El aprendiz de sabio

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By Juan Marcos TripoloneSociety & CulturePhilosophy
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El aprendiz de sabio episodes

  • Expansionismo chino y softpower: el desafío del gigante asiático, con Juan Pablo Prolongo (Los cables del mayordomo)
    En el segundo bloque del episodio N° 49 de El Aprendiz de Sabio, tuvimos la columna Los cables del mayordomo, sobre política internacional con Juan Pablo Prolongo. El tema: expansionismo chino y softpower: el desafío del gigante asiático a la hegemonía mundial.
    ¿Qué es el soft power? ¿Qué influencias de soft power practica china con occidente? ¿Existe la chinofobia, que impediría la influencia tan fuerte?
    La inmigración y el comercio chino exacerbado y acelerado. Rusia ejerce soft power en países vecinos de Asia central y de Europa del este, los cuales son muchos, pero muy locales, y poco occidentalizados (tema para una próxima columna).
    ¿China en su colonialidad cultural, se parece más a Rusia, es decir, más de influenciar a países linderos, o tiene ambiciones más globales de influencia como Estados Unidos? ¿Por qué está Parasite, y el K Pop, y no hay China Pop ni una película china tan multipremiada y globalizada? ¿En qué medida el idioma chino es una barrera o una limitación para su expansión? ¿Somos conscientes de este soft power a nivel estrategias para blindarnos? ¿China juega a ser segundón? ¿Le conviene ser la segunda y no la primera? (perfil bajo). ¿Cómo mira Japón este crecimiento del perfil chino en el mundo, habida cuenta de sus conflictos en el mar de China, entre otros? ¿Qué otros países lo practican? ¿Existen distintos tipos o niveles de soft power? ¿Existen estrategias conscientes de soft power? ¿Existe un efecto recíproco? ¿China se quiere “occidentalizar”? ¿Hay coacción en las herramientas diplomáticas chinas? ¿Hay persuasión y seducción? ¿El soft power es sinónimo de colonizar culturalmente a un país? ¿Cómo hace China para expandir su poderío más allá de sus fronteras? ¿Su territorio le está quedando chico? ¿Es por esto que China está comprando empresas? ¿China tiene límites?
    ¿Cómo está conformada la nueva ruta de la seda? ¿Cuál es la influencia del Instituto Confucio en latinoamérica, y en específico, en la Argentina? ¿Conviene que un país reciba inversión china? ¿O en el largo plazo lo termina perjudicando y volviendo dependiente? ¿Cuáles son los países que se han vuelto más dependientes de la inversión china? ¿Están obteniendo desarrollo genuino países africanos como Yibuti, con las inversiones multimillonarias chinas en infraestructura extractivista? ¿China se aprovecha de la vulnerabilidad de las economías emergentes? ¿Qué países son más vulnerables a la invasión China? ¿Qué regulaciones internas (barreras de entrada) son las más eficientes a largo plazo para blindarse a la invasión de productos chinos? ¿hay ejemplos de estas medidas económicas que hayan sido exitosas? ¿Se puede copiar el modelo chino?
    El caso Yibuti en África.
    El desafío del gigante asiático a la hegemonía mundial:
    La sorpresa del avance chino sobre occidente es un trabajo que se viene haciendo desde hace muchísimo tiempo por parte del partido comunista chino. Tras años de hambruna en China el resurgimiento del control y del poder se expanden cada vez más sobre el occidente. Desde el trabajo de aspectos culturales, idiomáticos, inversión material, científica, laboral, de ocio, extracción mineral y construcciones impensadas son las nuevas estrategias del soft power chino para avanzar en la carrera y hacerse presente cada vez más en el occidente intentando remarcar nuevamente la antigua ruta de la seda. En este tiempo la nueva ruta de la seda se traslada hacia los océanos con destinos occidentales de los 10 más grandes del mundo 7 son chinos, y la inversión china en puertos en el extranjero va en aumento. Tal es así el caso de ciudades portuarias donde el capital inversionista chino ha refundado la ciudad con edificios, mano de obra, dinero, arquitectura china dejando poco y nada de lo que solía ser, como Sihanoukville en Camboya, una ciudad que actualmente es ocupada casi en su totalidad por turismo de origen chino. Podemos entender al soft power como inofensivo, pero esto no es así. Cuando se aplica el soft power dentro del sistema internacional, su avance sino es controlado se puede volver un gran problema para algunas ciudades o pueblos incluso para el comercio interno. Por soft power entendemos según la definición de su creador Joseph Nye como aquel que se basa en los tres pilares esenciales "valores políticos, culturales y política internacional", lo cual abarca absolutamente todos los aspectos que desde la política China se intentan acercar para lograr controlar la hegemonía global en cuanto al comercio y a su nación. El desarrollo chino es tal que el sistema de intercambio del comercio y los precios los fija China casi en su totalidad derogando y casi aniquilando los precios poco competitivos de las economías de países en vía de desarrollo. En una simple comparación, una botella de tomate en Ghana quien ha sido productor durante años teniéndolo casi como el oro rojo de esa nación, se ve doblegada por las políticas internacionales de intercambio, cuando la botella de salsa de tomate de origen chino es de 70% almidón y un 30% de tomate, y por su precio deja fuera al productor local, incluso cuando la calidad de la salsa de tomate ghanés es superior, el precio es totalmente diferente por tanto la población solo toma en cuenta el precio a la hora de consumirlos. Es tal entonces que el nivel de desarrollo industrial, textil, inmobiliario, alimenticio en China ha tomado tal magnitud, que se convierte en un gran problema para estas naciones que no estén preparadas para este shock. Sin embargo cuentan con el apoyo de los gobernantes locales en favor de construcciones e inversión china que llevan a redirigir sus propuestas políticas. Es innegable el crecimiento del gigante asiático en todos los sectores del mundo desde la inversión del instituto confucio para exportar mediante el soft power la cultura y el idioma, las capacitaciones, la construcción de caminos y ciudades para que su comercio pueda fluir y expandirse permanentemente a cambio de precios flexibles de impuestos, a concesiones, negocios a largo plazo hacen que la locomotora china no encuentre un límite o un fin, incluso así es como producen a niveles impensables para cubrir las cuotas de necesidades de la mayoría de las personas del mundo o incluso desde sus propias fábricas vender mano de obra barata para grandes marcas textiles. El problema no es realmente el avance chino, sino que la mayoría de los países en la búsqueda de nuevas alternativas u inversiones permiten que sus economías se descontrolen o pongan en jaque a sus propias industrias sin regulaciones a cambio de inversión, sin poder generar grandes progresos, incluso laboralmente para los locales, ya que china no solo exporta productos manufacturados sino que últimamente se encuentra llevando a sus propios trabajadores por precios muy bajos a trabajar en los proyectos de bandera nacional en el extranjero motivándolos para su mejoramiento tanto familiar como para mantener en pie a su patria.
    58 min
  • La teoría de la relatividad y una mirada física de la economía mundial, con Osvaldo Riveros (La ruta de la seda, ep. 49)
    En la columna mensual "La ruta de la seda" con Osvaldo Riveros en El Aprendiz de Sabio, sobre derecho comercial internacional, abordamos el sistema económico mundial estableciendo un parangón con la teoría de la relatividad.
    ¿Hay medidas económicas que puedan ser absolutas (recetas)? ¿las buenas medidas económicas siempre lo son? ¿Qué incidencia o poder de fuego estabilizante tienen en esto los multilaterales, tales como el FMI, BM, etc.? ¿Un marco de referencia puede estar dentro de otro marco de referencia, dentro de la globalización?
    ¿Crisis como las del COVID, nos pone en igualdad de condiciones, o solo muestra las debilidades económicas estructurales? La velocidad de los cambios en el contexto cada vez es más rápido, ¿cómo altera esto las medidas económicas que toma un país? ¿Dónde quedan las estrategias económicas?
    Somos como Rómulo y Remo en la paradoja de los gemelos que conjetura Einstein, el mundo desarrollado viaja a la velocidad de la luz y el tercer mundo a 100 KM/h, entonces no alcanzamos el desarrollo y luego se nos imponen las normas globales.
    El músculo de los países según grado de desarrollo, para hacer su “viaje hacia el futuro”.
    Teoría de la relatividad
    La teoría de la relatividad incluye tanto a la teoría de la relatividad especial como la de relatividad general, formuladas principalmente por Albert Einstein a principios del siglo XX, que pretendían resolver la incompatibilidad existente entre la mecánica newtoniana y el electromagnetismo. La teoría de la relatividad especial, publicada en 1905, trata de la física del movimiento de los cuerpos en ausencia de fuerzas gravitatorias, en el que se hacían compatibles las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo con una reformulación de las leyes del movimiento. En la teoría de la relatividad especial, Einstein, Lorentz y Minkowski, entre otros, unificaron los conceptos de espacio y tiempo, en un ramado tetradimensional al que se le denominó espacio-tiempo. La relatividad especial fue una teoría revolucionaria para su época, con la que el tiempo absoluto de Newton quedó relegado y conceptos como la invariabilidad en la velocidad de la luz, la dilatación del tiempo, la contracción de la longitud y la equivalencia entre masa y energía fueron introducidos. Además, con las formulaciones de la relatividad especial, las leyes de la Física son invariantes en todos los sistemas de referencia inerciales; como consecuencia matemática, se encuentra como límite superior de velocidad a la de la luz y se elimina la causalidad determinista que tenía la física hasta entonces. Hay que indicar que las leyes del movimiento de Newton son un caso particular de esta teoría donde la masa, al viajar a velocidades muy pequeñas, no experimenta variación alguna en longitud ni se transforma en energía y al tiempo se le puede considerar absoluto.
    La teoría de la relatividad general, publicada en 1915, es una teoría de la gravedad que reemplaza a la gravedad newtoniana, aunque coincide numéricamente con ella para campos gravitatorios débiles y "pequeñas" velocidades. La teoría general se reduce a la teoría especial en ausencia de campos gravitatorios. La relatividad general estudia la interacción gravitatoria como una deformación en la geometría del espacio-tiempo. En esta teoría se introducen los conceptos de la curvatura del espacio-tiempo como la causa de la interacción gravitatoria, el principio de equivalencia que dice que para todos los observadores locales inerciales las leyes de la relatividad especial son invariantes y la introducción del movimiento de una partícula por líneas geodésicas. La relatividad general no es la única teoría que describe la atracción gravitatoria, pero es la que más datos relevantes comprobables ha encontrado. Anteriormente, a la interacción gravitatoria se la describía matemáticamente por medio de una distribución de masas, pero en esta teoría no solo la masa percibe esta interacción, sino también la energía, mediante la curvatura del espacio-tiempo y por eso se necesita otro lenguaje matemático para poder describirla, el cálculo tensorial. Muchos fenómenos, como la curvatura de la luz por acción de la gravedad y la desviación en la órbita de Mercurio, son perfectamente predichos por esta formulación. La relatividad general también abrió otro campo de investigación en la física, conocido como cosmología y es ampliamente utilizado en la astrofísica.
    Todas las leyes fundamentales de la física se cumplen siempre y cuando todos los observadores se encuentren en un mismo sistema de referencia.
    Las leyes de la física son solo absolutas dentro de un sistema de referencia.
    59 min
  • Operación Marte (Espionaje en la segunda guerra mundial II), con Gerardo Tripolone (Lecciones de Marte en episodio 48)
    Para ilustrar la columna Lecciones de Marte sobre guerra y política, el columnista Gerardo Tripolone, doctor en derecho, leyó un texto de su autoría. Luego, escuchamos el trailer de la película Stalingrado, para así adentrarnos en la Operación Marte y el espionaje durante la segunda guerra mundial.
    ¿Qué es la operación Marte? ¿Cómo fue el espionaje en Stalingrado y la invasión de Rusia? ¿Cómo se hacía para filtrar deliberadamente mensajes equivocados a los enemigos? ¿Cómo se corroboraba que el mensaje había llegado?
    El código enigma y la segunda guerra mundial.
    La excesiva confianza de los alemanes y la postrera deserción.
    Soldados como víctima de su obediencia debida.
    El abandono de la propia Alemania a sus soldados, que uno desea que sobrevivan y vuelvan a casa. No los querés ver morir o sufrir, querés que vuelvan a ver a su familia.
    Los muestra muy humanos, con el dolor, la paranoia, el miedo, el sufrimiento, los celos, el engaño, y las miserias.
    Soldados preguntándose, ¿y todo esto para qué?
    Se ve un poco alicaído el papel de los italianos en esta película y no se ve nada de Japón. ¿Sólo Alemania tuvo participación real de parte de las potencias del eje en Rusia? Del otro lado, ¿Cuál es el rol de las otras repúblicas socialistas soviéticas? Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Moldavia, Ucrania, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán, Turkmenistán y Tayikistán. El papel de los partisanos.
    ¿Por qué esta película no deja tan en claro el engaño ruso a Alemania? ¿Por qué no se ve tan claro el tema del espionaje en sí, aunque algo se deduce por Irina (Dana Vavrova)? Incluso a veces se sospecha del niño ruso que agarran cuando hay un fallido alto el fuego para rescatar heridos entre edificios.
    Película: Stalingrado, acerca del engaño soviético a alemania para contraatacar en Stalingrado.
    1993 ‧ Guerra/Drama ‧ 2h 30m
    Descripción: En 1942, Stalingrado sufre un terrible asedio por parte de las tropas alemanas. Película coral en la que se muestran los horrores de la guerra a través de las vicisitudes de un grupo de soldados alemanes que llegan a Stalingrado tras disfrutar de un permiso en Italia.
    Fecha de estreno: 31 de agosto de 1995 (Argentina)
    Director: Joseph Vilsmaier
    Música: Enjott Schneider
    Producción: Hanno Huth; Günter Rohrbach
    Idiomas: Idioma alemán, Idioma ruso
    Reparto:
    Thomas Kretschmann (Hans von Witzland), Dominique Horwitz (Fritz Reiser), Jochen Nickel (Manfred Rohleder 'Rollo'), Dana Vávrová (Irina).
