Este lunes tuvo lugar la segunda reunión de la mesa de diálogo sobre seguridad pública, que el Ministerio del Interior (MI) convocó a mediados de este mes.
A diferencia de lo que ocurrió hace una semana, en el primer encuentro, esta vez sí participó el Frente Amplio (FA).
En la invitación que cursaron a los partidos políticos, las autoridades plantearon que la intención es diseñar y desarrollar en conjunto “un programa de seguridad integral y preventivo”, dado que, si bien los responsables de la seguridad pública “controlan el delito, su reducción significativa y sostenible requiere la interacción y cooperación de otros actores que trabajen sobre sus causas”.
El ministro Luis Alberto Heber lo explicaba en estos términos:
“Ya que dicen que nosotros no los convocamos a aportar, los estamos convocando. No estamos planteando las ideas, estamos convocando a que traigan las ideas. Porque si nosotros planteamos las ideas, pasa lo de siempre: se critica y no se aporta. Si lo aporta el ministerio, es más fácil y cómodo solamente criticar lo que se presenta y nunca tenemos una respuesta acorde”, expresó el jueves 15 en Tacuarembó durante una rueda de prensa.
La ausencia de la coalición de izquierda en la primera cita había generado críticas desde el oficialismo, pero el presidente del FA, Fernando Pereira, aclaró que la fuerza política debía discutir la convocatoria antes de decidir si la aceptaba o no.
Finalmente, el lunes 19, la Mesa Política del FA determinó que se sumarían a estos espacios, coordinados por Diego Sanjurjo, quien es también coordinador de estrategias focalizadas en Prevención Policial del Delito del MI.
Sin embargo, ayer, a la salida de la reunión, el representante por el FA, Gustavo Leal, se expresó en forma muy crítica.
¿Por qué? ¿Qué conclusiones saca la izquierda de este intercambio multipartidario? ¿Qué propuestas llevaron a la mesa?
Conversamos En Perspectiva con el sociólogo Gustavo Leal, quien fuera director de Convivencia y Seguridad Ciudadana del MI.