La actualidad sobre posibles casos de "UFO Crash" ha sacudido recientemente diversas partes del mundo. En México varios municipios fueron testigos de la caída de un objeto que explosionó en una zona boscosa situada entre Puebla e Hidalgo. El misterioso suceso permanece aún sin explicación por parte de las autoridades. Desde la madrugada del pasado 10 de febrero, las autoridades del municipio de Tulancingo de Bravo (México) han tratado de desvelar sin éxito lo que muchos testigos de varios municipios del estado de Puebla e Hidalgo vieron caer desde el cielo: una gran bola de fuego que generó una fuerte explosión escuchada en varios kilómetros a la redonda.
Las primeras hipótesis hablaban sobre un posible meteorito estrellado, un accidente aéreo no identificado o la caída de fragmentos de un satélite militar ruso. Sin embargo, a pesar de la búsqueda realizada por la policía y bomberos de la región, la inexistencia de pruebas o restos materiales en la supuesta zona de impacto, mantienen las numerosas incógnitas de este inusual acontecimiento. Así nos lo confirmaba Fernando Pérez, periodista de Radio Tulancingo: "Los testimonios han cobrado fuerza en relación a lo que se vio y a lo que se escuchó, pero no hemos podido encontrar ningún rastro o evidencia de lo que cayó".