Bajmut, una ciudad de poco más de 70 mil habitantes ubicada en la región de Donetsk, en el este de Ucrania, es en estos días un punto clave en la guerra en ese país.
Y la ofensiva para tomarla, que ya varias semanas, no está a cargo del ejército ruso oficial, sino del grupo paramilitar Wagner, conformado por mercenarios.
El lunes pasado, las fuerzas rusas lograron el control de Krasna Hora, una localidad aledaña a Bajmut. Pero no fue el gobierno de Vladimir Putin quien dio la noticia. Fue Yevgueny Prigozhin, el jefe del grupo Wagner, una figura que cobra cada vez más relevancia en el entorno del Kremlin.
En enero ya había sucedido algo parecido, cuando cayó la ciudad de Soledar y el anuncio lo hizo Wagner varios días antes de que lo comunicara oficialmente el ministerio ruso de Defensa.
Estas situaciones extrañas ocurrieron porque si bien Moscú utiliza desde hace meses en Ucrania los servicios de esa compañía militar privada… en este período también ha habido tensiones entre esta milicia y el ejército regular.
Prigozhin fue muy claro en comentarios al servicio de prensa de su propio grupo, reportadas por la AFP: "En un radio de 50 km, más o menos, sólo hay combatientes de Wagner y (se disponen) a tomar Bajmut", aseguró.
Pero… ¿de dónde salió el grupo Wagner?
¿Cómo siguen utilizándose mercenarios en el mundo moderno?
Conversamos En Perspectiva desde Johannesbourgh, en Sudáfrica, conla periodista Mercedes Sayagués, a quien escuchamos habitualmente en la columna Mirando a Africa, y que ha seguido de cerca Wagner por su participación en varios conflictos armados en ese continente (Sudán, la República Centroafricana, Mali y Mozambique, entre otros países). Y en el estudio con el capitán de navío retirado Ricardo Barboza, licenciado en Relaciones Internacionales y también docente.