    Libros:
    Guerra secreta - Max Hastings
    La guerra secreta: Espías, códigos y guerrillas, 1939-1945
    Descripción: Max Hastings, autor de la brillante crónica de la segunda guerra mundial Se desataron todos los infiernos, la completa ahora contándonos la otra cara de esta historia: la de los servicios secretos, las operaciones especiales y las guerrillas. ... Google Books
    Fecha de publicación original: 10 de septiembre de 2015
    Stalingrado - Antony Beevor
    Editorial: Editorial Crítica | Número de páginas: 472
    Temática: Historia | Segunda Guerra Mundial
    Colección: Crítica/Historia
    Sinopsis de Stalingrado:
    Un ensayo que se ha convertido en un bestseller internacional. En Stalingrado se libró la batalla más decisiva de la Segunda Guerra Mundial. Su historia ha sido contada muchas veces, pero nunca como en este libro de Antony Beevor, que ha sido elogiado por especialistas como Orlando Figes y Robert Conquest, y que se ha convertido en un bestseller internacional. Beevor ha llevado a cabo una investigación minuciosa en los archivos rusos y alemanes, sacando de ellos datos desconocidos, y ha interrogado a su-pervivientes de los dos bandos para reconstruir la experiencia vivida en una inmensa tragedia. Ello le ha permitido construir un relato del que Dirk Bogarde dijo que era «un magnífico tapiz de invierno, que se lee como una novela, más que como el soberbio libro de historia que realmente es» y que ha llevado a Vitali Vitaliev a calificarlo como «un drama épico con el aliento de Guerra y paz».
    La Operación Marte
    La Operación Marte, también llamada Segunda Ofensiva del Rzhev-Sychovka, fue una ofensiva lanzada por la Unión Soviética contra las fuerzas de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Se ejecutó el 25 de noviembre de 1942, en un saliente alemán al oeste de Moscú. Durante la ofensiva se sucedieron una serie de duros enfrentamientos que luego serían conocidos como las batallas de Rzhev, por desarrollarse entre Rzhev, Sychovka y Viazma. A pesar de las fuertes bajas alemanas sufridas entre enero de 1942 y marzo de 1943, no se logró cumplir el objetivo final, que era la liberación de Smolensko. Las batallas fueron conocidas como «la picadora de carne de Rzhev» por las enormes pérdidas soviéticas.
    Estudios posteriores sostienen que el objetivo de esta operación era liberar Smolensko y penetrar profundamente el flanco izquierdo del Grupo de Ejércitos Centro alemán. Datos como la asignación de munición de artillería a los diferentes frentes y el hecho de que al parecer detalles de la ofensiva de Rzhev fueran filtrados deliberadamente a los servicios de inteligencia alemanes sugieren que, efectivamente, la Operación Marte era fundamentalmente una estratagema de distracción.
    La carnicería de Rzhev
    La batalla de Rzhev resultó ser uno de los episodios más sangrientos del frente oriental. Cuando los alemanes se apoderaron de Rzhev el 14 de octubre de 1941, en Moscú se proclamó el estado de asedio, ya que eran pocos los obstáculos que quedaban en el camino de los alemanes hacia la capital de la Unión Soviética. Las tropas del enemigo no lograron tomar Moscú y se vieron obligadas a retroceder unos 150-200 kilómetros. Entonces Rzhev se convirtió en el escenario de violentas batallas. La ciudad era como un trampolín para los alemanes que esperaban reanudar el asedio de la capital rusa, ya que la ciudad de Rzhev era el principal punto del frente más cercano a Moscú. Sólo al liberar Rzhev, las tropas soviéticas consiguieron dejar a la capital fuera de peligro.
    En enero de 1942 Stalin exigió expulsar a los nazis de Rzhev a cualquier precio. La orden N.º 170007 firmada por el Comandante en Jefe Supremo reza: «...En el transcurso del 11 de enero, lo más tarde el 12, tomar Rzhev [...]. El Gran Cuartel General recomienda para estos fines [...] derribar la ciudad de Rzhev sin pensar en las masivas destrucciones de la misma». Se necesitaron 14 meses de batallas para realizar lo que estaba previsto hacer en un día.
    Cientos de miles de soldados soviéticos, extenuados por la contraofensiva de invierno, emprendieron la ofensiva. En la primera etapa de la operación la parte rusa contaba con 1,9 millones de personal militar, 3300 tanques y 1100 aviones, mientras que en la batalla de Stalingrado participaron 1,1 millones de personas, 1500 tanques y 1300 aviones.
    1 hr 11 min
  • Geopoder del orden digital, con Marco Mallamaci (Cratos en el Laberinto en El Aprendiz de Sabio, episodio Nro. 48)
    En Cratos en el Laberinto, la columna mensual sobre poder y sociopolítica, el columnista Marco Mallamaci, doctor en filosofía, comenzo leyendo un texto de Langdon Winner para ilustrar la triada de digitalidad, geopolítica y geoeconomía. Además, aportó algunos datos para pensar la geoeconomía digital.
    La teoría de Winner, enmarcada en la filosofía política de la tecnología, se aborda desde la perspectiva de una sociedad moderna con un cierto grado de desarrollo cientificotécnico, en la cual “ciertas tecnologías ya no pueden ser interpretadas adecuadamente dentro del marco conceptual que las precomprende como meros instrumentos heterónomos”. Es decir, la tecnología no tiene un carácter neutral ni se rige únicamente por el logro por parte del hombre de verdades científicas, ni es tampoco la solución pragmática y racional a problemas humanos. Más bien al contrario, ya que algunas tecnologías se encuentran fuera del control tanto del individuo como de los grupos sociales y son capaces de generar imprevistos.
    ¿Los artefactos tienen política? ¿Qué sentido tiene el pensamiento crítico (acerca del poder y lo geopolítico) frente al discurso tecnófilo? ¿Por qué la digitalidad y la inteligencia artificial se relaciona con lo geopolítico? Datos cuantitativos sobre la geoeconomía digital, y el impacto del ciberpoder y la inteligencia artificial. ¿Podemos relacionar estos datos con la digitalidad como problema geopolítico y geoeconómico? ¿La geopolítica está cambiando con la conquista del espacio?
    Al existir muchos satélites, tenemos mucha vigilancia.
    ¿El poder de un país está cada vez más influenciado por su desarrollo en TICs? ¿Cual es el futuro de la geopolítica?
    ¿Cómo saber si un algoritmo es neutro o no?
    Si los algoritmos y los artefactos son actores políticos, ¿los mismos pueden desatar una guerra? ¿El poder depende de la tecnología de un país?
    El 5G y la tecnología como medio para ordenar.
    La tecnología es una capa más sobre la abstracción capitalista.
    La política en la tecnología.
    Los algoritmos y los artefactos son actores políticos.
    Luchas por los protocolos y los estándares de la tecnología.
    Geopolítica digital, y las nuevas tensiones
    «De acuerdo a los desafíos que nos impone la cuarta revolución industrial, las tradicionales dimensiones del análisis geopolítico deben replantearse. La geopolítica trata fundamentalmente del territorio y el poder con una comprensión histórica. Y como la geopolítica trata de la historia, debemos darle una secuencia en el análisis a los dominios geopolíticos, de acuerdo a su aparición histórica: tierra, mar, aire y cosmos.
    La ciber-geopolítica nace como una rama de la geopolítica teniendo en cuenta que el ciberespacio constituye un novedoso mundo donde la tecnología informática tiene como objetivo estratégico el nexo con Internet.
    La conectividad 5G es la base del desarrollo del Internet de las cosas, la conducción de máquinas autónomas, la impresión 3D, la robótica avanzada o la realidad virtual y aumentada.
    Los sectores que se verán afectados por la misma serán la industria, las automotrices, la seguridad y la defensa, la salud, los medios de comunicación y entretenimiento, transporte, energía y servicios financieros.
    Las tensiones geopolíticas ya asomaron a tal punto que en la Estrategia de Seguridad Nacional del año 2017 de los EE.UU se alude en su introducción a las competencias geopolíticas en ciberseguridad.
    Debemos destacar en lo que hace al despliegue de las redes 5G que existen básicamente cinco fabricantes de primer orden y jerarquía. Nos referimos a Nokia, Ericsson, Samsung, Huawei y ZTE, las dos últimas de China.
    Es la razón última de las fricciones geopolíticas entre los EEUU. y China en torno a la empresa Huawei, y más aún, ya en el 2012 los EE.UU, a través de la Comisión de Inteligencia del Congreso, advirtió que estas empresas chinas podrían ser una amenaza a su Seguridad Nacional, frente a la cual se busca crear una nueva red 5G nacional construida y creada por el gobierno de los EE.UU y no por ninguna empresa privada.
    El Foro Económico de Davos de 2019 señaló, por su parte, que los ciberataques son la mayor amenaza a la seguridad internacional solo detrás de los sucesos climatológicos, los desastres naturales y el robo masivo de datos. La única certidumbre del sistema mundo son las incertidumbres, sin ninguna duda«.
    Desde la perspectiva de la seguridad, la transformación digital tendrá un impacto geoeconómico al alterar las fuentes de creación de riqueza, favoreciendo el surgimiento de algunos países y la desaparición —o el dominio— de aquellos que se queden atrás.Al mismo tiempo, la ola de cambio tecnológico, junto con su naturaleza de doble uso, influirá en el equilibrio militar en los niveles táctico y operacional, cambiando la dinámica de la disuasión, desestabilizando el sistema internacional y aumentando la probabilidad de guerra. Igualmente, el auge de la robótica y de la inteligencia artificial favorecerá el crecimiento de las crisis y aumentará el riesgo de que deriven inadvertidamente en conflictos puesto que, al carecer de rasgos humanos clave, como el juicio y la experiencia, los sistemas autónomos pueden interpretar de manera sistemática el comportamiento de los adversarios y de los potenciales enemigos.
    59 min
  • NASA, SpaceX, Crew Dragon, Starlink y Artemisa, con Pablo Germán Zalazar (El telescopio de Galileo en el episodio 47)
    En una nueva edición de "El telescopio de Galileo", la columna mensual sobre geopolítica espacial y astrodivulgación del analista geopolítico Pablo Germán Zalazar en El Aprendiz de Sabio, conversamos acerca de NASA, SpaceX, Crew Dragon, Starlink y Artemisa.
    Novedades de la misión Demo 2 de SpaceX. ¿Qué otras empresas están trabajando a la par de SpaceX por conquistar el mercado espacial? ¿Boeing? ¿Blue Origin? ¿Qué niveles hay para colocar los satélites? ¿Cómo podríamos esquematizar el espacio?
    ¿Existe riesgo de contaminación por exceso de satélites? Crew Dragon (Dragon 2) vs. Dragon 1. ¿La diferencia es que el 2 es tripulado? ¿Acaso todos los países no son cerrados en esta omertá espacial? ¿Spacex tiene exclusividad para USA?
    ¿Como esta estructurado el proyecto ARTEMISA? Artemisa 1, 2, 3, 4… ¿Cual es la estación espacial GATEWAY? La serie de Netflix SPACE FORCE con Steve Carell y John Malcovich.
    Las partes reutilizables: una nueva revolución sustentable económica y ambientalmente. Capitalización del espacio en el electoralismo.
    Blue Origin de Jeff Bezos recibirá 579 millones de dólares, anunciaron además una asociación con Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper vs. Spacex de Elon Musk, a todo o nada con riesgo y beneficio 100% propios. ¿Blue Origin tiene todo para ganar por la experiencia de sus asociados y subcontratistas?
    Artemisa 2: es un vuelo tripulado que llegaría a dar una órbita alrededor de la Luna.Posiblemente integrar la estación Gateway
    Artemisa 3: alunizaje con la primera mujer.
    Artemisa 4 y 5: alunizaje y preparación para una base operativa en la Luna.
    Cofia del Atlas
    Como dato anecdótico la cofia del cohete, donde es guardado el avión lleva una inscripción con un pequeño homenaje a las víctimas por la pandemia del COVID-19.
    Carrera semifinal por el módulo de alunizaje
    Con conceptos de diseños distintos, la NASA para esta siguiente etapa del Proyecto Artemisa eligió tres empresas que tendrán la elección final en febrero de 2021.
    Blue Moon
    Blue Origin de Jeff Bezos recibirá 579 millones de dólares, anunciaron además una asociación con Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper para las pruebas y el desarrollo de su prototipo “Blue Moon” con bastante similitud al módulo Eagle donde se separaba el módulo de descenso que quedaba en la superficie lunar, y se ascendía hasta el orbitador en una “fase distinta” que sería re utilizable.
    Prototipo de Dynetics
    Dynetics consiguió 253 millones de dólares para desarrollar su nave que en su totalidad alunizará y despegará hacia el orbitador lunar “Gateway”. La empresa se asoció con Sierra Nevada Corp y unos treinta subcontratistas de la industria espacial y militar.
    Starship
    Spacex con su prototipo Starship recibe 135 millones de dólares para seguir desarrollando y probando. A diferencia de las opciones anteriores la cápsula Orión se acoplaría con Stashipmoon que descendería a la Luna y retornaria a acoplarse a Gateway o cápsula Orión.
    1 hr
  • Ludificación / gamificación en el trabajo y la educación con Claudio Alessio. Game thinking: aprender y producir jugando
    Para ilustrar la nota, el conductor Juan Marcos Tripolone leyó en la apertura la contratapa del libro El trabajo como deporte: medición del rendimiento productivo de Charles A Coonradt y Lee Nelson. Luego, conversamos con Claudio Alessio, doctor en filosofía y profesor en la Universidad Nacional de San Juan, quien se ha especializado en la ludificación y la polimatía en el trabajo y el aprendizaje.
