¿Existen los Ángeles? Está es una de las grandes preguntas de la humanidad que no se ha conseguido responder. Seres a los que se les han atribuido milagros a la par que desastres. La figura del Ángel ha estado siempre presente en el arte. Obras como las pinturas de “la Villa de los Misterios” en Pompeya, “el Ángel del Norte” en Inglaterra o “El tríptico del Juicio Final” del Bosco son sólo algunos de estos ejemplos.
Es en la Biblia donde aparecen los primeros escritos que hablan de los Ángeles. Nuestro compañero Javier Sierra, autor de “El Ángel Perdido” nos cuenta casos que se dan en la Biblia. En el libro del Génesis, en el capítulo 32, Jacob se encuentra con un Ángel con aspecto corpóreo en medio del desierto. Éstos tienen una lucha cuerpo a cuerpo, y en un momento dado el Ángel da una patada a Jacob y le deja cojo. Cuando le pregunta por su nombre éste no se identifica, y le contesta que él ya no se llamará Jacob, sino Israel.
También en el Génesis nos encontramos con una de las historias más oscuras y difíciles de explicar en la que los hijos de Dios, los Ángeles, se mezclan con las hijas de los hombres y dan origen a una nueva estirpe. Los Ángeles son citados hasta en 108 ocasiones en los libros del Antiguo Testamento y en casi todas ellas se les describe como seres de carne y hueso.