El psicólogo infanto-juvenil Igor Cortón ha abordado en EgunON Magazine la creciente necesidad de replantear la educación sexual en la infancia y adolescencia. "Ya no vale con los talleres tradicionales: ahora el aprendizaje se da en internet, y hay que acompañarles en esa búsqueda de información", ha afirmado.
"Los niños y niñas de ocho años ya manejan conceptos sexuales"
Cortón ha alertado de que el acceso a contenidos e ideas relacionadas con la sexualidad se ha adelantado a edades cada vez más tempranas. "A los ocho años ya se escucha entre ellos frases como 'me la voy a follar', sin saber qué significa", ha explicado. Ha subrayado que esta verbalización temprana responde a una interiorización inconsciente, pero ya activa, de ciertos conceptos.
Internet, música urbana y hermanos mayores: las nuevas fuentes
El especialista ha destacado que "el modelo de imitación ha bajado a edades muy tempranas". Las series, las letras de canciones y hasta los comentarios de hermanos adolescentes son las principales fuentes. "Cuando un niño o niña usa una palabra sexual, es porque ya tiene una referencia psicológica de lo que eso implica, aunque sea mínima", ha asegurado.
Educación adaptada a la etapa: curiosidad vs. acción
Cortón ha defendido la necesidad de diferenciar por edades. "Entre los 8 y 9 años hay que educar desde el reconocimiento de la realidad, sin anticipar la acción sexual. En la adolescencia, ya hay que acompañar entendiendo que la acción va a llegar", ha señalado.
"Negarlo no sirve: están informándose igual, pero sin filtro"
El psicólogo ha recordado que la masturbación puede aparecer ya entre los dos y tres años, aunque sin el componente erótico. Este, ha dicho, surge "a partir de los siete u ocho, cuando ya se identifica el placer y se empieza a construir el deseo". Ha insistido en que negar o evitar estas conversaciones "no evita nada: simplemente les deja solos o peor, acompañados por internet".
La educación no debe ser moralizante, sino ética y cultural
"No se trata de decir qué está bien o mal, sino de ayudarles a entender cómo se relacionan con el placer, el poder o la satisfacción, y cuáles son los riesgos", ha apuntado. Ha criticado que algunas familias siguen negándose a que se hable de sexualidad en el aula por razones religiosas. "Eso solo deja sin recursos a los chicos y chicas".
Modelos enfrentados: romanticismo frente al sexo como consumo
Finalmente, Cortón ha señalado la aparición de dos modelos claros en los adolescentes: "los románticos, que buscan una relación afectiva, y otro grupo cada vez más amplio que vive el sexo por encima de las personas". Ha contado el caso de un joven de 15 años que le dijo: "Salir a ligar es como masturbarme con una vagina". "Los adultos debemos saber qué modelo queremos transmitir", ha concluido.