    ¿Qué es la ludificación? ¿Cómo la Ludificación nos ayuda en el proceso de selección de personal para empresas (descubrir potenciales)? Game-thinking​: ¿hay una metodología para el diseño de juegos para ludificación? El ajedrez en las escuelas.
    Cambios de paradigmas gracias a la ludificación. ¿Cambia el carácter? Aprendizaje en el futuro: juegos virtuales o de rol.
    ¿Cómo cambia la personalidad de una persona mientras juega? ¿Qué aspectos pone en juego una persona la jugar? ¿Los desafíos nos sacan de zonas de confort? La simulación. El riesgo de desconexión entre el mundo educativo y mundo del trabajo: acuerdos. ¿Los juegos deberían ser competitivos o cooperativos y de roles?
    Duolingo: es un sitio web y proyecto social destinado al aprendizaje gratuito de idiomas y a la certificación del nivel de inglés. Instruccionistas vs anhelantes.
    Presentación sobre las nociones de la ludificación: https://docs.google.com/presentation/d/1jlKWM5xW_KzRSz2dfEYaULzoNVuDBedxCgKGY5yQgMw/edit?usp=sharing
    Definición de ludificación:
    Uso de técnicas, elementos y dinámicas propias de los juegos y el ocio en actividades no recreativas con el fin de:
    potenciar la motivación
    reforzar la conducta para solucionar un problema
    mejorar la productividad
    obtener un objetivo
    activar el aprendizaje
    evaluar a individuos concretos.
    Esta tendencia pretende aplicar el pensamiento y la mecánica de los juegos en ámbitos específicos de la vida cotidiana, donde se propone facilitar la consecución de ciertos objetivos relacionados con la formación, fidelización, cohesión social, creatividad, etc. Por ejemplo, la inclusión de juegos en una red social incrementa de forma considerable la motivación y la participación de sus usuarios.
    El concepto surgió a partir del año 2008 en el mundo empresarial.​ No obstante, se ha convertido en una tendencia que ha ido aumentando su popularidad y el estudio de su aplicación se ha expandido a otros ámbitos. Aunque introducir valores lúdicos a estas actividades no es una idea nueva,​ se trata de un concepto que se ha visto potenciado en los últimos años como consecuencia del auge del entorno digital de los videojuegos y de estudios aplicados como la ludología.
    El término gamification fue acuñado por el programador de juegos de ordenador británico Nick Pelling en el año 2002.13​ Aunque no es hasta el año 2008 cuando aparece el término gamification en el mundo anglófono, que se populariza en la segunda mitad del año 2010.
    Algunos elementos del juego que introduce la ludificación en ámbitos no recreativos son:
    Reglas o mecánicas: sistema de puntos, niveles, clasificaciones, etc.
    Dinámicas de juego: recompensas, competencias, estatus.
    Ventajas:​
    Activa la motivación por el aprendizaje.
    Permite la retroalimentación constante.
    Facilita aprendizaje permitiendo mayor retención en la memoria al ser más atractivo.
    Otorga compromiso con el aprendizaje y vinculación con el contenido y las tareas.
    Permite resultados más medibles como son niveles, puntos y medallas.
    Genera competencias adecuadas.
    Alfabetiza digitalmente.
    Genera aprendices más autónomos.
    Desarrolla competitividad a la vez que colaboración.
    Otorga capacidad de conectividad entre usuarios en el espacio en línea.
    La ludificación en educación
    Otorgar insignias a los alumnos por sus logros o crear pequeñas competiciones puede animarles a participar en las actividades de aprendizaje.
    No es raro encontrar profesores que utilizan pequeños concursos o juegos para facilitar a sus alumnos su aprendizaje. Otras experiencias similares son las canciones que acompañan a las listas que hay que memorizar en la escuela, como por ejemplo las de reyes, capitales, tablas de multiplicar, próceres o accidentes geográficos.
    Sin embargo, en el contexto actual, los jóvenes pasan gran parte de su tiempo jugando a videojuegos o con tecnologías de la información y la comunicación, por lo que tampoco sería extraño implementar en el proceso de aprendizaje las mecánicas de juego de los videojuegos, como la consecución de logros o los sistemas de puntuación; o sus dinámicas de juego, como fomentar una sana competición entre los alumnos.3
    La ludificación en el sistema educativo, trata la manera para que el estudiante tenga un aprendizaje más significativo. También un objetivo es que el alumno quiera aprender voluntariamente por medio de juegos. Los elementos que han dado mejores resultados, de forma que los usuarios aprendieran y lo hicieran disfrutando, son denominados Ludemas. Los ludemas son las unidades fundamentales de los juegos, fijadas a través del tiempo y reconocibles independientemente del juego en el que se encuentren.
    La ludificación aplicada busca crear procedimientos a través de juegos para la adquisición de competencias y conocimiento, estimulando y atrayendo al alumno al aprendizaje.
    Estos elementos permiten a los jugadores vivir una experiencia atractiva, y convierte a los juegos en auténticas máquinas para enseñar, extraordinariamente adaptadas al ser humano.​
    La aplicación de la ludificación en los procesos de enseñanza permite que algunos de sus elementos característicos cómo el uso de puntos, medallas, tablas de clasificación, entre otros, influyan positivamente en la motivación de los estudiantes y en su deseo de aprender. La motivación al logro mejora la atención y la proactividad de los estudiantes, por lo tanto, la ludificación y la aplicación de las nuevas tecnologías en la educación pueden considerarse como potenciales aliados del trabajo de los docentes. Sin embargo, es necesario que las actividades pedagógicas ludificadas garanticen contenidos educativos enriquecidos y se orienten a construir escenarios y contextos que estimulen y vinculen plenamente a los participantes, más allá del uso de puntos, clasificaciones o niveles, con el propósito de lograr la autodeterminación e independencia del estudiante. 46​. Los estudios científicos publicados sobre gamificación en el ámbito de la educación son por el momento inconcluyentes respecto al poder motivador de la gamificación, considerando que de momento hay una alta expectativa sobre el poder de la gamificación en el ámbito educativo
    Teorías del aprendizaje
    Respecto a las teorías del aprendizaje, la ludificación es coherente con los principios de las teorías conductista, cognitivista, constructivista y conectivista.
    Teoría conductista: Basada en el estudio de la conducta humana y de cómo la modificamos a través de los estímulos que siempre generan una respuesta. Por ejemplo, en los videojuegos estos estímulos producen una retroalimentación constante, como el refuerzo positivo que favorece la fidelización del jugador.
    Existe una ludificación enfocada al desarrollo de la conducta mediante la cual aprendemos la importancia de las normas (reglas del juego) y desarrollamos valores.
    Teoría cognitivista: Estudia la cognición, es decir, los procesos mentales que se generan en la mente humana relacionados con el conocimiento, y se centra en los mecanismos que posibilitan la elaboración del mismo.
    El aprendizaje con los juegos serios está garantizado, ya que el jugador se sitúa en el centro de la experiencia y se hace responsable de sus acciones mentales. El avance en el juego está condicionado por sus decisiones y acciones. Para avanzar es necesario que exista un aprendizaje y una mejora de sus habilidades cognitivas.
    Teoría constructivista: la construcción del conocimiento está basada en el aprendizaje a partir de conocimientos previos mediante tareas significativas.
    Lev Vygotski en 1978 hablaba de la teoría del juego, que se acercaba a la realidad de los videojuegos, refiriéndose a ellos como la posibilidad de realizar lo que en la realidad es imposible (refiriéndose al juego de rol): el juego es tal que su explicación debe ser la de que supone la realización ilusoria, imaginaria, de deseos irrealizables.
    Teoría conectivista: Enfoque creado por George Siemens. Permite al jugador crear redes de colaboración que generan un aprendizaje colaborativo. Hay dos perspectivas en los juegos virtuales con networking, la individual del jugador y la comunitaria, en la cual se necesita una retroalimentación. Las experiencias colaborativas pasan por el aprendizaje personal y viceversa.
    Usos de la ludificación
    En la empresa
    En la educación
    En psicología/pedagogía
    Ejemplos de gamificación
    Swarm: apps en las que recibimos puntos e insignias por hacer check-ins en lugares. Nos muestra un mapa con los lugares que hemos visitado, haciendo que sea adictivo querer ir a más lugares y volver a otros para convertirnos en alcalde.
    El sitio web y red social sobre libros Goodreads tiene su clásico Book Challenge, el desafío de libros leídos. Una forma de motivar al usuario a que se ponga una meta anual de libros leídos. Durante el año, el mismo sitio web va mostrando el progreso que el usuario está teniendo en su desafío. El objetivo es motivar al usuario a leer.
    Hay distintas plataformas de gamificación. Soluciones genéricas que adaptables a distintos escenarios: Badgeville, BigDoor y Bunchball. Estas sirven solamente de ejemplos. Hay muchas más y cada una apunta a un sector distinto.
    No tiene que ver con convertir todo en juego. No se trata de tomar un proceso administrativo y hacer que los empleados se diviertan en el trabajo. Tampoco con jugar y no trabajar.
    51 min
  • Toyotismo, fordismo y taylorismo, con Osvaldo Riveros (La ruta de la seda: comercio internacional El Aprendiz de Sabio)
    En el bloque 2 del episodio 46 de El Aprendiz de Sabio, tuvimos la columna mensual sobre comercio internacional "La ruta de la seda", en la cual conversamos sobre Ford, Toyota y taylorismo con Osvaldo Riveros. Intentamos comprender qué se puede aprender del toyotismo para aplicarlo hoy en cualquier organización, sin importar su vertical.
    Osvaldo comenzó leyendo un texto del escritor japonés Yukio Mishima. ¿Cómo la muerte le da significado a la vida?
    Aplicando taylorismo a una organización profesional convencional. ¿Cómo se personaliza una propuesta de valor al cliente en una rama como la abogacía? ¿Cómo es un proceso de innovación en un bufete de abogados? ¿Cómo se analiza un proceso de valor agregado al cliente? ¿Cómo se solicita esto? ¿Los bufetes de abogados implementan SGC (Sistema de Gestión de la Calidad)? ¿Como podemos segmentar los distintos clientes que tiene un bufete?
    ¿Cómo y en qué se especializa un abogado últimamente?
    ¿Se estila el caso de empresas huecas, es decir, tercerizar los servicios no fundamentales?
    Los grandes bufetes de abogados, ¿qué diferencia comparativa tienen? ¿Existen los polímatas en la abogacía?
    En toda organización, hay un montón de “trámites” que son mecánicos. ¿Cómo se los gestiona internamente?
    La tecnología en la abogacía. ¿Cómo está influyendo la tecnología en el día a día de un bufete de abogados? ¿Cómo se espera que influya el blockchain y la inteligencia artificial?
    ¿Cuales son las tendencias mundiales en cuanto a la forma de organización de un bufete de abogados?
    ¿La abogacía está dentro de las profesiones que van a subsistir a la avalancha tecnológica?
    El manido concepto de oportuncrisis, tiene etimología en Japón, pues crisis = peligro + oportunidad en japonés.
    Henrry Ford (30 de julio de 1863 - 7 de abril de 1947) es contemporáneo a John Maynard Keynes (5 de junio de 1883 – 21 de abril de 1946), que planteó el estado de bienestar en boga en periodos cercanos a las guerras mundiales.
    De Toyota se heredan las metodologías magras y ágiles: lean manufacturing aplicada ahora a lean startup para creación de empresas innovadoras, Just in time y Kan ban son metodologías japonesas heredadas de la visión de empresas como Toyota.
    La influencia histórica de la industria automotriz en la vida interna de las oficinas de abogados
    ¿Qué se adoptó de Toyota y Ford en los bufetes de hoy? Los estudios jurídicos, firmas o bufetes de abogados, como cualquier grupo de trabajo, cuentan siempre con una “organización”. Esta puede ser rudimentaria, pequeña, más elaborada, o diseñada con el tiempo y empeño que verdaderamente requiere una actividad que busca alcanzar niveles profesionales. No existe una oficina de abogados que no tenga ningún grado de organización interna. Ya con saber que “de lunes a viernes voy a la oficina”, estoy marcando un mínimo de organización. Frases que ya hemos oído como “los viernes a la tarde me quedo en casa y no voy a la oficina”, es otro ejemplo de un parámetro de organización. Si discutimos sobre cuál es el mejor sistema de organización, debemos reconocer con cierta gracia y mea culpa a la vez, que como buenos abogados, no sólo defendemos la la verdad, sino que al discutir algo nos creemos dueño de ella. Entonces, si debatimos entre colegas cuál es el mejor sistema de organización interna para trabajar en grupo, estaríamos sometiéndonos voluntariamente a una discusión eterna. La valoración de los diferentes sistemas, cargan con la subjetividad de analizar todo según el resultado que hemos obtenido. Por eso, nos permitimos muchas veces decir que fue un error o un acierto estructurarnos u organizarnos de tal o cual manera. Por otro lado, cuando atravesamos una época próspera, es indiferente qué tan organizado está el equipo, ya que lo más probable es que al realizar el balance periódico, los números nos acompañen. Pero si estamos en una época crítica a nivel global, el gran desafío es entender cómo medir la efectividad del sistema organizativo interno. En fin, creemos que estamos haciendo las cosas bien, si los resultados nos conforman, y pensamos que estamos haciendo las cosas mal, si a fin de mes vemos que nada ha mejorado. Entonces, ¿Cómo organizar el equipo?
