Comenzaremos la primera hora de programa conociendo el increíble testimonio de Próspera Muñoz, quizás el primer caso registrado en España de abducción o encuentro en 'la cuarta fase'. Ocurre probablemente en 1946 o 1947, en esa época ya comenzaba a hablarse de los 'platillos voladores'. En Jumilla, Murcia, dos niñas Próspera (de 7 años) y Ana (de 11 años) observan un extraño objeto, como un 'coche' ovalado -según su relato- que se sitúa frente a la ventana de su casa, a plena luz del día. Del objeto salen dos seres de entre 1,40 y 1,20 metros de altura, vestidos con trajes blancos ajustados y enormes ojos alargados hacia los laterales, que acaban entrando en la casa y entablan una conversación –bastante anodina– con las niñas.