Imagina esto… Empujas una ficha de dominó… solo una.
Y empieza a caer todo. Una… otra… otra…
Hasta que algo enorme se derrumba.
Eso es el efecto mariposa.
Una pequeña decisión… puede cambiarlo todo.
Mi mamá tenía 15 años… y le dijeron que no me tuviera.
Que era muy joven… que mejor siguiera con su vida.
Pero un día, en un estadio… ella puso sus manos sobre su vientre y le dijo a Dios:
“Señor… no sé cómo lo voy a criar…
pero te lo entrego.”
Esa fue la ficha.
Esa pequeña decisión…
47 años después, aquí estoy.