México vive una jornada de movilización social previa al mundial, es legítima y con todo el derecho a la manifestación. Maestros, colectivos de desaparecidos, madres buscadoras, estudiantes y trabajadores salen a exigir justicia, seguridad y derechos. El fondo es claro, son protestas con causas reales, sin embargo, el riesgo está en que sectores con intereses propios intenten capitalizarlas, empujarlas al choque y usarlas para beneficio propio.