De vergüenza ajena.Me refiero, como habrán imaginado, al aquelarre del 8M y todo lo que cuelga de ese esperpento.Este año y por razones que se me ocultan, no hemos tenido a Begoña Gómez, la hija del proxeneta Sabiniano y la contable de las saunas y prostíbulos gay, agarrando la pancarta, pero han asistido en tropel garrulos y machirulas del PSOE, el partido más putero y corrupto de Occidente.