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  • #18 Putin no va de farol con la amenaza nuclear | con Rodríguez Costa
    Hablé el otro día con Anna Reid, una periodista e historiadora maravillosa, para hacerle una entrevista. Esta mujer, que se conoce Ucrania y Rusia al dedillo, o quizá todo salvo lo que hay al este del río Volga, que sólo lo conoce muy bien, me dijo cosas muy interesantes.
    Durante las semanas previas a la ocupación rusa de Ucrania visitó infinidad de seminarios, con exembajadores, con thinktankers, con los mejores analistas, y nadie se creía que Vladímir Putin fuera a dar un paso tan violento, tan drástico, irreversible. A todos los pilló por sorpresa la declaración de guerra total.
    Debemos decir que no pasó en este podcast. Hay al menos dos episodios donde contamos, con Nicolás de Pedro, que nosotros éramos muy pesimistas. Porque ya no era sólo que hubiese más de 100.000 soldados en la frontera. Es que estaban llevando sangre, levantando puentes de pontones, etcétera. Lo que me planteó Anna Reid es que nadie era capaz de pensarse en lo peor. Y que es hora de que nos hagamos a la idea, de que nos preparemos para cualquier escenario.
    Usted, querido oyente, se preguntaré qué significa cualquier escenario. Cualquier escenario significa un ataque nuclear. En Ucrania o, efectivamente, en algún país de la OTAN.
    Hoy me acompaña el analista de Seguridad y Defensa Rodrigo Rodríguez Cuesta, colaborador de la casa, para arrojar luz sobre la situación de batalla en Ucrania y la estrategia militar de Rusia de ahora en adelante.
    Hablé el otro día con Anna Reid, una periodista e historiadora maravillosa, para hacerle una entrevista que publicamos en El Español. Esta mujer, que se conoce Ucrania y Rusia al dedillo, o quizá todo salvo lo que hay al este del río Volga, que sólo lo conoce muy bien, me dijo cosas muy interesantes y que me dejaron pensando.
    Por ejemplo, que durante las semanas previas a la ocupación rusa de Ucrania visitó infinidad de seminarios, con exembajadores, con thinktankers, con los mejores analistas, y nadie se creía que Putin fuera a dar un paso tan violento, tan drástico, evidentemente irreversible. A todos los pilló por sorpresa la declaración de guerra total.
    Lo que debemos decir, poniendonos una medallita, que no pasó en este podcast. Hay al menos dos episodios donde contamos, con Nicolás de Pedro, que nosotros éramos muy pesimistas. Porque ya no era sólo que hubiese más de 100.000 soldados en la frontera. Es que estaban llevando sangre, levantando puentes de pontones, etcétera.
    Lo que me planteó Anna Reid es que nadie era capaz de pensarse en lo peor. Y que es hora de que nos hagamos a la idea, de que nos preparemos para cualquier escenario.
    Usted, querido oyente, se preguntaré qué significa cualquier escenario. Pues bien, cualquier escenario significa un ataque nuclear. En Ucrania o, efectivamente, en algún país de la OTAN. Precisamente por la debilidad manifestada por Rusia en Ucrania son más peligrosos.
    Hoy me acompaña el analista de Seguridad y Defensa Rodrigo Rodríguez Costa, colaborador de la casa, para arrojar luz sobre la situación de batalla en Ucrania y la estrategia militar de Rusia de ahora en adelante.
    Si quiere escuchar razones para la tranquilidad o el optimismo, será mejor que apague la radio.
    21 min
  • #17 La huida infernal de Hasán de los talibanes | con su testimonio
    Voy a pedirte un esfuerzo, querido oyente. Quiero que te ubiques en agosto, en Afganistán, a 45 grados, bajo el sol del desierto, junto a cientos de personas desesperadas, agolpadas a las puertas del aeropuerto de Kabul con una esperanza compartida: salir de allí como sea y llegar, si es posible, al país para el que trabajaste durante tres, cinco o quince años.
    Recuerda, querido oyente, que esto sucedió cuando los talibanes recuperaron el poder en Afganistán. Recuerda que estas escenas se produjeron tan pronto como Joe Biden ordenó la salida a toda prisa de sus tropas en Afganistán.
