribución salarial, hacia donde se dirige, qué significa el concepto de dispersión salarial, pobreza laboral o incapacidad de ahorro, unido todo ello a una política fiscal que se ceba sobre las rentas del trabajo, ahoga a quien menos tiene y mira hacia otro lado ante la evasión fiscal, la no redistribución de rentas o las miles de exenciones, bonificaciones o deducciones a las rentas altas y beneficios societarios, a quienes protegen y benefician generando uno de los entornos sociales y económicos más precarios y desiguales de Europa.
La crisis económica ha provocado una bajada y un recorte salvaje en los sueldos, que han disminuido más del 6,2% entre los años 2008 y 2014. España presenta una de las distribuciones salariales menos equitativas de todo el mundo, con un desplome del 10% en la franja de la población que menos cobra ( un 28% del total de población activa) y un acumulado del 8% en el descenso del salario medio.
Esta es la verdadera realidad de los salarios. No existe otra.
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