La necesidad de distanciamiento social ha impulsado a firmas e individuos a invertir fuertemente en tecnologías que les permitan trabajar a distancia, ofrecer bienes y servicios en línea y realizar tareas de forma automatizada, sin la necesidad de contar con el factor humano.
No cabe duda que el COVID-19 va a intensificó el uso de tecnología. Hace un año era impensable que compañías completas necesitarían trabajar a distancia o que el número de trabajadores en una empresa se podría ver limitado por la distancia social.
Con la pandemia llego el teletrabajo y con esto una gran demanda de aplicaciones para poder teletrabajar y llevar a cabo reuniones virtuales, aplicaciones como zoom, o Google clasroom, compartir documentos en línea, incluso, diseñar e implementar estrategias de comerció non line para ampliar las ventas en línea todas estas actividades y CONOCIMIENTOS se han incrementado exponencialmente a partir de la pandemia.
Ante esta realidad, sin lugar a dudas la brecha digital se hará aun mas profunda, para las personas y empresas que no estén dispuestos a reaprender, esto marcara una desventaja en todos los aspectos, siendo los mas críticos, la educación y el trabajo, la adquisición de nuevos conocimientos y el desarrollo de nuevas competencias sin duda minimizaran cada vez mas las posibilidades de desarrollo empresarial y profesional.