Se trata de una iniciativa cuyo origen data de la primera y segunda guerra mundial y cuyo objetivo crear conciencia sobre el impacto ambiental perjudicial de la agricultura animal y la pesca industrial.
La campaña anima a las personas a ayudar a frenar el cambio climático, conservar los preciosos recursos naturales y mejorar su salud al tener al menos un día a base de plantas cada semana.
Y es que comemos demasiada carne roja y procesada...