‘Dios los cría y ellos se juntan'.El refrán, según el cual las personas parecidas en carácter, gustos, defectos o virtudes tienden a hacerse amigas, pareja o cómplices, es muy antiguo.Ya lo pone Cervantes en boca de Sancho Panza en 1615 y, unos años después, en El Diablo Cojuelo, Vélez de Guevara apostilla el ‘se juntan’ con un lapidario ‘como putas en burdel’.