El presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, explica en El Transistor cómo ha transcurrido una jornada tensa para Las Palmas en los momentos previos al partido ante el Barcelona. Asegura que "la directiva azulgrana nos ha llamado a las 11:00 para decir que no iba a haber comida de directivas por reuniones urgentes". Además, comenta que "nuestra intención fue mantenernos al margen del aplazamiento y hacer lo que dijese la Liga". Ramírez defiende que "queríamos llevar la bandera de nuestro país en un día diferente. Nosotros no queremos saber nada de la política, sólo queríamos hacer un guiño a nuestro país". Por ello, "pide disculpas a todos los que se han sentido ofendidos".