    Influencia de FORD Yendo a lo que es el "día a día" en una oficina tradicional de abogados, nos encontramos con una persona que aun sin tener el rótulo formal, ejerce el rol de jefe. Un profesional que según la rama del derecho elegida, empieza a marcar el perfil que tendrá el grupo de abogados bajo su mando. Esa rama, del derecho, también indicará el área en la que los demás profesionales deberán especializarse para ofrecer un producto definido. Está perfecto que haya una autoridad. Está perfecto especializar al equipo de trabajo. Está perfecto definir el producto. Pero cuando la presencia del jefe genera un sistema de jerarquía vertical, y cuando todos en el mismo equipo se especializan en lo mismo, para definir el mismo servicio, caemos -aunque sea de manera involuntaria- en la estandarización del producto. Esa estandarización es el factor que caracterizaba a la marca FORD. Algo que a una empresa automotriz, le significó una gran estrategia... en el año 1913!!. Se producía en masa, para venderle a las masas. De esta manera, generando ventas en volúmenes altísimos, FORD reducía sus costos, y podía ser competitiva a través del precio. Regresando al mundo jurídico, la mayoría de las oficinas de abogados no han advertido que están adoptando el mismo modelo que utilizó FORD, con la diferencia de que no se trata en este caso de fábricas de automóviles, sino de estudios jurídicos. Tampoco se advierte que no siempre se ofrece un servicio en masa, porque si bien se puede asesorar a muchos clientes, no todos cuenta con casos de idénticas características. A lo que debemos sumar el agravante de que estaríamos aplicando en el 2020 un sistema del año 1913; o sea, 107 años después. Supongo que algo habrá cambiado el mundo desde entonces. Servicios como el del abogado, cargados de un enorme componente social y humano; al ser brindado de modo estandarizado o en cantidades, no puede nunca contar con el plus que al cliente le permite sentir el valor agregado del servicio. Cuando el asesoramiento es un traje a medida para el cliente, que lo haga sentir esbelto y cómodo, el bufete de abogados será para el cliente ese sastre al que ellos querrán volver siempre a buscar un traje único.
    Cuando vendemos un servicio en masa, y nuestro asesoramiento es una de las miles de millones de autopartes que se venden en cantidades industriales en el mercado, y nuestro estudio jurídico será una de las miles de millones tiendas a las que el cliente podrá volver a buscar el producto, eligiendo según factores como el precio, por ejemplo. Entonces, si cambiamos la idea de definir un producto, y empezamos a pensar en definir un perfil de cliente, (cliente que a su vez puede necesitar distintos tipos de productos), podremos entender cuál sea la manera más conveniente de organizarnos internamente. Es ahí donde otra empresa automotriz, supo qué modelo adoptar para no sólo sobrevivir a momentos críticos, sino para seguir creciendo a un ritmo que la mayoría de sus competidores no lo hicieron. El estilo TOYOTA Además de ser una marca de vehículos, TOYOTA terminó siendo un estilo de organización interna que trascendió la industria automotriz. Como tantas veces sucedió, fue una crisis la que demostró que ese sistema era absolutamente aplicable a cualquier sector, incluyendo las oficinas de abogados. Luego de la denominada época de oro del capitalismo (1945- 1975), vino la crisis del petróleo, que afectó la economía mundial de una manera muy significativa. Fue allí donde todas las empresas que contaban con un sistema de organización basado en una estructura de jerarquía vertical; y que brindaban un servicio estandarizado, pasaron a vender NADA cuando ese único servicio y único sector de clientes se vio afectado por la crisis de 1975. Por eso, atendamos qué tipo de organización tenían las empresas que sobrevivieron. Allí es donde nos encontramos con el sistema TOYOTA. Con alianzas estratégicas y organización en red, apostó a la descentralización de la producción y a la diversificación de poder. En un apalabra, apertura. Se apoyó en la subcontratación, lo que permitió a su vez generar una gran fuente de trabajo para las PyMes y profesionales independientes que eran subcontratados para brindar asistencia en áreas en que la empresa no contaba con personal. Cómo aplicar el modelo de TOYOTA en el mundo de los estudios jurídicos Supongamos que no somos una empresa automotriz como TOYOTA, sino una firma de abogados. Supongamos que al pensar en la descentralización de la productividad, hablamos de departamentos internos en nuestro equipo, separados según áreas del derecho. Supongamos que al pensar en la diversificación de poder, hablamos de gerentes de cada departamento interno. Supongamos que al pensar en PyMes, hablamos de pequeños estudios o profesionales independientes que pueden funcionar como abogados externos, con experiencia en áreas que nuestra oficina no es experta. Hablar de diversificación y de diferentes áreas en las que trabajar, nos permite pensar en un perfil de potenciales clientes, que podemos obtener de diferentes sectores incluso. Nos permite dirigirnos a cada sector, ofreciendo un servicio que tal vez no sea vendido de manera masiva, pero sí de manera personalizada. Es ahí donde daremos al cliente ese plus, traducido en lo que denominamos valor agregado. Y ese servicio, también merece una cotización por sobre la media. De modo que aquella ganancia que no estamos teniendo por no vender en volúmenes altos, la estamos recuperando al cotizar alto un servicio que lo vale, justamente por ser personal y adecuado a cada cliente.
    A su vez, contar con un sistema de autoridades internas en cada departamento, hace posible que el control y dirección sea más efectiva en cada área; sobre todo si existe un sistema de coordinación entre los profesionales encargados de cada departamento. Así, al no existir un jefe con muchos empleados, sino departamentos con sus autoridades respectivas, vemos un sistema de estructuración horizontal, cuya principal ventaja es la gran posibilidad de sobrevivir a las crisis que pueden atacar a alguno de los sectores de clientes del bufete. En caso de que una crisis afecte un grupo de clientes asesorados por alguna de las áreas del estudio jurídico, se podrá acudir a un respaldo económico, proveniente de los ingresos generados por el resto de los departamentos. De allí que una diversificación consciente según las áreas de derecho, será siempre un "salvavidas" en épocas malas para algún departamento. Hablamos de una sana diversificación porque al momento de dividir áreas, todas deben guardar una línea de coherencia entre los diferentes servicios que un mismo perfil de cliente puede llegar a necesitar. Por último, la otra gran ventaja de este sistema horizontal está en encontrarnos con muchas personas, distribuidas en diferentes áreas al “mismo nivel”, podrán valerse, aprovechar y utilizar los beneficios de aquellos fenómenos que son transversales a todos los grupos y equipos de trabajo. Este es el caso de la innovación por ejemplo, que atraviesa todas las áreas, y puede ser aplicado en cada una de ellas. De ese modo, un mismo cliente que sea asesorado por cualquier departamento de una misma firma de abogados, recibirá siempre un servicio con el mismo grado de profesionalismo. Por eso, para pensar en cómo organizarnos, no debemos definir el tipo de servicio a brindar, sino el perfil de cliente que queremos tener, y qué tipos de servicio puede necesitar.
    54 min
  • "El periodismo está muerto y enterrado", con Leandro Africano. La vida digital de los medios y la comunicación (libro)
    En el primer bloque del episodio 46 de El Aprendiz de Sabio, conversamos con Leandro Africano, periodista, licenciado en comunicación con posgrado en comunicaciones integradas y diplomado en periodismo tecnológico, editor de contenidos y profesor en las universidades de Palermo y Belgrano. Escribe para El Cronista Comercial, Revista Mercado, La Nación, Clase Ejecutiva y Clarín. Conductor del programa radial Funky Business.
    Charlamos con él en el marco de la presentación del libro que ha editado, la cual se realizará virtualmente por Zoom el jueves 18 de junio de 2020 a las 18 hs. de Argentina. El libro se titula "La vida digital de los medios y la comunicación: Ensayos sobre las audiencias, el contenido y los negocios en Internet", de Ediciones Granica, y es una primera colección de 10 ensayos con autores argentinos que proponen una reflexión profunda sobre la amplia temática de Internet. Los ensayos tienen un primer desafío: interpretar los cambios que se viven y que ocurren a muy altas velocidades. Ha convocado a tal fin a diferentes autores, con miradas y especialidades diversas para comenzar la conversación.
    Para la apertura del programa, el conductor Juan Marcos Tripolone leyó Los medios como influencers: Ideas para dar vuelta la página luego de dos décadas de la acelerada decadencia de los medios, extraído del libro presentado en este episodio, y escrito por Diego Rottman, licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires y director de la agencia DataPress Multimedia y del portal argentino Periodismo.com, autor junto a Jorge Bernárdez de dos libros sobre periodismo y medios: Ni yanquis ni marxistas, humoristas y La Rebeldía Pop. En 1997 publicaron la primera novela argentina en Internet, Vida de Averchenko. Como director de la agencia DataPress Multimedia, realizó trabajos periodísticos especialmente orientados a gráfica impresa e Internet. Entre sus clientes de DataPress están Microsoft, Intel, Yahoo!, Terra, Clarín, Editorial Perfil, Danone, ZDNet, CareerBuilder, Quilmes y el Ministerio de Educación argentino. Mantiene desde 1997 el portal Periodismo.com, ganador del premio Mate.ar al mejor medio de comunicación online.
    Ideas para dar vuelta la página luego de dos décadas de la acelerada decadencia de los medios
    El periodismo se debate hoy entre cinco caminos, emergidos de la metáfora canina: a) perros falderos: asumir una actitud de subordinación, dependencia, lambisconería y tibia o nula crítica con el afán de ganarse el beneplácito del dueño del poder y, por ende, paladear la chuleta publicitaria; b) perros cirqueros: privilegiar los criterios del entretenimiento o las maromas de la espectacularización desmesurada para sorprender y así elevar ratings y tirajes, aun a costa del riesgo de la trivialización; c) perros de ataque: irse al pescuezo de los actores públicos a la menor provocación, erigiéndose como incuestionables fiscales a ultranza; d) perros de vigilancia: desarrollar una acuciosa tarea de supervisión del entramado sociopolítico a fin de custodiar o hacer valer, públicamente, el respeto de libertades y derechos ciudadanos, y e) perros lazarillo: hacer ver y aportar luz a quienes necesitan orientación en su andar cotidiano para elevar su nivel de vida
    Cada mañana, de lunes a sábados, me despierto, voy al baño, enciendo la computadora, me preparo el desayuno y empiezo a trabajar. Desde hace dos años, primero reviso 770 cuentas de famosos argentinos e internacionales en Instagram y selecciono los mejores seis posteos de las últimas 24 horas. De Lady Gaga a Cande Molfese, de Mirko a Paul McCartney. Las fotos más llamativas, los textos más conmovedores, los famosos más seguidos o las publicaciones más linkeadas son algunos de los muchos criterios que utilizo para decidir quiénes quedan entre esas seis fotos del día. A cada una le escribo un título que le dé un contexto (“El pésimo día de Jimena Barón”) y las publico en “El diario de Instagram”, un resumen cotidiano de las noticias de las vidas de nuestros influencers.
    Este post aparece simultáneamente en mi sitio Periodismo.com y en la versión argentina de MSN, el portal global de Microsoft. Durante 2018, El diario de Instagram hizo 91 millones de pageviews y tuvo 2,33 millones de visitantes únicos, convirtiéndose en el contenido individual más visto de Internet argentina y probablemente en uno de los más vistos del mundo.
    Después dejo Instagram y paso a mi siguiente tarea: revisar los medios en la web. Visito diarios digitales, medios online y blogs de todo el mundo y de todas las temáticas, salvo deportes. Selecciono los diez contenidos periodísticos que considero más interesantes, preferentemente poco difundidos, y equilibrando secciones como Argentina, Internacionales, Tecnología, Salud, Cultura y Medios. Esos diez links conforman la sección “Lo mejor de los medios” de Periodismo.com. Hago esta sección desde 1999 todos los días, menos los domingos y cuando me tomo vacaciones. A diez links por día 300 días por año, durante 20 años, llevo publicadas 60.000 notas, y revisadas al menos diez veces más.
    En estas dos décadas pude ver la acelerada decadencia de los medios. De percibirse como bastiones contra la corrupción, “tribunas de doctrina” y espacios disputados para publicar ideas a convertirse en cambalaches precarizados que buscan salvarse de la extinción, compitiendo por una atención y unos ingresos cada vez más magros.
    Y si antes los medios decidían quién salía y quién no, ahora deben resignarse a ir detrás de los famosos con engagement. La exclusiva que antes conseguían para sus páginas, ahora aparece casi siempre antes en alguna red social. Y todos los medios compiten (competimos) en igualdad por el segundo lugar, por la republicación de las primicias que ahora se anuncian en Instagram o Twitter, sin gatekeepers ni tergiversaciones. Exactamente como quiere la fuente.
    ¿Cuál es la moraleja de todo esto? ¿Es demasiado tarde para que los perros de la prensa recuperen el lugar que les arrebataron los gatitos de Instagram? ¿Qué se puede rescatar del modo en el que las redes sociales y sus influencers se ganaron al público?
    El star system es un invento de los medios
    “No sé si vendo más discos por esta nota que te doy, por las fotos para promocionar el disco, dar el recital o firmar autógrafos. Solo sé que tengo que hacer todo eso para vender más.”, supo confesar alguna vez Keith Richards. Hasta los Rolling Stones necesitan de los medios. Lo primero que hicieron los Beatles (¡los Beatles!) en Estados Unidos fue dar una conferencia de prensa y lo segundo fue ir a un programa de televisión. Hasta la más taquillera estrella de Hollywood todavía tiene que hacer payasadas frente a ignotos periodistas de países remotos si pretende que su película se conozca en todo el planeta.
    Durante el segundo tercio del siglo XX las estrellas fueron personajes de ficción. Consolidada la industria del cine, flanqueada por la radio y la televisión, estos primeros actores taquilleros potenciaron sus carreras cuando se empezaba a hablar de su vida fuera de la pantalla. “Ídolo de la pantalla, verdadero ícono, la estrella aparece como una realidad entre figura pública y figura privada, entre imagen fílmica e imagen personal.”
    Y esta dinámica está probada con datos: Pantheon, una herramienta creada por el Media Lab del MIT (Massachusetts Institute of Technology), analizó 50.000 biografías de personajes destacados de todo el mundo. Los investigadores demostraron que aquellas ciudades que adoptaron antes la imprenta tuvieron mayor probabilidad de ser el lugar de nacimiento de algún personaje famoso. Lo mismo pasa con la llegada de la radio y el cine: por esos días el trío formado por actores, cantantes y músicos copaban el 31% de las biografías. Luego, con la consagración de la televisión, y por ende de la imagen de no ficción en directo, el mayor cambio se produce con la irrupción del deporte: la mitad de los héroes de los tiempos televisivos son deportistas, con los jugadores de fútbol (el 28% del total) en el primer puesto.
