¿Qué pasaría si viéramos cada encuentro con otra hermana como una oportunidad para el evangelio? El discipulado comienza con pequeños pasos… pero deja frutos eternos.
¿Qué pasaría si viéramos cada encuentro con otra hermana como una oportunidad para el evangelio? El discipulado comienza con pequeños pasos… pero deja frutos eternos.