En este episodio hablo de una paradoja que me ha acompañado durante mucho tiempo: ser visto como un catch —un gran partido, alguien con mucho que ofrecer— y aun así no tener la relación bonita que anhelo con todo mi corazón.
Entre la frustración y la esperanza, descubrí que el amor no funciona como el deporte. En un Ironman, el esfuerzo suele traer resultados. En el amor, no siempre es así. Podés dar tu mejor versión, entregar todo, y aun así no cruzar la meta si la otra persona no está en el mismo ritmo o en el mismo momento vital.
Aquí te comparto cómo resignifiqué esa frustración: de vacío a filtro, de injusticia a timing, de presión a proceso.
Y lo hago con metáforas que aprendí en el triatlón, porque al final entendí que el amor, como un Ironman, no se trata de llegar rápido, sino de encontrar a alguien que corra a tu lado hasta el final.
Si alguna vez te sentiste atrapado en esa misma paradoja, este episodio es para vos.