¿Has sentido alguna vez que no tienes suficiente tiempo como freelance?
¿Notas que pasas de una cosa a la siguiente y que siempre llegas tarde?
Si un amigo te manda un mensaje diciendo que estés en dos minutos abajo, seguramente tardes diez y si estás en el sitio y te llaman para comentarte que llegan diez minutos tarde, seguramente sean treinta. Muchas veces esto es porque tu amigo tiene que justificarse o simplemente quiere sentirse mejor por llegar tarde.
Por eso la conclusión a la que debemos llegar es, planifica para lo que no puedes planificar. Porque si algo nos ha enseñado la experiencia es que lo inesperado es esperable.
Y es aquí donde entro yo a pensar en mi negocio, y me doy cuenta de que muchas veces no tengo tiempo para lo que necesitaría hacer. El tiempo cuando eres freelance es algo que se valora doble.
Por eso creo que nos estamos engañando muchas veces, como autónomos no debemos decir que sí a todo lo que nos proponen o quisiéramos hacer y menos hacerlo sin una recompensa acorde.