    Recuerda que lo hizo sin avisar a sus aliados, como España, que compartieron misiones durante dos décadas. Recuerda el caos, el atentado en el que murieron decenas de personas.
    Recuerda cómo la improvisación de la prisa comprometió la vida de miles de colaboradores de las democracias occidentales. Quien no tiene que hacer el esfuerzo es Hasán. Él estuvo allí. Y en este programa nos lo cuenta.
    También me acompaña alguien ha seguido de cerca la situación de Hasán y otras decenas de afganos en una situación similar, delicadísima, llena de miserias. Hablo de Diego Rodríguez Veiga, reportero de la revista Porfolio | EL ESPAÑOL, que hace unas semanas publicó un nuevo reportaje sobre el tortuoso proceso que tienen que seguir los colaboradores de España para llegar hasta nuestro país.
    19 min
  • #16 España se la juega en las elecciones francesas | con Guillermo Íñiguez
    Qué sistema tienen nuestros amigos franceses para escoger a su presidente. Consiste en una primera vuelta, donde se presentan varios candidatos, y de ahí nace una criba para que queden sólo dos opciones. Esto fue lo que pasó el pasado 10 de abril. Los dos que quedaron fueron el actual presidente, Emmanuel Macron, y por muy poco, pero ahí está, la sucesora del linaje Le Pen: la nacionalista Marine.
    En otros tiempos, el Elíseo se disputaba entre conservadores y socialdemócratas. Igual que en España. Los republicanos, por una parte, que serían nuestro PP. Y los socialistas, por otra, que serían, efectivamente, nuestro PSOE.
    Pero esto ha cambiado. Porque Macron representa a un partido creado en 2015, taimado, liberal, proeuropeo y progresista llamado En Marche. Es tan personalista este partido que, si te fijas, comparte iniciales con su candidato y fundador.
    Y porque Le Pen abandera una formación reaccionaria, antieuropea, anti-OTAN, simpatizante de Putin, con un programa cargadísimo de políticas sociales y aislacionista. A menudo lo comparan con Vox. Pero, en realidad, se da un aire a la Falange.
    Como sea, parece evidente que los franceses no eligen simplemente entre dos aspirantes. Eligen también entre dos modelos políticos antagónicos, eligen entre continuidad y rupturismo, y las consecuencias de que triunfe un bando u otro pueden ser enormes.
    Y no sólo para Francia. Por esta razón, hoy me acompaña Guillermo Íñiguez, analista político y colaborador de la casa, para tratar de responder una pregunta inquietante: ¿qué se juegan España y la Unión Europea el próximo 24 de abril?
    20 min
  • #15 Españoles, preparaos para los hackers rusos | con Brais Cedeira & David Morenas
    Imagina una guerra. O más bien las armas y los soldados típicos de una guerra. ¿Qué ves? Seguramente ametralladoras, fuegos cruzados, misiles, trincheras, bombarderos, tanques, carros de combate, ciudades en ruinas. ¿Por qué no visualizas, en cambio, ordenadores, códigos, salas cerradas y horas y horas al teclado?
    Tal vez porque nos parece muy novedoso o porque lo vemos menos espectacular.
    Pero es importante que nos sensibilicemos con esto: la guerra también es cibernética y los daños que nos pueden procurar en Madrid, Girona o Albacete con un golpe de tecla en Moscú pueden ser tan graves, tan profundos, que más nos vale estar preparados. Especialmente ahora que estamos en guerra con una potencia como Rusia, que cuenta con un ejército temible de hackers.
    Me acompañan hoy en el estudio dos invitados que conocen bien el tema. Por un lado, Brais Cedeira, reportero de EL ESPAÑOL especializado en Defensa que lleva informando desde hace años sobre los ciberataques que recibe nuestro país, tanto aquí como en el extranjero. Por otro, David Morenas, que es experto en ciberseguridad y ciberinteligencia. Y, para más detalle, fue durante 16 años técnico informático del Ejército de Tierra, y estuvo otros 3 años más en la Armada. Ahora trabaja como perito informático y administrador de sistemas en la consultora informática Tekpyme.