    Este pacto de mutua conveniencia entre estrellas y medios fue potenciando el star system. Para ascender de actor a estrella había que ser carismático y cortar entradas, sí, pero también tener el favor de la prensa.
    ¿Toda la vida los medios estuvieron persiguiendo tan estrambóticamente a la audiencia, con titulares tipo clickbait? ¿cuánto penetró el marketing en el periodismo? El parangón entre la bolsa que reemplazó economistas por programadores. ¿Nos volvemos esclavos de la métrica?
    ¿Qué es ser periodista hoy? ¿se redefinió esta profesión? El hombre hace a la herramienta, y la herramienta hace al hombre: ¿la herramienta tecnológica definió al profesional? ¿Cuál es la razón de ser del periodismo? ¿Qué "tipo de perros" son los que descubren nuevos horizontes, sacan conclusiones y aportan valor a la sociedad? ¿Existen los “perros policía” en el periodismo? ¿Los periodistas deben trabajar para satisfacer a sus clientes, como cualquier empresa? Si no es así, ¿cómo persiguen un fin comercial?
    ¿Cuales son los clientes y los usuarios de un "buffete de periodistas"? ¿a quien hay que aportarle valor?
    ¿Se puede automatizar el trabajo de un periodista? ¿dónde está el valor agregado? ¿dónde está la creatividad? ¿puede ser reemplazada por un sistema de inteligencia artificial?
    ¿Cómo es el proceso de “chequear la fuente” cuando no se conoce del tema? Por ejemplo, un periodista que no conoce de astrofísica. ¿Cómo es el periodismo de las redes sociales? ¿ahora cualquiera es periodista? ¿qué implicancias tiene este tema? ¿Qué ofrece un influencer que no ofrece un periodista y visceversa?
    La triada MEDIOS + AUDIENCIA + CONTENIDOS.
    ¿el periodismo está muerto y enterrado?
    57 min
  • Inteligencia artificial, y el intento de controlarlo todo, con Nicolás Valentino (Tiempos Exponenciales, episodio 45)
    Partiendo de la lectura de una postura distópica acerca de la inteligencia artificial y la tecnología como elemento previsor de catástrofes, desmenuzamos los intersticios de la cibernética, en la columna mensual de disrupción "Tiempos Exponenciales" con Nicolás Valentino, en el episodio 45 de El Aprendiz de Sabio.
    Respecto al antihumanismo radical que plantea Sadin, ¿estamos perdiendo la libertad individual? ¿Respecto a la libertad, la tecnología nos libera o esclaviza? ¿La tecnología hace que el humano evolucione, con lo cual el humano crea su propio sujeto de evolución? Las especies, supuestamente, evolucionan a la luz de externalidades amenazantes, pero, ¿acaso el hombre crea su propia evolución? El hombre se encuentra a merced de la AI, obedeciendo a los algoritmos y alimentándolos. Con esta idea, se plantea al hombre como mano de obra de la inteligencia de los sistemas. ¿Esto es así? ¿El hombre subyuga a esta herramienta, o la herramienta lo subyuga y supedita sus actos? Alimentando algoritmos que aprenden de nosotros, ¿acaso no nos convertimos en seres al servicio de la inteligencia artificial, y no a la inversa? ¿Llegará el punto en que la AI nos mande a los humanos, y nos indique cómo vivir? ¿Esto es negativo? ¿Realmente queremos controlarlo todo? ¿Estamos lográndolo, o fracasamos?
    Un procedimiento en una empresa es un algoritmo que sirve para lograr un nivel de calidad (productividad, repetitividad, uniformidad, etc.) en un proceso. Análogamente los algoritmos inteligentes tienen este fin, el de optimizar los procesos, pero en un sentido más de procesos cognitivos. ¿es negativo lograr esta excelencia? ¿por qué asociar esto al sometimiento del humano a la máquina? ¿por qué no pensar en la AI como una herramienta? ¿En qué punto dejaremos en manos de las máquinas el proceso de toma de decisiones? ¿cuales son esas decisiones que NO debería tomar una máquina?
    Cuando las máquinas evolucionen, ¿seremos prescindibles?
    ¿Nuestra dignidad está siendo alterada por los avances tecnológicos? La AI vs la artística/creación/lo artesanal
    ¿El tiempo cambia con la tecnología? ¿se acelera? ¿disponemos de más tiempo o menos tiempo ahora? Hablando del tiempo, ¿las tecnologías nos está permitiendo tener más tiempo o menos tiempo? ¿se puede estudiar una sociedad conociendo los mensajes de comunicación que se da en la misma? Si nos empezamos a comunicar con las máquinas, ¿esto determinaría un cambio importante en la sociedad?
    Extracto de la entrevista a Eric Sadin titulada "La pandemia fue como una burla a nuestra voluntad de controlar todo":
    La pandemia del coronavirus desarmó todas las retóricas sobre la utilidad humana de las nuevas tecnologías. No sirvieron ni para identificar el virus, ni para los pasos posteriores de la infección.
    Desde hace algunos años se expandió la idea de que la nueva lucha económica mundial se concentraba en la Inteligencia Artificial. Había dos ideas implícitas. La primera es que la Inteligencia Artificial era el horizonte económico ineluctable. La otra, que la IA ofrecería un montón de soluciones a muchísimos problemas individuales y colectivos. Esta idea se convirtió, entre 2015 y 2020, en la nueva doxa mundial que era preciso respaldar de forma masiva. Se produjo, en suma, una suerte de excitación colectiva a partir de la cual se estableció como una suerte de verdad probada, como un horizonte obligado. Nada puede ser menos verosímil.
    Las tecnologías digitales dejaron de ser un útil destinado a conservar, indexar o manipular la información para tener otra misión: se encargan de hacer un peritaje de lo real. Es decir que tienen por vocación revelarnos, a menudo en tiempo real, dimensiones que dependían de nuestra conciencia. Podemos recurrir al ejemplo de la aplicación Waze que se encarga de señalar el mejor recorrido para desplazarse de un lado a otro. Esa capacidad de hacer peritajes a velocidades infinitamente superiores a nuestras capacidades humanas caracteriza la Inteligencia Artificial. El sentido escondido de esto está en que la IA es como una instancia que nos dice la verdad. Y la verdad siempre reviste una función performática. Por ejemplo, la verdad religiosa enuncia dogmas e interpela a obedecerlos. La Inteligencia Artificial enuncia verdades con tal fuerza de peritaje que nos interpela a obedecerlas.
    Es la primera vez en la historia de la técnica que existen sistemas con el poder de mandar. Lo que ocurre de gravísimo es que esto tiene como objetivos responder a intereses privados u organizar a la sociedad de forma más optimizada.
    Otro problema radica en que estos sistemas no son estáticos, aprenden y se desarrollan y, por consiguiente, tendrán más poder. Ese estado imperativo lo encontramos igualmente en los bancos o los seguros. Nadie cree hoy que son los seres humanos quienes deciden sobre las tarifas o el otorgamiento de un crédito.
    La gente sigue creyendo que la Inteligencia Artificial es un útil de progreso humano cuando, en lo esencial, es un instrumento de explotación al servicio de las empresas.
    La Inteligencia Artificial nos deshumaniza porque limita nuestra capacidad a juzgar y elegir libremente, traba la libre expresión y la autonomía humana en beneficio de sistemas que propagan su propia luz, muy distinta a la idea de soberanía y autonomía del individuo que surgió durante el Siglo de las Luces. Ese es el corazón del anti humanismo reinante.
    La expansión de la pandemia de coronavirus vino a decapitar todas las mitologías de la Inteligencia Artificial y las tecnologías de la información. No sirvieron para nada, en ninguna de las fases de la crisis sanitaria mundial.
    La voluntad de controlar la información sobre todas las cosas fracasó. La pandemia fue como una burla a la vez absurda y trágica a nuestra voluntad de controlarlo todo que impera desde finales de la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo de las tecnologías digitales apuntaba a amplificar nuestro control, pero el coronavirus demostró su estado de invalidez, demostró que las soluciones no se originan en el control absoluto de las cosas sino en la atención a las fallas, con una sensibilidad en la relación con las cosas.
    Otro de los mitos que se quiebran es el de ese delirio que circula desde hace unos cuantos años sobre el transhumanismo. El sentimiento de híper potencia que ha caracterizado a las industrias digitales en los últimos 10 años quedó reducido a la nada. La tecnología no puede reparar todos los defectos humanos. Se creó el mito en torno a los empresarios ligados a las nuevas tecnologías como si fueran capaces, por si solos, de modificar el curso de la vida terrestre. Eso es lo que hemos visto. El transhumanismo promovido por Silicon Valley debía crear un súper hombre a partir de tecnologías milagrosas. Esos discursos delirantes no merecían que se les diera tanta importancia.
    La primera consecuencia de estas tecnologías es la mercantilización general de la vida. Esto le permite al liberalismo económico no verse confrontado por ninguna barrera y poder mercantilizar sin trabas el conocimiento de nuestros comportamientos. Casi a cada segundo y a escala planetaria, el liberalismo nos sugiere la mejor acción posible, es decir, la operación mercantil más pertinente. Vemos muy bien que el milagro de la Inteligencia Artificial no es para nosotros sino para la industria.
    El transhumanismo postula la idea de que Dios no terminó la creación, que el mundo está lleno de defectos y que el primer vector de esos defectos somos nosotros, usted, yo, los seres humanos, que no serían más que desechos, que estarían constituidos por una falibilidad fundamental. Las tecnologías exponenciales tienen entonces esa misión: reparar los defectos. Ese es el sueño del hombre perfecto.
    Eric Sadin: "La pandemia fue como una burla a nuestra voluntad de controlar todo"
    Por Eduardo Febbro
    Desliza su denuncia en el momento más excesivo de la fascinación humana por las inteligencia artificial, desnudando la endeblez del transhumanismo futurista. El filósofo francés critica a las nuevas tecnologías y a quiénes las endiosan.
    "Es la primera vez en la historia de la técnica que existen sistemas con el poder de mandar."
    Desde París. Desafiar la modernidad es un gesto reservado a muy pocos. Algunos lo hacen desde la nostalgia del pasado porque son como viudos de un tiempo ido, otros, en cambio, deslindan los engaños, desarman las narrativas y los espejismos con los cuales los sistemas someten al presente del mundo. Eric Sadin pertenece a la segunda dinastía. Este filósofo francés forma parte del muy estrecho grupo de pensadores que sustentan una reflexión crítica sobre las nuevas tecnologías. Sadin tiene un pensamiento propio, una reflexión auténtica sobre lo que está realmente en juego dentro de la tecno ideología. Sus libros son una fuente imperdible de denuncia y reflexión y no uno de esos tediosos inventarios sobre tecnología que se limitan a enumerar sin entender el fenómeno. La elegancia de Eric Sadin está, entre muchos atributos, en que sus ensayos son en tiempo real y no un posteriori critico, un diagnóstico post morten. Sadin desliza su reflexión en el momento más excesivo de la fascinación humana por las nuevas tecnologías. Lo hizo en 2011 con el libro "La société de l'anticipation : Le Web Précognitif ou la rupture anthropologique"(La sociedad de anticipación: investigación sobre las nuevas formas de control). El libro se publicó en francés dos años antes de que se conociera el espionaje mundial orquestado por los servicios secretos norteamericanos y revelado por el ex agente de la CIA y de la NSA Edward Snowden. En 2013 publicó "La Humanidad aumentada" (Editorial Caja Negra), donde exponía cómo las capacidades cognitivas de los sistemas digitales estaban gobernando los seres y las cosas. En 2015, apareció "La Vida Algorítmica, Crítica de la razón digital", un ensayo donde Sadin abordaba el proceso de captación y explotación de los datos digitales con el único fin de identificar correlaciones y comportamientos. En 2016, Caja Negra tradujo otro de sus libros más contundentes, La siliconización del mundo. El libro era una suerte de alegato desconstructivo de uno de los mitos más mastodónticos de la modernidad: la Silicon Valley. Allí se forjó el modelo técnico-económico dominante aceptado con una mansedumbre global espeluznante. Era, en ese momento, un contrataque feroz contra un modelo que se presentaba a si mismo como un buen operador del progreso de la condición humana, pero que, al final, como con el conjunto de las tecnologías de la información, sólo maniobraba en beneficio de intereses privados. En 2020 Caja Negra publica en las próximas semanas otro ensayo de Sadin donde el pensador francés desmonta otra gran mentira del siglo XXI: la Inteligencia Artificial. El título del ensayo declara sin rodeos sus intenciones: "La Inteligencia Artificial o el desafío del siglo. Anatomía de un antihumanismo radical" (traducción de Margarita Martínez).
    Allí donde los medios baten la crema de un nuevo ser humano reparado de todas sus imperfecciones, Sadin le sigue la pista pasando del otro lado del espejo. Encuentra una impostura monumental cuyos contenidos desgrana en esta entrevista realizada en París. Se ha deslizado una tragedia global muy enriquecedora que da la razón a los análisis de Eric Sadin. La pandemia del coronavirus desarmó todas las retóricas sobre la utilidad humana de las nuevas tecnologías. No sirvieron ni para identificar el virus, ni para los pasos posteriores de la infección.
    --La Inteligencia Artificial es, en los medios, poco menos que el nuevo El Dorado del horizonte humano. Sin embargo, usted ve en ella un proceso de deshumanización al mismo tiempo que un engreído discurso salvador y un trastorno mayor de los comportamientos humanos.
