En estos momentos de crisis con el abastecimiento de agua potable en el área metropolitana se han abierto varias discusiones.
Una de ellas es por qué hemos llegado a esta situación y en especial por qué dependemos sólo de una fuente de agua bruta: el río Santa Lucía y sus afluentes. ¿Qué pasó con las otras posibilidades que se han manejado?
Por ejemplo, la idea de recurrir a una fuente “infinita” potabilizando agua del río de la Plata, que ahora el gobierno está por licitar a partir de una iniciativa privada, está arriba de la mesa desde la década de 1970 (es más, figuró en la ley de Presupuesto del gobierno de Jorge Batlle pero la crisis económica y financiera del 2002 obligó a olvidarla).
Y tanto o más viejo es el otro proyecto: el de construir una represa en el arroyo El Soldado, en Casupá, que ya se manejaba en los tiempos de la dictadura.
Los cruces entre oficialismo y oposición están a la orden de día, atribuyéndose culpas, omisiones y demoras. Pero también hay otras dudas y preguntas, que apuntan a otro tipo de soluciones.
En La tertulia de este viernes Gonzalo Pérez del Castillo trajo una de ellas, que en realidad venía de un oyente de En Perspectiva.
"Son sugerencias. La primera es que, en un próximo programa, y esto me lo ha sugerido una persona que nos escucha, invites a algún geólogo uruguayo que nos explique por qué si en todos lados decimos que nosotros somos uno de los países con mayores reservas de agua potable estamos teniendo estos problemas de agua. Y que explique bien qué es el acuífero Guaraní, cuáles son esas reservas de agua, cuál puede ser el futuro de esa fuente. Interesantísima propuesta de ese oyente fantasma, porque no sabemos quién es. Francamente es el electricista que trabaja en casa pero que te escucha".
Lo dije en ese momento.
La inquietud de Gonzalo y su amigo, el electricista, me pareció muy pertinente. Tenía la virtud de sacarnos de la “caja” en la que hoy está encerrada la polémica. Nos llevaba a pensar en el agua subterránea y en lo que tuvieran para decir los geólogos, en particular los hidro-geólogos.
A los pocos segundos llegaron mensajes de otros oyentes que nos alentaban a abordar ese ángulo de análisis y mencionaban a algunos nombres concretos de profesionales de la geología, en particular el de Guillermo Popelka, que tiene una vasta experiencia en esta materia.
Fue entonces que recordé un par de alusiones a acuíferos que había manejado el lunes pasado, aquí, En Perspectiva, el presidente de OSE, Raúl Montero.
"Los acuífero juegan. Entendemos que si. Manejamos una información que queremos profundizar. El Río Santa Lucía se nutre de un aporte indeterminado de los acuíferos pero que lo evaluamos. Seria inexplicable la baja salinidad que tiene el Río Santa Lucía por momentos, si no tiene un aporte de agua dulce. Y queremos tratar de aprovecharlo".
Sobre todo, recordé una entrevista muy interesante, apasionante diría, que realicé con el geólogo Popelka en febrero de 2016, hace siete años.
En aquel entonces, comienzos de 2016, ya habían existido varios sustos importantes con la disponibilidad de agua potable en el área metropolitana debido a las sequías cada vez más frecuentes. Hubo episodios serios de este tipo en 1998, 2000, 2005, 2008, 2009 y 2013. Pero además en 2015 se había instalado el debate por la calidad del agua que OSE suministraba en el área metropolitana, debido a la contaminación creciente de la cuenca del Santa Lucía con agroquímicos y cómo ese fenómeno estaba obligando a OSE a invertir y gastar cada vez más en el proceso de potabilización, con su consecuencia indeseable, mayor cantidad de lodos que se depositaban en el cauce del río, a la salida de la usina ubicada en la localidad de Aguas Corrientes.
En ese contexto, Popelka había propuesto, sin éxito, al gobierno y al directorio de OSE de la época que se explorara otro recurso que nunca se había considerado: un acuífero.