    33 min
  • #14 España ha traicionado al Sáhara. ¿Por qué? | con Algora Weber
    La carta es un recurso romántico en desuso. Ahora se estilan los mensajes de Whatsapp, los correos electrónicos, ¡los emoticonos! Pero por suerte en los salones diplomáticos el romanticismo se mantiene con vida. Con mejor o peor literatura, pero ahí sigue. Da cuenta en este caso de buena salud y pésima literatura la carta que Marruecos hizo pública después de que se la remitiese Moncloa.
    En su interior encontramos una noticia inesperada. España respalda que la soberanía del Sáhara Occidental pertenezca a Marruecos. Que sea una parte más de su territorio. No importa que los saharauis se revuelvan y se resistan. Mucho menos que hasta hace dos semanas la interpretación nacional fuese que el Sáhara es un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos.
    Pedro Sánchez se encargó de defender este movimiento tectónico, este nuevo regate de cadera, en el Congreso de los Diputados. En el mismo lugar y antes los mismos representantes de la soberanía nacional que no tuvo a bien consultar. 
    Sánchez explicó que no lo hace por gusto, sino para calmar las aguas con Marruecos. Esas que andaban ciertamente alteradas desde que su Ejecutivo decidiera acoger a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, para tratarle el coronavirus. Las mismas aguas que llevaron a Mohammed VI a ordenar una crisis migratoria en Ceuta y Melilla, a romper puentes diplomáticos con Madrid y a sacar de la capital a su embajadora.
    Como sea, es un asunto muy complejo que difícilmente se puede explicar al detalle en veinte minutos. Pero vamos a intentarlo. Para eso me acompaña Maria Dolores Algora Weber, doctora en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid e investigadora del Centro de Seguridad Internacional de la Universidad Francisco de Vitoria.
    20 min
  • #13 La OTAN tiene que prepararse para lo peor | con Román D. Ortiz
    Ya van cuatro semanas de guerra en Ucrania. Si eres un oyente habitual del podcast, nada de esto te pilla por sorpresa. Venimos hablando de las intenciones y las acciones del Kremlin desde hace tiempo. Concretamente desde diciembre, cuando ya avisábamos de que los movimientos en la frontera, donde Rusia acumuló 150.000 hombres, auguraban algo peor que unos ejercicios militares.
    En España tenemos una ventaja sobre Rusia. Se puede decir la verdad sin que te cierren el periódico o la emisora de radio, sin que te encierren por llevarle la contraria al Gobierno. En España podemos denunciar sin miedo los crímenes de Vladímir Putin. Podemos llamar guerra a la guerra. Podemos hablar largo y tendido sobre las atrocidades, los bombardeos, el fuego, el hambre y los desplazados en Ucrania.
    En Rusia, no.
    Rusia tiene su propia visión de las cosas. Kiev está gobernado por drogadictos, el Donbás está infestado de nazis, Mariúpol sufre los bombardeos de los nacionalistas ucranianos y las víctimas del desalmado Zelenski lloran de alegría y reciben con los brazos abiertos a los libertadores rusos.
    En Rusia, los respetadísimos analistas fantasean con bombardear Polonia y los países bálticos, y la publicidad llama a recuperar incluso Alaska.
    En España suena a broma para todo aquel que no se guía por la matraca de Sputnik y Russia Today. Pero está ocurriendo y no es para tomárselo a risa.
    Este aislamiento informativo de Moscú, que se suma al económico y político, debería preocuparnos. ¿Está siendo Putin víctima de su propia propaganda? ¿Está cayendo el Kremlin en su propia trampa? Si la realidad que construyen es esta, tan disparatada, tan distorsionada, si siguen aislados, arrinconados, ¿qué no serán capaces de hacer?
    En este episodio voy a hablar con Román D. Ortiz, analista del Centro de Seguridad Internacional de la Universidad Francisco de Vitoria y colaborador de la casa, sobre Putin. ¿Se atreverá a golpear un territorio de la OTAN? ¿Se la jugará a provocar la Tercera Guerra Mundial?
    19 min
  • #12 Putin sabe lo que piensas | con Daniel Iriarte
    Pedro Sánchez anunció que España no es una isla y que aplicará el mismo veto que el resto de los colegas europeos a las cadenas Russia Today y Sputnik, que más que medios periodísticos son armas de propaganda al servicio de Vladímir Putin. Hay mucha gente que no se lo explica. ¿Cómo es posible que se acabe así, con esta naturalidad, con un medio de comunicación por la simple circunstancia de tener una línea editorial prorrusa?