    --Desde hace algunos años se expandió la idea de que la nueva lucha económica mundial se concentraba en la Inteligencia Artificial. Había dos ideas implícitas. La primera es que la Inteligencia Artificial era el horizonte económico ineluctable. La otra, que la IA ofrecería un montón de soluciones a muchísimos problemas individuales y colectivos. Esta idea se convirtió, entre 2015 y 2020, en la nueva doxa mundial que era preciso respaldar de forma masiva. Se produjo, en suma, una suerte de excitación colectiva a partir de la cual se estableció como una suerte de verdad probada, como un horizonte obligado. Nada puede ser menos verosímil. Son discursos entusiastas y luminosos muy alejados de la realidad. Se trata de una impostura. Desde el año 2010 estamos viviendo un cambio de estatuto. Las tecnologías digitales dejaron de ser un útil destinado a conservar, indexar o manipular la información para tener otra misión: se encargan de hacer un peritaje de lo real. Es decir que tienen por vocación revelarnos, a menudo en tiempo real, dimensiones que dependían de nuestra conciencia. Podemos recurrir al ejemplo de la aplicación Waze que se encarga de señalar el mejor recorrido para desplazarse de un lado a otro. Esa capacidad de hacer peritajes a velocidades infinitamente superiores a nuestras capacidades humanas caracteriza la Inteligencia Artificial. El sentido escondido de esto está en que la IA es como una instancia que nos dice la verdad. Y la verdad siempre reviste una función performática. Por ejemplo, la verdad religiosa enuncia dogmas e interpela a obedecerlos. La Inteligencia Artificial enuncia verdades con tal fuerza de peritaje que nos interpela a obedecerlas. Estamos entonces viviendo un momento donde las técnicas se dotan de un poder de mando. El problema radica en que nos plegamos al peritaje, nos conformamos con eso y ejecutamos las acciones correspondientes. Es la primera vez en la historia de la técnica que existen sistemas con el poder de mandar. Lo que ocurre de gravísimo es que esto tiene como objetivos responder a intereses privados u organizar a la sociedad de forma más optimizada.
    --Este poder es, no obstante, apenas una etapa de ese proceso que funciona como una cadena de mando.
    --Sí, el primero es el que acabo de describir: la técnica que da ordenes. Existe también el estado incitativo, que es como un primer nivel blando, digamos. Ese estado incitativo empezó a desarrollarse con la aparición de los Smartphones y las aplicaciones que nos aconsejaban sobre cosas cada vez más amplias de la realidad. Haga esto y no lo otro, vaya a este lugar que es mejor que el otro. Esto empezó con el IPhone y estaba ligado a la geolocalización. Su misión consistía en incitar a la gente a consumir. Es lícito reconocer que toda la esfera tecno industrial dio muestras de una genialidad sin igual. Inventaron constantemente nuevas cosas, forjaron discursos, supieron difundirlos y fueron y son una instancia de seducción desproporcionada. Algunos años después aparecieron los asistentes digitales virtuales, es el caso de Siri por ejemplo. Luego irrumpieron los altoparlantes conectados cuya particularidad es la de mantener una relación casi natural, intima, corpórea, con los usuarios gracias al conocimiento evolutivo de nuestros actos. Es turbador. La base de estos sistemas es el mismo: conducirnos a decidir esto o lo otro en función de la verdad enunciada. Encima, desde no hace mucho, esos sistemas hablan. La potencia de influencia de estos dispositivos es impresionante. Hablan, hacen peritajes, formulan, sugieren y dan órdenes. El grupo L’Oreal produce espejos conectados que, según el análisis de un rostro en el espejo, aconseja ponerse este producto, consumir este otro o ir a descansar a la montaña. La primera consecuencia de estas tecnologías es la mercantilización general de la vida. Esto le permite al liberalismo económico no verse confrontado por ninguna barrera y poder mercantilizar sin trabas el conocimiento de nuestros comportamientos. Casi a cada segundo y a escala planetaria, el liberalismo nos sugiere la mejor acción posible, es decir, la operación mercantil más pertinente. Vemos muy bien que el milagro de la Inteligencia Artificial no es para nosotros sino para la industria.
    --Es, en suma, un gran mercado regulado por la tecnología y la información que estos dispositivos nos roban.
    --Todos estos aparatos incitativos están destinados a que el liberalismo se desarrolle sin trabas. En la misma lógica, del estado incitativo pasamos al estado imperativo. En campos como el de los recursos humanos ya existen robots que dialogan con los candidatos a un puesto y que luego deciden entre cuatro o cinco quiénes son los mejores en función de criterios de optimización: obedientes, creativos, trabajadores, etc, etc, etc. Otro problema radica en que estos sistemas no son estáticos, aprenden y se desarrollan y, por consiguiente, tendrán más poder. Ese estado imperativo lo encontramos igualmente en los bancos o los seguros. Nadie cree hoy que son los seres humanos quienes deciden sobre las tarifas o el otorgamiento de un crédito. Después hay otro estado que debería ser objeto de muchos más estudios y movilizaciones: se trata del estado coercitivo. Este estado se despliega sobre todo en el mundo del trabajo mediante el desarrollo de sensores que supervisan y evalúan a la persona constantemente y, en tiempo real, miden las situaciones y aconsejan sobre los gestos que deben hacerse. En Amazon, por ejemplo, el personal no recibe órdenes de un jefe sino señales provenientes de estos sistemas que no sólo reducen la subjetividad humana, sino que, encima, reducen a los trabajadores a la categoría de robots de carne y sangre. Esta Inteligencia Artificial no sólo posee capacidades de análisis sino también de retroacción, es decir, indicar, sugerir, ordenar, prescribir.
    --Gracias al canto de las sirenas de ciertos medios –el caso de El País en España es vergonzoso—estas dimensiones perversas son invisibles. La gente sigue creyendo que la Inteligencia Artificial es un útil de progreso humano cuando, en lo esencial, es un instrumento de explotación al servicio de las empresas.
    --Efectivamente, todo esto no no ve…no se ve la extensión de la Inteligencia Artificial en nuestras sociedades. Desde 2010 se habla mucho acerca de cuántos empleos o profesiones se destruirán con la Inteligencia Artificial, pero se habla muy poco de las nuevas modalidades de gestión que la IA ha introducido en las prácticas de hoy en el seno de las empresas. La velocidad exponencial en la que todo esto se desarrolla no sólo quiere decir que se va cada vez más rápido, sino, ante todo, que se nos niega el derecho de determinarnos libremente en la pluralidad de la contradicción. Estamos inmersos en un movimiento exponencial de todas las cosas. En los años 70, la automatización de las fábricas se desarrolló en los puestos de trabajo muy expuestos o nocivos. Se podía decir que, al menos, era por una buena causa: la salud, la preservación de los operadores del peligro y la protección de la psicología de las personas. En cambio, la sustitución que se expande actualmente concierne a oficios o profesiones donde se requieren muchas competencias. La gente tuvo que estudiar durante años y años, con pasión. Hoy las reemplazan por sistemas de Inteligencia Artificial.
    --Hay entonces una dimensión mítica que resulta de una hábil construcción del liberalismo y no de una necesidad o de un progreso humano.
    ---Sí. La Inteligencia Artificial vehicula la promesa de estar llamada a substituir nuestras inteligencias naturales. No, es un abuso de lenguaje. Lo que se busca aquí es poner los asuntos humanos bajo el doble imperativo de la mercantilización integral de la vida y de una optimización continúa de nuestras vidas colectivas. Eso es lo que se está implementando. Yo convoco a que se hagan valer otros modos de racionalidad frente a este modelo. Con el modelo de racionalidad de la Inteligencia Artificial se promueve un anti humanismo radical con el cual se quiere instalar una suerte de utilitarismo generalizado y de higienismo social. La Inteligencia Artificial nos deshumaniza porque limita nuestra capacidad a juzgar y elegir libremente, traba la libre expresión y la autonomía humana en beneficio de sistemas que propagan su propia luz, muy distinta a la idea de soberanía y autonomía del individuo que surgió durante el Siglo de las Luces. Ese es el corazón del anti humanismo reinante.
    --Sin embargo, un cataclismo ha ocurrido, y ahora bien real: la expansión de la pandemia de coronavirus vino a decapitar todas las mitologías de la Inteligencia Artificial y las tecnologías de la información. No sirvieron para nada, en ninguna de las fases de la crisis sanitaria mundial.
    --¡ Absolutamente ! Justo cuando hay organismos de seguridad que lo vigilan todo por todas partes, cuando estamos supuestamente al corriente de todo de forma inmediata, hemos asistido a la vulnerabilidad de la información. Lo sabíamos todo al instante gracias a un sistema de vigilancia y de alarma planetario pero el virus sorprendió a todas las potencias. Se produjo un colapso del mito. La voluntad de controlar la información sobre todas las cosas fracasó. La pandemia fue como una burla a la vez absurda y trágica a nuestra voluntad de controlarlo todo que impera desde finales de la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo de las tecnologías digitales apuntaba a amplificar nuestro control, pero el coronavirus demostró su estado de invalidez, demostró que las soluciones no se originan en el control absoluto de las cosas sino en la atención a las fallas, con una sensibilidad en la relación con las cosas. Otro de los mitos que se quiebran es el de ese delirio que circula desde hace unos cuantos años sobre el transhumanismo. El sentimiento de híper potencia que ha caracterizado a las industrias digitales en los últimos 10 años quedó reducido a la nada. La tecnología no puede reparar todos los defectos humanos. Se creó el mito en torno a los empresarios ligados a las nuevas tecnologías como si fueran capaces, por si solos, de modificar el curso de la vida terrestre. Eso es lo que hemos visto. El transhumanismo promovido por Silicon Valley debía crear un súper hombre a partir de tecnologías milagrosas. Esos discursos delirantes no merecían que se les diera tanta importancia.
    --El transhumanismo y los evangelios tecnológicos fueron fagocitados por el estado más elemental de la condición humana: la enfermedad.
    --La velocidad con la cual se irradiaron las tecno ideologías nos prohibió prácticamente formular una critica, como si fuera un destino ineluctable de la condición humana. El transhumanismo postula la idea de que Dios no terminó la creación, que el mundo está lleno de defectos y que el primer vector de esos defectos somos nosotros, usted, yo, los seres humanos, que no serían más que desechos, que estarían constituidos por una falibilidad fundamental. Las tecnologías exponenciales tienen entonces esa misión: reparar los defectos. Ese es el sueño del hombre perfecto. Pero nuestra misión no es ésa sino, más bien, no negar lo real y tratar de elaborar una armonía justa. El coronavirus nos enseña que ha llegado la hora de dejar de estar buscando someter la realidad. Debemos partir de la existencia y no querer controlarla todo el tiempo, debemos apreciarla en función de nuestros principios, es decir, la dignidad, la solidaridad. Las proyecciones futurológicas no tienen cabida. Hay que terminar de una buena vez por todas con esa insoportable ideología del futuro que ocupó todos los espacios. Hay que terminar con el discurso de las promesas y ocuparse más de una política del presente, una política de lo real, de lo que se constata. A partir de estas condiciones y de nuestros principios decidimos cómo construir mejor y con incertidumbres nuestro porvenir común. No es lo mismo un porvenir común que un futuro de fantasías que no hace más que responder a intereses tan estrechos como privados.
    59 min
  • El concepto de tiempo en la educación y en épocas de cuarentena, con Jorge Baletti (el tiempo desde la filosofía- Ep 45)
    Para ilustrar el asunto del tiempo, Juan Marcos Tripolone leyó en el inicio el poema "El tiempo" de Jorge Luis Borges. Luego, nuestro invitado Jorge Baletti, licenciado en educación y profesor universitario de filosofía, leyó un texto que compendia ideas de distintos filósofos, para introducir una apasionante charla sobre la concepción del tiempo desde una perspectiva educativa, filosófica y del coaching de vida, en épocas de cuarentena.
    ¿Qué es el tiempo, desde la dimensión de la filosofía, y desde la dimensión del coaching personal? ¿Qué representa Genius en nuestras vidas cotidianas hoy? ¿Cómo nos “influye”? ¿Qué historias nos ha entretejido en estos días? ¿Qué es la impersonalidad y la preindividualidad? ¿Somos preexistentes? ¿Nuestro ser o mente trasciende al cuerpo? ¿El tiempo nos vive? ¿Nos trasciende realmente, o es un constructo o diseño humano, cultural? ¿trasciende al reloj?
    En en el concepto más moderno de la física, el tiempo es relativo. ¿Desde el punto de vista de la filosofía también?
    ¿El tiempo es percepción? ¿Cuando uno se profundiza, se hace consciente, cambia el tiempo? ¿Con el multitasking ganamos o perdemos tiempo?
    La definición de tiempo de San Agustín es un bucle que se autoinvoca y utiliza al tiempo mismo para mostrar su propio paso.
    Luego escuchamos la canción El Tiempo, El Implacable, El Que Pasó de Pablo Milanés, interpretada por Mercedes Sosa. A continuación, compartimos su letra:
    El tiempo, el implacable
    El que paso
    Siempre una huella triste
    Nos dejo
    Que violento cimiento
    Se forjo
    Llevaremos su marca
    Imborrable
    Aferrarse a las cosas detenidas
    Es ausentarse un poco
    De la vida
    La vida que es tan corta
    Al parecer
    Cuando se han hecho cosas
    Sin querer
    En este breve ciclo en
    Que pasamos
    Cada paso se da por que
    Se siente
    Al hacer un recuento
    Ya nos vamos
    Y la vida paso
    Sin darnos cuenta
    Cada paso anterior
    Deja una huella
    Que lejos de borrarse
    Se incorpora
    A tu saco tan lleno
    De recuerdos
    Que cuando menos
    Se imagina aflora
    Por que el tiempo
    El implacable
    El que paso
    Siempre una huella
    Triste nos dejo
    «Un mundo en estado de excepción no puede pedirle a la educación normalidad»
    por Pablo Gutiérrez de Álamo
    El escritor y pedagogo Carlos Skliar se muestra algo escéptico sobre los aprendizajes que puedan sacarse de esta crisis del Covid-19 que vivimos. El sistema de mercado, dice, es capaz de reponerse de las crisis y la sociedad, en muchos casos, se muestra acrítica con lo que ocurre. Un ejemplo puede ser el modo en el que los sistemas educativos siguen queriendo funcionar con «normalidad» en donde ya no queda nada «normal».
