Una vez que se inaugure la segunda planta de celulosa de UPM, ¿qué mejoras quedarán en Paso de los Toros y Pueblo Centenario?
Esa pregunta apareció muchas veces en los últimos años en las conversaciones de la gente del lugar y también en los enfoques periodísticos.
Era evidente que durante el período de obras, esa zona iba a vivir una verdadera ebullición en el comercio y en los servicios en función de los miles de obreros y técnicos que llegarían al lugar para ocuparse de los trabajos. Estaba claro que iban a surgir negocios nuevos y que otros que ya existían crecerían.
Pero, ¿qué ocurriría después?
En la recorrida que hicimos allí con el equipo de En Perspectiva hace un par de meses vimos algunas de las novedades permanentes.
Un ejemplo, el Hotel Midland, 5 estrellas, ubicado en un predio de 10 hectáreas en las afueras de Paso de los Toros sobre el río Negro que se inauguró hace dos años, que primero estuvo dedicado a pasajeros relacionados con el proyecto de la pastera, y que ahora encara la segunda etapa de su desarrollo, con nuevas instalaciones que lo posicionan como un complejo turístico all inclusive, que pronto tendrá su propio puerto para veleros y yates.
Y en el mismo rubro, pero a otra escala, el hotel FK, instalado en el centro de la ciudad, con su propuesta de servicios boutique y la apuesta por la historia de ese sitio ya que está instalado en el predio donde se inició la elaboración de la famosa “agua tónica” que lleva el nombre de la ciudad.
También en Paso de los Toros está el nuevo barrio La Criolla, con su diseño contemporáneo, dedicado a residencia de funcionarios jerárquicos de UPM con sus familias.
Y en Pueblo Centenario otro barrio, recién estrenado, donde se instalan técnicos de la empresa y sus familias.
Además, en Centenario abrieron sus puertas dos galpones de Scania y Volvo, destinados a apoyar la operativa de los camiones de esas marcas, clave en la logística de la nueva planta. Además, hay nuevas gomerías y una barraca grande.
Por último, en un repaso rápido también se puede anotar el funcionamiento de un Centro Pyme, con apoyo de ANDE, la Agencia Nacional para el Desarrollo, dedicado a impulsar el trabajo de emprendedores de la zona.
Pero aparte hay otros casos, tal vez menos visibles.
Les proponemos detenernos en uno de ellos, que conocimos en la visita a Paso de los Toros hace un par de meses: Volfer Ingeniería, una metalúrgica de larga tradición familiar, que hace cinco años atravesaba dificultades importantes y hoy aparece afianzada y renovada, con 80 empleados y una planta industrial de 5.000 metros cuadrados.
Un punto clave en ese relanzamiento fue el boom que se vivió en la zona en el rubro viviendas prefabricadas, que Volfer no manejaba y en el que se especializó para entregar más de mil soluciones habitacionales en las que se alojó buena parte del personal que llegó para levantar el proyecto de UPM.
Hoy Volfer se posiciona incluso en el desarrollo inmobiliario, con el diseño de barrios en base a su líneas de casas producidas industrialmente.
Sobre esa historia conversamos En Perspectiva con Emmanuel Romano, ingeniero industrial, que tiene 41 años y es fundador y director general de Volfer Ingeniería.