    Es el caso de cierta izquierda muy bien representada por Pablo Iglesias, quien por cierto tuiteó amargamente lamentando estar ante un caso flagrante de censura. “¿Russia Today y Sputnik informan a favor del Gobierno ruso? Sin duda, igual que Mediaset y Atresmedia informan a favor de sus propietarios. ¿En un contexto de guerra manipularán? Obvio. ¿Qué significa censurarlos? Que la libertad de prensa es un discurso liberal hipócrita”.
    Esta reflexión, sin embargo, comete muchas trampas. Ya no es sólo que deba conducir irremediablemente a la preocupación que asuma tranquilamente que un medio que es altavoz de un régimen autoritario tiene derecho a mentir. Es, también, la manera en la que equipara Russia Today y Sputnik como medios de comunicación similares Telecinco o LaSexta, pese a ser por naturaleza herramientas de guerra al servicio de un régimen criminal.
    Que parezca periodismo y que parezca un medio de comunicación, Iglesias, no lo convierte ni en periodismo ni en un medio de comunicación. Esto lo ha comprendido Bruselas, que ha decidido que no hay razón para mantener sonando a todo trapo y sin descanso la propaganda del enemigo en su batalla sin cuartel contra Occidente. Por eso ha impuesto el veto.
    En este episodio me propongo descubrir si, de alguna manera, este cierre del grifo ruso servirá para combatir su desinformación. Pero también me pregunto algo más: ¿cuánto sabe de nosotros la cúpula de Moscú para haber colado tan bien ciertos mensajes en nuestras sociedades? A estas alturas, ¿se puede decir que está ganando la partida, o la cruenta invasión de Ucrania ha alterado el resultado?
    Hablo con Daniel Iriarte, periodista y consultor de NAR Research and Consulting, para resolver estas dudas.
    25 min
  • #11 Putin no se conformará con Ucrania | con José Ramón Bauzá
    Empezamos por primera vez este podcast en ruso. No porque nos pasemos al bando del Kremlin, sino por comenzar con la voz de Vladímir Putin. Ayer se dirigió directamente a las tropas ucranias, a las tropas de otro país, para decirles lo siguiente: “No permitáis que los neonazis usen a vuestros hijos, mujeres y ancianos como escudos humanos, tomad el poder. Nos será más fácil pactar con vosotros que con esa banda de drogadictos y neonazis en Kiev que tienen como rehén al pueblo ucraniano”.
    Si los envenenamientos a opositores, las torturas a periodistas, el encarcelamiento de manifestantes, las ciudades arrasadas a sangre y fuego, las atrocidades cometidas en el este de Ucrania, en Grozni, en Georgia, si nada de eso fue de ayuda, al menos estas palabras sobre el Gobierno que lidera Volodimir Zelenski servirán para dar cuenta de con quién han tratado de dialogar Estados Unidos, Reino Unido y los europeos durante meses para disuadirle de ocupar Ucrania.
    Cuando tuve la ocasión de entrevistar a Anne Applebaum, que es posiblemente la historiadora que más páginas ha dedicado a la Unión Soviética y Rusia, y una de las periodistas que mejor conoce los mecanismos de poder en Moscú, ya me puso sobre aviso. Con Putin sólo funcionará la mano dura. Sanciones contra su círculo y armar hasta los dientes a la resistencia ucrania, si es que no queremos meter botas sobre el terreno.
    Hemos visto que europeos, británicos y americanos han descartado esto último. Hemos apostado todo a castigar económicamente a Rusia. Lo hemos hecho con el miedo muy presente a que nos suba la tarifa de la luz, el precio del combustible, etcétera. 
    Está claro que medidas como el bloqueo alemán del Nord Stream 2 son un duro castigo. Que las sanciones contra su sector financiero, contra los oligarcas o contra parlamentarios son un avance. Pero es comprensible que los ucranianos se hagan ciertas preguntas. ¿Han servido para que dejen de sonar las explosiones en Kiev? ¿Para que se vayan los tanques rusos? ¿Para que depongan las armas? ¿Para que renuncien a los actos de guerra contra civiles?