    Carlos Skliar es muchas cosas: escritor, pensador, investigador y pedagogo. También es investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Argentina, CONICET, e investigador del Área de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Argentina. Desde hace años tiene la vista puesta en la infancia y en las diferencias. Ha desarrollado lo que ha dado en llamar pedagogía de las diferencias, de hecho, y reflexiona sobre el papel que estas tienen en el mundo. Hablamos con él para saber cómo está viviendo estas semanas y para reflexionar sobre la educación en estos momentos de pandemia.
    La contraposición habitual entre contenidos y competencias la evita para hablar de la necesidad de otros contenidos y formas de hacer, no solo ahora sino en general en la educación. Dar cabida a temas que implican una conversación sobre la vida y la realidad, dejando a un lado aquellos que parecen sacados de «los informativos de la televisión o a las formas superfluas de opinión de influencers y coachings en las pantallas».
    ¿Cómo está pasando este tiempo en Buenos Aires? ¿Cómo está siendo allí la pandemia, el confinamiento?
    En Buenos Aires en particular, y en Argentina en general, hemos tenido la suerte de un Estado presente desde el comienzo, atento a la experiencia dramática de otras partes del mundo y, aun viviendo una situación de pauperización que se venía arrastrando desde hace un tiempo, consciente de que la dicotomía entre salud y mercado es falsa. El confinamiento sigue siendo estricto desde hace más de un mes, en general se lo ha respetado, pero suenan algunas alarmas a propósito de las violencias de género, las violencias hacia niñas y niños, y las difíciles condiciones económicas de quienes no pueden buscar su sustento diariamente,
    En España, después de casi dos meses de encierro, niñas y niñas han salido a la calle ¿Cómo está siendo en la Argentina?
    Todavía hoy, a fines de abril, las niñas y niños no han podido salir a la calle y ya hay una serie de medidas que indican que pronto lo harán. Se percibe ese aire enrarecido en las calles cuando, al salir por un trámite o una compra o para ayudar en algún centro educativo u hospitalario, no se ven ni niñas, ni niños, ni ancianos. El extrañamiento, para mí, es mayúsculo: el paisaje ciudadano está despojado de sus edades más frágiles, más esenciales.
    Durante estas semanas de confinamiento, y las que quedan, aquí se intenta que el curso siga con cierta normalidad. Parece que darlo por terminado (quedan dos meses por delante) es excesivo, injusto. ¿Cómo lo ve usted?
    Tengo una opinión desde los márgenes al respecto. Un mundo en estado de excepción, una vida puertas adentro, una sociedad amenazada y el distanciamiento social no pueden pedirle a la educación ni “normalidad”ni “habitualidad”. Por un lado creo que lo que nos salva es cierta ritualidad, sí, pero no una determinada repetición. Me da la sensación que dada la contingencia inesperada es hora que la educación revierta su tendencia dócil y adaptativa a las exigencias de la época anterior (el conocimiento lucrativo, la aceleración del tiempo, la híper-tecnología, el vínculo utilitario entre competencias y mercado, etc.) y pueda concentrarse en dos dimensiones poco reconocidas o bien abandonadas: por un lado la conversación a propósito de qué hacer con el mundo y qué hacer con nuestras vidas, justamente ahora que el mundo vuelve a estar en riesgo y que las vidas se han visto confinadas; por otro lado, el hacer cosas juntos que nos devuelvan el tiempo liberado: la narración, el arte, la lectura, el juego, la filosofía.
    ¿Cree que en este tiempo se está mirando correctamente a la infancia? ¿Hay margen para un cambio de perspectiva, más cercana a la de sus derechos?
    Desde hace un tiempo vengo pensando que la época anterior a la pandemia había ya producido una separación dolorosa entre niñez e infancia, es decir, que la mayoría de los niños habían perdido la posibilidad de una experiencia de tiempo de intensidad, no sometida a la lógica de las finalidades, las utilidades, a la exigencia de rendimiento. No solo la niñez habría perdido su infancia sino la humanidad en general. La solución por los derechos me parece una parte del problema, quizá su carácter más enunciativo, pero creo que hay algo más: insisto en que buena parte de la actividad pre-escolar y escolar debería tener como condimento esencial el “devolver” infancia la niñez, esto es para mí lo más formativo, lo que se recordará con el paso tiempo, lo que hará que una nueva generación no se “adultice” tan rápida y dolorosamente.
    En su pensamiento está presente la dicotomía entre vida y mercado, entre lo que es la educación y lo que debería ser. La situación actual, el interés de los gobiernos porque los contenidos curriculares sigan, a pesar de las carencias y dificultades de muchas familias y niñas y niños, ¿qué le parece?
    Si entendiéramos por contenidos aquellas preguntas, cuestiones, problemas, encrucijadas que a cada momento pone sobre la mesa educativa, si pudiésemos comprender que esos contenidos no pueden solo parecerse a los informativos de la televisión o a las formas superfluas de opinión de influencers y coachings en las pantallas, si creyéramos de verdad que los contenidos configuran en realidad una conversación serísima sobre el mundo y sobre la vida, sean o no curriculares, dar continuidad tiene un aspecto de ritual que a mi modo de ver debe sostenerse. Pero quizá este procedimiento se ha vuelto obsesivo y poco interesante, reduciéndolo todo a sus formas más banales: dar tareas, exigir su cumplimiento, evaluar, y todo a través de mecanismos virtuales. Entiendo la situación de emergencia y la desorientación que nos provoca. Pero: ¿a esto queda reducida la forma –siempre informe, siempre por hacerse- de la escuela? ¿Y la conversación que debería acontecer, por ejemplo, durante y después de una lectura, de un juego, de una información determinada? ¿Y la compañía de los educadores y de pares? El mercado siempre parece encontrar respuestas a sus crisis, pero la educación no puede someterse a esa lógica ni hacer de cuenta que todo sigue tal cual era. Por el contrario, si hubiera alguna oportunidad en este tiempo, es aquella de mostrar esa “anormalidad”y las causas que la produjeron.
    Hace unos días leía una entrevista que le hacían en Página 12. Decía en ella: “Dado el agobio de lo real, ¿qué espacio de libertad se puede crear?”. Hoy, dado el agobio generalizado, ¿qué se respondería a usted mismo?
    Los espacios de libertad son siempre condicionales o condicionados, y quizá la palabra libertad hoy suene absurda o esté pisoteada. Cuando pienso en la experiencia de libertad lo relaciono con cierta imagen de apartarse, de refugiarse, de cuidarse de ciertos hechos horrorosos que el mundo viene provocando en las vidas; pero no lo hago en términos individuales, auto-referenciales, solo para quienes pueden ejercer una práctica libertaria personal. En educación esta palabra, como también igualdad o solidaridad, no puede ser sino una idea colectiva, y se refiere a la posibilidad de encontrar en las instituciones esos espacios liberados del trabajo y del peso que supone ser adulto en este mundo. En términos más acotados me parece que se puede oponer esa imagen de experiencia de libertad con la exigencia de rendimiento. Una actividad, que en sus orígenes es ofrecida como experiencia de libertad común y enseguida pasa a tener un aire a exigencia de rendimiento, pierde su sentido de presente y de trascendencia.
    ¿Cree que en estas semanas se ha revalorizado la relación entre maestros y alumnado o que puede afianzarse la idea de que la educación es posible sin docentes?
    Había leído tiempo atrás que en cierta literatura especializada ya se anunciaba la educación sin educadores, y me resultaba curiosa la idea, por no decir absurda. La vida en general, no solo la vida escolar, sería impensable sin maestros, sin aquellos con quienes hacernos preguntas, sin aquellos con quienes pensar en voz alta, sin poder escuchar la narración de lo ancestral y no solo de las novedades, sin tener otras referencias adultas fuera de los padres, sin reunirse alrededor de lo público, sin aprender los modos artesanales en que se construyen los saberes, sin ser cuidados y sin la experiencia de la igualdad. Esto define no solo la necesidad de una figura sino también la necesidad de un espacio como las escuelas. Ahora bien: en esta contingencia los educadores están agotados, están trabajando mucho más que antes, deben preparar incluso lo que no puede prepararse de antemano, sin olvidar que en este lado del mundo las condiciones de esa labor siguen siendo precarias, tanto material como simbólicamente.
    Tengo la sensación que durante la pandemia de lo que se trata en educación es solo de hacer hacer, de mantener ocupados a los niños y los jóvenes
    ¿Cuál puede ser el papel de maestras y maestros estos días?
    Los partidarios del vínculo unívoco y absoluto entre educación y nuevas tecnologías, como única forma válida de transmisión en el reinado de las sociedades del aprendizaje, están de parabién.
    Las escuelas, los colegios y las universidades están vaciadas –y llenas de fantasmas– en sus espacios pero no en sus dictados: todo se hace a distancia, como era de prever, sin olvidar que antes de la cuarentena buena parte de los sistemas educativos tendían a ello o deseaban hacerlo de una buena vez. La tecno-educación ya había invadido las aulas en buena parte de las prácticas y el mercado había apostado decididamente por la creación de una posibilidad cierta de hacer de las instituciones de formación salas virtuales, salvo bellas y contadas excepciones.
    Cuánto de lo humano ya era en sí tecnología es algo que puede y debe discutirse, pero la invasión en estos tiempos críticos de recursos, formas, estrategias, diseños, herramientas, buenas prácticas, todos ellos afiliados a la idea de virtualidad es una preocupación que me resulta insoslayable. ¿Qué queda del educador que toma la palabra y la democratiza a través de los sinuosos caminos de las miradas y las palabras de los estudiantes? ¿Qué queda de las formas conjuntas de hacer arte y artesanía, de tocar la tierra, de jugar, bajo la forma tiránica de la pantalla siempre-encendida?
    Tengo la sensación que durante la pandemia de lo que se trata en educación es solo de hacer hacer, de mantener ocupados a los niños y los jóvenes, de replicar horarios y rutinas. Como si pudiéramos reconcentrarnos en un mundo que está en aislamiento y olvidarnos de lo que nos angustia y conmueve. Así vistas las cosas, así condensadas, es factible que la imagen del educador quede completamente desdibujada, sea una suerte de parodia de sí misma, o bien ofrezca a algunos desapasionados por la formación la salida tan buscada a su propio hartazgo. Hay una confusión, deliberada o no, de medios y metas, de lo cerrado y lo abierto, del ejercicio y su posible trascendencia, de la tarea y del arte, del aprender por medio de, a aprender con alguien qué, de la conectividad y del contacto.
    Hoy, ahora mismo, si hubiera una potencia en el educador ella es la del cuidado, la compañía, la conversación a propósito del mundo y de la vida, y la hospitalidad. No se trata de contenidos sino de continentes, no es una cuestión de formato sino de urgente presencia. Y no es un problema de estar-ocupados sino de estar-juntos.
    Han quedado al descubierto las enormes diferencias en las condiciones de acceso a la educación de la infancia… ¿cree que aumentará la preocupación de los gobiernos una vez que termine el confinamiento?
    Casi toda la infancia ha sido ahora dividida entre quienes acceden a internet desde sus casas y quienes no lo hacen y, de aquí, ya se ha vislumbrado una relación con el aprendizaje porvenir. Los gobiernos tienen y tendrán por delante una difícil tarea que es la reconstrucción desde las cenizas. Sin olvidar que los sistemas públicos de salud, de educación, de cultura, ya estaban comprometidos o desahuciados en buena parte del mundo, en estas latitudes habrá una niñez literalmente mucho más empobrecida que antes y habrá que imaginar y reinventar políticas de urgencia.
    ¿Qué habremos de aprender para salir de esta crisis con sociedades más fortalecidas?
    Soy algo escéptico al respecto, porque podría ser que el sistema económico actual se haya visto herido en esta pandemia, y acelere sus procesos de desigualdad para compensar las pérdidas. También es cierto que se escucha por todas partes la idea de que estamos frente a una oportunidad. Que todo esto, cuando acabe, si es que acaba, nos hará mejores. Puede ser, ojalá, incluso me gustaría contribuir y participar en ello. Pero en este momento uno debería ser mucho más cauto o evitar, al menos, ser negligente: hay gente que se ha muerto y otra que se morirá, sobre todo ancianos, y no parece que morirse sea una oportunidad. En todo caso espero que la experiencia de pérdida de confort y seguridad, que la experiencia del hilo tenue que separa la vida de la muerte, que la experiencia de tantas y tantos que han hecho de este tiempo doloroso un tiempo de solidaridad, generosidad y responsabilidad, se imponga por sobre la mezquindad deshumanizante del mercado.
    César Bona: «Los chavales necesitan una llamada de sus profes, no fichas»
    La situación actual está evidenciando los descosidos del sistema, dice este profesor, que pregunta: «¿Qué pasa si no ponemos un número ahora, no vale para nada lo aprendido?». Le gustaría que sirviera como punto de inflexión, pero teme que la inercia se impondrá en septiembre. «No podemos hacer que no pasó nada»
    Quiere desbordar el río de la educación, que el caudal salpique herramientas trascendentales en la vida: la salud, el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente, las emociones... que como se dan por básicas, apenas hay tiempo para tratar. Sin embargo, hasta a César Bona le cuesta, aunque sea sin intención, no volver al cauce de los contenidos. Nos invita a reflexionar sobre el sistema actual, a él le gustaría que este parón fuera un punto de inflexión, pero se teme que la inercia y la presión se antepondrán al cambio que desea: la humanización de la educación.
