El extrenador del Villarreal, Luis García, que ha sido despedido después de 45 días, lamenta su destitución como técnico del submarino. Asegura que "no comparto la decisión porque de verdad que me encontraba con muchísimas fuerzas" y cree que "en estas cinco semanas nos ha faltado esa victoria que podría haber llegado ante el Espanyol", un encuentro que considera que "podría haber cambiado las cosas porque el Espanyol viene de la Copa y de una dinámica negativa". Además, cuenta que "todo ha sucedido después del entrenamiento que se ha acercado Pablo a comunicarme el cese".