    Las imágenes que nos llegan, las historias que nos cuentan, el envío de tropas chechenas, la artillería pesada en el país y los insultos al presidente electo de Ucrania no nos hacen pensar que Putin vaya a parar. La cuestión es cuál es el siguiente movimiento. Porque Putin no se conformará con Ucrania.
    Hoy hablamos con José Ramón Bauzá, eurodiputado y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, para conocer su análisis privilegiado y cómo se vive la situación en Bruselas. Qué se comenta. Qué se respira. ¿Está justificado el pesimismo?
    25 min
  • #10 Casado o Ayuso: ¿sólo puede quedar uno?
    Dijo Isabel Díaz Ayuso que Pablo Casado y ella son íntimos, como hermanos. Dice Casado que esta confrontación le duele mucho, tanto como a Ayuso, conociendo como conoció a su padre, a su madre... Son 17 años de amistad entre ellos. Media vida. Pero con tanto amor y tanta efusividad acabarán matándose.
    Si Ayuso y Casado son como hermanos, al menos lo son como Abel y Caín. Porque la paz parece ya una quimera. Por una parte, tenemos el contrato de compra de mascarillas por un millón y medio en 2020 donde el hermano de Isabel Díaz Ayuso cobró un porcentaje, según la propia presidenta madrileña, como “contraprestación de su trabajo”, y no como comisión. No es el único vínculo comercial con la Comunidad de Madrid donde aparece el nombre de Tomás Díaz Ayuso, como desvelamos en EL ESPAÑOL.
    Por otra, la presunta trama de espionaje contra Ayuso que habrían urdido desde Génova para sacarle trapos sucios. O para meterle unas cremas en el bolso, que dijo Raúl del Pozo.
    Para zambullirnos en la intriga, me acompaña el subdirector y corresponsal político de EL ESPAÑOL, Alberto D. Prieto. Vamos a tratar de explicar qué hay debajo de la alfombra, y de resolver si es posible que los dos pistoleros sobrevivan al duelo.
    29 min
  • #9 ¿Entregaremos Ucrania a Putin para evitar la guerra con Rusia?
    Estamos viendo cómo los líderes europeos están entregados a la noble causa de la diplomacia y la distensión de la crisis ucraniana, que tiene un culpable muy claro y un nombre muy conocido: Vladímir Putin. Emmanuel Macron, presidente de la República francesa, voló hasta Moscú para reunirse con él. Pero desde su llegada se comprobó que, si Putin está habilitado para la diplomacia, desde luego no está por la labor de demostrárselo a los europeos.
    Ahí está, para quien quiera verla, la humillante imagen de Macron llegando al aeropuerto sin que nadie vaya a recogerlo, o la distancia kilométrica entre líderes en la reunión que agendaron. Por no mencionar que Rusia tuvo la grosería de despreciar en público el liderazgo del presidente francés, sugiriendo que su opinión en el asunto cuenta entre poco y nada.
    Contrasta esta amarga acogida con la calurosa bienvenida que le dio Zelenski en Ucrania, que parecía recordarnos de qué parte hay que estar en estos momentos.  Como sea, llevamos dos meses comentando la amenaza de invasión rusa, sin contar los años de guerra en el este del país, y lo cierto es que no ha habido grandes avances. Pero ha dejado un rastro de migas que no está de más que sigamos. Principalmente porque se ha filtrado que, en el vuelo a Moscú, Macron deslizó la posibilidad de la finlandización de Ucrania.
    Es cierto que luego lo desmintió. Pero, como no es la primera vez que se comenta, vamos a explicar en qué consiste y nos vamos a hacer una pregunta: ¿hasta dónde estamos dispuestos los occidentales a defender la libertad y la democracia en Ucrania? Es más: ¿qué significaría entregar Ucrania a Putin para evitar la guerra con Rusia?
    Para encontrar respuestas, me acompañan Nicolás de Pedro, investigador principal del Institute for Statecraft de Londres y colaborador de EL ESPAÑOL, y Antonio López-Istúriz, secretario general del Partido Popular Europeo.
    38 min

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Un pódcast en español para comprender un mundo incierto, cambiante y peligroso. Cada sábado, con entrevistas a los mejores analistas. Dirigido por Jorge Raya Pons para El Español.