    -Dadas las circunstancias excepcionales, ¿eres partidario de que haya tercer trimestre o no?-
    Ahora a los adultos se nos vienen muchas preguntas sobre niños y adolescentes. Muchas veces son las mismas esperando respuestas diferentes. Lo que tenemos que hacer es cambiar las preguntas. Sin embargo, un periodista me decía: ‘Siendo prácticos, ¿con cuántos suspensos pasarías a un niño?‘. Y yo pensaba: ‘Si eso es la practicidad en educación, me bajo’. Siendo práctico lo que hay que hacer es cambiar todo el sistema en el que estamos ahora mismo, y no es una utopía. Lo que tenemos que hacer es tomar esto con perspectiva, ver qué sistema tenemos, qué funciona bien y qué no. Esta situación tan excepcional está desvelando los descosidos: dependencia de las notas a las que estamos atados, ¿si no se pone un número ahora mismo no sirve de nada lo aprendido hasta ahora? No, bastaría con una frase: ‘Lo ha hecho bien hasta ahora y lo va a hacer bien a partir de ahora‘. También desvela la presión brutal de contenidos en la que viven los niños, las familias y los docentes.
    -Cierto, pero llevamos un mes con el mismo debate.-
    Por eso es muy importante abrir otras ventanas. Esta situación también pone de manifiesto lo alejado de la realidad que está el sistema. Desvela la inflexibilidad del currículo…
    -Y que no contempla las realidades de cada casa.-
    Efectivamente. Diez familias son diez realidades diferentes y en ninguna la situación ha mejorado. Algunas se van a mantener, pero en otras será peor, porque falta un familiar, un trabajo o no tienen los medios de otras familias. Es necesario un ejercicio de empatía como antes no habíamos tenido. Empatía con los adultos y hacia los más pequeños, porque esto también desvela la «adultización extremada de las Administraciones educativas». Parece mentira que sigan presionando a los docentes para que manden tareas o para que evalúen y examinen, mientras se está viviendo una situación impresionante en la cual lo que necesitan los chavales es una llamada: ’No te preocupes que yo sigo aquí y cuando todo esto acabe lo primero que haremos será darnos un abrazo‘. Esto es lo que necesitan, en vez de fichas que nos obligan a mandar.
    -Hablas de la presión de los profes, pero también de los alumnos...-
    Absolutamente, brutal. Desde el punto de vista adultocéntrico, que es desde el que se están tomando las decisiones, no podemos olvidar a los protagonistas sin voz, los niños y niñas no son máquinas de hacer tareas, no son insensibles a lo que está pasando, necesitan más que nunca el apoyo, compresión y empatía de los adultos. Es lo primero que tenemos que pensar.
    -Otro vértice de triángulo: muchos padres se quejan de la carga de trabajo, ¿se está planteando bien?-
    Sin darnos cuenta el río vuelve al cauce de los contenidos, y yo lo que haría sería cerrar la persiana y colgar el cartel de cerrado por obras. Ahora mismo tendríamos que darles herramientas para que supieran llevar esta situación y replantearnos todo, incluyendo mandar tareas. El otro día alguien me preguntó: ‘¿Tú verías justo que pasaran unos y otros?’ Al principio pensé: ‘No, no sería justo para unos porque irían bien y para los otros porque necesitan reforzar‘. Sin darme cuenta ya había vuelto al cauce de los contenidos. Ese día apenas pude dormir, y me vino a la cabeza la palabra justicia. Decía: ‘¿Justo o injusto?‘. Los docentes no somos jueces, no estamos aquí para juzgar con cuántos suspensos deben pasar. El fin de la educación es dar herramientas.
    -Dices que las palabras que más escuchamos estos días son: examinar, evaluar y contenidos. Partiendo de que son muy importantes, ¿nos estamos llenando de contenidos y vaciando de otros aspectos?-
    Si el debate se centra en las preguntas que nos hemos hecho siempre, esto no nos ha enseñado nada. Si pensamos las herramientas que se necesitan en una vida normal, sin pandemia, necesitaríamos: contenidos relacionados, somos seres sociales y hay que educar también para eso, con asambleas, con diálogos, hacia la convivencia... Respeto a los demás, a uno mismo, al medio ambiente, a otras culturas, en el uso de la tecnología responsable y ético, y en el no uso de la tecnología. Gestionar las emociones, la salud, ¿cuánto peso tiene ahora en la educación? Como se da por hecho, se meten en el saco de lo transversal para que se toquen en todas las materias, pero como hay tantísimos contenidos, muchas veces no se puede tocar lo esencial.
    -Explicar por qué tenemos que estar un ratito al sol, eso ya es una lección.-
    O como cuando un niño hace una tarta con su madre, necesita saber leer, explicar ciertas cosas, sumar.. O si coge un globo terráqueo, lo gira y solo poniendo un dedo puede montar dos semanas de viaje virtual, metiendo geografía, historia, educación física, idiomas...-Sin embargo, hay quien solo ve lo que están perdiendo...-Un profesor de Economía de la Universidad de Madrid decía que los alumnos en este tiempo iban a perder el 11% de los contenidos que se dan en un año. Y que el efecto será que perderán el 1 % de su salario cuando tengan 30 años, y yo ahí tenía los ojos como platos de ensalada. Sugería recuperar lo perdido en verano, y ahí ya se me salían de las órbitas.
    -¿Crees que cuando regresen a las aulas van a volver diferentes?-
    Está claro que les va a marcar, y no podemos pretender hacer como si no pasara nada, un par de días de ánimo y vamos a seguir con los contenidos. Si pensamos en todas estas herramientas que faltan, es ahora cuando se las tenemos que dar, que es cuando tienen que hacer uso de ellas. Hay ejemplos de chicos y chicas, que viendo lo que está pasando muestran su solidaridad. Un chico que hace máscaras en 3D para un centro sanitario. ¿Eso cómo lo evalúas? Pues: ‘Estoy orgulloso de ti‘, no hay mejor frase. ¿Qué le voy a poner, un 9?
    -¿Confías que esta situación nos lleve a hacer borrón y cuenta nueva?-
    Cuando digo inercia a veces esa palabra es incompatible con la reflexión y con valentía, y en temas políticos, con la palabra consenso. Si piensan que un pacto educativo arreglaría las cosas, yo no estoy tan seguro, porque no se trata solo de aprobar leyes, se trata de escuchar la realidad de las familias y de cada niño.
    -¿En qué te gustaría que cambiara el regreso a las aulas?-
    Uno se enfrenta a la realidad de esa inercia que te he dicho antes, hay tantas cosas sobre las que podríamos reflexionar, empezando por los contenidos que vienen desde bachillerato hasta infantil y que empiezan a marcar la presión, o por contenidos reales, que den espacio para la vida o para escuchar y dialogar, que apenas da tiempo, y sigue siendo una paradoja en educación. Que se den cosas por hechas como el respeto a uno mismo, a los demás o al medio ambiente, o a otras culturas, y que apenas tenemos tiempos de verlo según los contenidos, pero sobre todo que fuera un recibimiento más humanizado, y que perdurara a lo largo del tiempo. Y que las Administraciones entendieran cuáles son las herramientas necesarias en la vida y que se pusieran manos a la obra.
    -Tiene pinta de que todo volverá a ser como antes...-
    Eso me provoca tristeza e indignación pero aflora la esperanza, porque para mí la educación es sinónimo de esperanza. Aunque no cambie el sistema, que veo difícil que cambie, espero que cambien muchas de nuestras escuelas.
    Nuestra virtualidad latina - En Distopía - por Hector Ghiretti
    Súbitamente, lo que era ocasional se volvió habitual. Lo que antes servía para hablarse y verse con relaciones distantes -familiares, amicales o profesionales- pasó a ser el vehículo imprescindible de comunicación con los más cercanos. A partir del distanciamiento social obligado por la pandemia, el espacio cotidiano se hizo grueso, aumentó su espesor hasta hacerse difícil de atravesar.
    Meet, Zoom, Hangout, Jitsi: aplicaciones para realizar videoconferencias. He aquí los medios de la comunicación interpersonal que nos permiten seguir en contacto con los nuevos distantes. Pronto se pusieron en evidencia sus defectos y limitaciones: problemas de seguridad y encriptación, prestaciones limitadas, requerimientos demasiado exigentes en materia de audio y video, conectividad.
    Pero el reclamo más llamativo fue que el tiempo de sesión que ofrecían las aplicaciones en su versión gratuita era a todas luces insuficiente. Cabe proponer una conjetura sobre horizonte cultural en el que tuvo origen la queja. Se trata de un malestar previsiblemente latino, en el sentido más amplio de la palabra: pueblos que hablan idiomas derivados de la inmortal lengua del Lacio.
    Y no es para menos.
    Influidos directamente por el culto a la palabra y el gusto por la representación dramática de los helenos, los romanos desarrollaron como nadie el arte de la retórica. El teatro no les gustaba tanto como a los griegos, quizá porque eran en si mismos un pueblo de histriones, acostumbrados a representar un papel dramático en la vida cotidiana.
    El verbo florido de los romanos se canalizó en tierras ibéricas a través del demorado arte de la conversación, y más recientemente, de la hispánica tertulia. Dio el salto atlántico cuando despuntaba el barroco: a la conversación se agregó la afectividad propia de los hispanoamericanos, su expresionismo característico, sus reglas de cortesía, la manifestación física del afecto.
    No he averiguado cuál es el origen de este invento pandémico de saludarse con el codo, pero no me extrañaría que sea una ocurrencia latina, por la necesidad imperiosa de tocarse de algún modo al encontrarse. Como si nos hiciera falta una prueba palpable de la presencia del otro para saber que está allí.
    Nos gusta estar juntos. Un amigo mexicano se refiere a cierta patología muy común del ambiente profesional de su país: la juntitis, o propensión a armar reuniones por cualquier motivo.
    Ya en el contexto rioplatense la extroversión hispanoamericana, reforzada por la influencia itálica, se trocó en introspección exhaustiva, en exploración y exteriorización de ideas, sentimientos, juicios, opiniones, fruto quizá de la notable penetración del psicoanálisis en estas tierras.
    Los ingleses llaman conversation pieces a los cuadros que representan personas conversando o haciendo otras actividades, usualmente en el exterior. También denominan así a objetos de ornato que pueden ser motivo de charla. En el Río de la Plata la conversation piece por excelencia es la mesa de café.
    Charlémoslo bien, después
    Hablamos mucho. Lo ha dicho con todas las letras Miguel Ángel Martín, quien desde su cuenta @Tunomandas, está haciendo el mejor costumbrismo del confinamiento del mundo hispanoparlante. Hablamos mucho, quizá demasiado. Tenemos muchas palabras para designar la conversación indiscreta, que hurga en la vida de los otros y transmite los trascendidos: cotilla, chusmerío, copucha, chisme, chimento. Hablar lleva tiempo, por eso ningún plazo nos alcanza: siempre nos estamos prometiendo mutuamente otra ocasión en la que hablaremos con más tiempo, más tranquilos.
    Pero ¿qué sucede cuando disponemos de un tiempo tecnológicamente limitado, y peor aún, cuando no podemos practicar nuestros ritos sociales de proximidad física: abrazos, apretón de manos, besos, palmoteos, caricias, pellizcos?
    Se ha observado que las videoconferencias son más cansadoras que las reuniones físicas, porque nuestras mentes tienen que lidiar con la disonancia cognitiva que supone la contradicción de “estar juntos” pero sin la presencia corporal. La negación en los hechos de la ausencia del otro exige un esfuerzo psicológico mayor.
    Pues bien: esto resulta aún peor para nuestra sociabilidad latina, que entra inevitablemente en estado de stress.
    En el plano laboral, si no se puede extender el límite de tiempo, las reuniones virtuales se quedan en los prolegómenos, con escaso provecho. Si pueden extenderse se convierten en agotadoras maratones comunicativas que sirven para hacer catarsis y hablar con quienes no podemos hacerlo en directo, de todo lo que no hemos podido hablar a lo largo del día con quienes convivimos.
    El tiempo de los latinos
    Y es que la sociabilidad latina, barroca y expresionista se deriva de nuestra concepción del tiempo y nuestra forma de vivirlo. Es conocida la expresión anglosajona time is money: el tiempo es dinero, un recurso escaso que debe ser empleado con el propósito de obtener un beneficio económico.
    Frente a esta concepción economicista del tiempo se erige la concepción vegetal, naturalista del tiempo americano (más bien, hispanoamericano) que analizara muy acertadamente el filósofo Alberto Buela: un tiempo de la espera, de la contemplación, del crecimiento y desde el punto de vista social, de la acogida. Un tiempo, me permito agregar yo, apto para la plática extensa, pero también vulnerable, incapaz de defenderse ante la lógica de imposición del tiempo como recurso escaso.
    Toda la maravillosa tecnología puesta al servicio de la conexión remota que es la virtualidad ha sido concebida y desarrollada según la idea del tiempo como recurso escaso. Es evidente que nuestra sociabilidad latina se lleva mal con estos sistemas creados en otros entornos culturales.
    La pregunta es qué hacer frente a esto: ¿adaptación o resistencia?
    Por un lado, quizá tengamos que limitar en lo sucesivo la efusividad física del saludo. Con ello perderemos algo de singularidad cultural, pero parece una adaptación necesaria.
    Por el otro es probable que las tecnologías nos obliguen a revisar nuestra concepción y nuestra manera de vivir y aprovechar el tiempo. También constituye un fenómeno de aculturación, pero puede permitirnos defender lo que nos queda de identidad, que hoy se encuentra en un estado de indefensión. La cultura es un organismo vivo que también se conserva y se fortalece a través de transacciones oportunas.
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"El aprendiz de sabio". Ciclo radial de pensamiento e ideas que va todos los miércoles de 21 a 23 hs. por Radio Antena Uno San Juan FM 91.5MHz, http://www.antena1sanjuan.com.ar/ , conducido por Juan Marcos Tripolone y Adrián Gusberti.