Hasta aquí hemos llegado.Intentarán culpar al maquinista y, si no lo consiguen, harán responsable al vagón, al Cambio Climático, a Franco o a María Santísima.En cualquier caso, aquí no sabremos nunca a ciencia cierta —como con el apagón— qué ha pasado.Pero da igual.Es irrelevante que técnicamente sea un perno, un manguito o la soldadura.Los responsables, los culpables de las 43 muertes, son ellos: los que llevan más de siete años pillando comisiones millonarias y gastando el dinero público en furgones de putas, juergas y chiringuitos.