Muchos de nuestros colaboradores lo tienen claro y clasifican a la ouija como un elemento potencialmente peligroso. El investigador Santiago Vázquez ha aportado su punto de vista sobre un fenómeno que parece incrementarse en tiempos de guerra y crisis. Pero a él, también se han unido, entre otros, la periodista Clara Tahoces, la escritora Sol Blanco-Soler, la investigadora Paloma Navarrete y los profesores Paco Azorín y José Luis Hermida que han rescatado de sus archivos los casos más escalofriantes relacionados con esta tabla espiritista.